Autor: Saiz, José Ramón. 
 Una etapa histórica para España y 5. 
 ...Y ahora, las elecciones para legitimas el poder político     
 
 Pueblo.    20/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

UNA ETAPA HISTÓRICA PARA ESPAÑA Y 5

NADIE duda a estas alturas de que 1977 es un año decisivo, trascendental, en el transcurso del cual van a

celebrarse unas elecciones (primeras en cuarenta años) por medio del sufragio. universal, con partidos

políticos organizados, y de las que van a salir unas Cortes auténticamente democráticas. En los últimos

meses, principalmente desde la llegada de Adolfo Suárez a la Presidencia, -el cambio político se ha

concretado de tal forma que el camino a una democracia plena, aceptada por las fuerzas políticas y por el

pueblo español, como quedó refrendado en el pasado referéndum, es, o va a configurar, una situación

irreversible. La ampliación de la amnistía para la reconciliación nacional, la legalización de todos ios

partidos políticos y la ley Electoral son pasos indispensables para acceder a lo que llamamos una

democracia occidental. Pronto el país va a entrar en una etapa preelectoral, para que en mayo, por medio

fá las urnas, «I pueblo, eligiendo unas Cortes auténticas, recobre su soberanía.

Seis opciones para el electorado: Frente Nacional, Alianza Popular, Centro Democrático, Alianza

Socialista, Socialistas y Comunistas

Después de cuarenta años sin ejercer el voto en condiciones democrático - formales las preferencias

políticas del pueblo son la gran incógnita de 1977

Evidentemente, y las pruebas están a la vista, hace cuarenta años que en España, no se vivía la actual

situación de predemo-cracia, a la espera de unas elecciones que van a clarificar el panorama político

español en* los pro x i m o s cuatro años. Hasta ahora, en los últimos cuatro decenios (tres años de guerra,

treinta y seis de autoritarismo o de régimen personal y absoluto y uno de reforma), España no se había

encontrado en momentos tan apasionantes y es-peranzadores como los actuales. Nuestro país no es hoy la

España sociológicamente inestable y dividida que hizo fracasar a finales de la década de los veinte la

Monarquía, y que desestabilizó después la marcha de la República. Los próximos meses y las cercanas

elecciones nos lo van á demostrar.

EN LA RECTA DE SALIDA

De los doscientos partidos, grupos o grupúsculos existentes en los primeros meses de la reforma vamos a

pasar á veinte o treinta partidos políticos ante las elecciones de mayo,, que, según la ley Electoral, podrían

fusionarse en cinco o seis coaliciones electorales. Sin embargo, ahora mismo, seis corrientes políticas,

que aglutinan a distintos partidos, presentarán sus distintas opciones al aún no estrenado electorado

español: Frente Nacional, Alianza Popular, Centro Democrático, social d e m ó-cratas, socialistas y

comunistas. El Frente Nacional viene a ser el «antiguo régimen», del que tanto gusta hablar al historiador

Ricardo de la Cierva, y aunque no está formalmente constituido, sí se sabe que se disponen a presentarse

a las elecciones. Este Frente Nacional, compuesto por los ex combatientes, Fuerza Nueva, Cedade y otros

pequeños grupos de la extrema derecha, a pesar de haber dominado parte de la estructura franquista

durante los últimos tiempos del régimen pasado, parece contar con pocas posibilidades ante las urnas. La

fuerza popular de esta opción nos la revela en principio ese 2,6 por 100 de «noes» en el referéndum del

pasado 15 de diciembre. Este Frente Nacional se asemeja mucho al Movimiento Social Italiano y grupo

fascista de Giorgio Almirante. Alianza Popular, que aglutina siete partidos de ios que son líderes varios

ex ministros de Franco, se presenta ahora como la fuerza política más organizaba, identificándose con la

derecha conservadora, Alianza Popular tiene en sus manos el Movimiento-organización, con el apoyo de

los casi 100.000 consejeros locales adheridos a Unión del Pueblo Español (U.D.P.E.). Esta opción

continuista cuenta con. la fuerte personalidad de Manuel Fraga, si bien alguna concreta presencia de

Alianza ha perjudicado su imagen. Los sóndeos efectuados conceden un importante porcentaje de votos a

esta coalición, incluso con ventaja sobre los socialistas. Respecto al centro democrático, se puede decir

que su organización cara á los comicios se ha venido retrasando. Por egoísmos personales, por las dife-

rencias de los nombres y, a veces, por la falta de generosidad de los políticos, si bien hoy esta opción

centrista, que podría contar con el favor de una gran mayoría del electorado, se está organizando y se

dispone, en breve, a ofrecer una opción conjunta. Este centro democrático estaría formado por los

democristianos, liberales y socialdemócratas y el Partido Popular. En el campo político abarca el espectro

de la derecha liberal, centro derecha y centro izquierda, es decir, cuenta con eí más amplio abanico de

posibilidades para ofrecer al electorado. Entre este centro y. el socialismo propiamente dicho se encuentra

la Alianza Socialista, que componen el P. S. D. E., los socialistas históricos y Reforma Social Española.

Hace unos días ha sufrido una importante baja con la muerte del líder socialista catalán Josep Pallach.

Esta coalición de partidos, ´que se presentará en los comicios bajo el título de Alianza Socialista, restará,

sin duda, un importante porcentaje de votos a los socialistas tradicionales, que aún no han encontrado la

unidad electoral de sus distintos partidos. Precisamente, respecto a los socialistas marxistas, con amplios

contactos con los comunistas, se centra otra opción para el electorado. El P. S. O. E; renovado, al,

parecer, va a presentar sus propias listas, lo que viene a significar que no propiciará, por el momento, un

frente socialista conjunto, como ya viene reclamando en !os últimos días la base de todas las ramas del

socialismo español. Ante las primeras elecciones, hoy por hoy, es una auténtica incógnita quién tendrá

más fuerza en la izquierda española: la socialdemocracia, aparentemente fuerte, o el socialismo, también

aparentemente fuerte. Por último, en cuanto a los comunistas, se desconoce si participarán o no en las

elecciones, aunque todo parece indicar que para junio habrá quedado levantado el «veto» actual. El P. C.

se presenta, en la cúspide, con los mismos personajes del 36: Santiago Carrillo y Dolores Ibárruri. Los

sondeos de opinión conceden al P. C. el favor de un cinco a un diez por ciento del electorado.

ELECCIONES LIBRES

Las elecciones del próximo mes de mayo vienen a. significar la expresión de la voluntad democratizadora

de la Monarquía española, al atribuir al voto ciudadano la función de legitimar el poder político. A pesar

de los meses que faltan aún para conocer la convocatoria oficial de los comicios, se puede anticipar, a la

vista del momento político, que España va a contar con unas elecciones homologables en el marco

europeo actual, .sin limitaciones. en el derecho del sufragio, ni en la presentación de candidatos, ni en la

ordenación de las campañas, ni en el control por los mismos ciudadanos de la preparación, desarrollo y

resultado de la misma consulta. El voto de los españoles, tras cuarenta años de estar ajenos a unas urnas

que sólo tuvieron carácter restringido y poco interés ciudadano, no deja de ser una gran incógnita si,

efectivamente, las primeras elecciones de la actual Monarquía se desarrollan bajo condiciones

democráíico-formales, cuando nuestro pueblo, aplicado y maduro, aspira a saber cuáles son los deseos de

la mayoría.

José Ramón SAIZ

Fin de la serie

 

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