Autor: Hernández Rodríguez, Marcial. 
 El Centro del Centro. Ante las próximidad de la elecciones. Los partidos políticos han comenzado, de hecho la Campaña Electoral. 
 Coaliciones, pactos y alianzas     
 
 Pueblo.    07/02/1977.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Habrá publicidad en los medios de comunicación, pegatinas, calendarios, insignias y símbolos de todos

los colores

MADRID. (PUEBLO, por Marcial HERNÁNDEZ.) De hecho, aunque no de derecho, ha comenzado la

campaña electoral. Aunque todos los partidos políticos añaden la coletilla de ¡^ue irán a las elecciones

«si se dan las garantías necesarias», la política de alianzas a marchas forzadas y los gestos típicamente

electorales de los partidos están a la vista. Un hecho tan simple como es la comunicación a la Prensa de

que tal partido se alia con tal otro, en otros tiempos resuelto con una simple nota, se aprovecha para

celebrar un gran «fasto» con asistencia de primeros espadas y discursos persuasivos propiciadores del

«muy bien» y «grandes aplausos» si la clientela no fuera la necesariamente desapasionada clase

periodística. Un cartel en el Metro, de confección burda por lo clandestina, proclama «la alternativa

obrera a las Cortes» y anuncia un mitin en el que participarán próximamente dos militantes de los

Sindicatos ¡todavía! no legales y un alto dirigente de la «izquierda de la izquierda» declaraba a PUEBLO

que irían a las elecciones con el lema de «Por una República Democrática y Popular». Girando muy

mucho a la derecha, el Partido Popular celebra su congreso -on todos los alardes del «marketing»

moderno: publicidad en los medios, pegatinas, caléndalos, insignias y símbolos en fondo verde.

Así están las cosas. El que no corre, vuela. Pero vayamos por partes.

DERECHA

A estas alturas, el sector más extremo de la derecha todavía no ha decidido alianzas o bloques electorales.

Más a la izquierda de la extrema derecha, Alianza Popular fue la primera coalición que se formó tras unas

largas medí taciones veraniegas de Praga Iribarne. Alianza Popular, como es sabido, agrupa a la U. N. E.,

de Fernández de la Mora; la U. D. P. E., de Martínez Esteruelas; Acción Regional, de López Rodó; lo que

le dejaron de U. D. E., a Silva Muñoz (lo otro se lo llevó Monreal Luque para el centro), que aglutinó

bajo el nombre de A. D. E,; Reforma Democrática, de Fraga y personalidades independientes («de

izquierdas en lo social»), como Licinio de la Fuente o Tho-mas de Carranza, que se quedó sin base tras la

reciente crisis de A. N. E. P. A

CENTRO

Viéndole las orejas al lobo, ante la rapidez de la formación de Alianza Popular y la cohesión demostrada

por personalidades perfectamente identificadas en lo fundamental, pero que habían tenido regañinas

familiares durante el franquismo, otras personalidades de la derecha liberal se decidieron a constituir el

Centro Democrático. El tanto se les atribuye en los medios periodísticos a los señores Areilza y,

Cabanillas (Partido Popular), quienes con gran agilidad y buen estilo se aliaron rápidamente a la U. D. E.

(de Monreal Lu-que y que inspiraría el vicepresidente Osório). Luego la cosa fue coser y

cantar: P. P. D. C., de Alvarez de Miranda; Federación de Partidos Demócratas y Liberales, de Garrigues;

Partido Liberal, dt Larroque; P. D. P., de Camuñas; U. D. C., de Barros de Lis, y la recién incorporada

«ala izquierda» de los socialdemócratas de Fernández Ordóñez. Y aún puede ampliarse el tal «centro», ya

que, según sus inspiradores, continúa abierto el banderín de enganche a los afines.

EL CENTRO DEL CENTRO

El venerable Gil-Robles habla de «verdadero centro», Es el Equipo Demócrata-Cristiano del Estado

Español. Los demócrata-eristianos hoy más homologados que nunca tras el reciente y entusiasta

«encuentro con Europa». Helos: Izquierda-Democrática, de Joaquín Ruiz Giménez; F. P. D., de la familia

Gil-Robles; U. D. C., de Antón Canyéllas; U. D. del País Valencia, de Ruiz Monra-bal y P. P. Gallego, de

García Agudín, y Partido Nacionalista Vasco, de Ajuriaguerra. Este bloque democristiano encuentra su

más firme valedor en Gil Robles, quien en repetidas ocasiones ha hablado de «ir solo» al Congreso y

admitir alianzas sólo para el Senado.

LA IZQUIERDA DEL CENTRO

La Alianza Socialista Democrática podría considerarse como el ala izquierda de un inmenso centro (más

amplio, claro está, que el autodenominado Centro Democrático). Esta Alianza está compuesta por

Reforma Social Española (Cantarero del Castillo); P. S. D. E., de García López, y P. S. O. E. histórico,

con la reciente incorporación de los socialdemócratas de Lasuén. En la actualidad, otros gr u p o s

socialdemócratas, como la U. S. D. E., de Eu-rico de la Peña; perplejos ante la difusión de ia

socialdemocracia en cuanto a estrategias electorales, buscan su acomodo

SOCIALISTAS

Los socialistas hacen esfuerzos estas semanas para conseguir la unidad. Las bases de los partidos vienen

realizando acciones para lograrla. La postura última del P. S. O. E., adelantada por PUEBLO hace quince

días, se concreta en el reciente artículo de Felipe González, cuya síntesis podría ser «solos, pero

acompañados»; es decir, bajo las siglas del P. S. O. E. podrían figurar como independientes otros candida-

tos socialistas. La postura del P. S. P. sigue siendo la de una alianza electoral. La F. P. S., al menos algún

sector, mantiene una actitud más aproximativa al P. S. O. E.De todos modos, en las próximas semanas

podría haber contactos significativos entre personalidades de estos partidos, de las cuales cabría esperar

algún resultado práctico. En definitiva, lo único que cuestionan los otros partidos socialistas al P. S. O. E.

es, simplificando y reducien-lo al absurdo, la letra «O» de sus siglas. El P. S. O. E. razona que tras esas

siglas se encuentra la tradición histórica del socialismo español, el partido fundado por Pablo Iglesias.

Hay, también, según los observadores, algún personalismo que podría dificultar la unión. Por todas estas

razones, a estas alturas no puede hablarse de un «bloque socialista» cara a las elecciones.

COMUNISTAS

Los comunistas, tanto el P.C.E. como los otros partidos de nacionalidades, piensan también «ir solos» a

las elecciones. Los comunistas se muestran especialmente interesados en reafirmar su línea

eurocomunista y en fechas reciéntes han ofrecido gestos significativos, como su actuación frente a los

atentados terroristas o la adhesión a la tesis de «no beligerancia» de Ruiz Giménez en la campaña

electoral. El P.C.E. dará a conocer en breve sus «listas», en las que también figurarán candidatos

independientes.

MAS A LA IZQUIERDA

Los partidos de extrema izquierda, trotskystas, marxistas-1eninistas y maoistas, son, lógicamente, los más

exigentes a la hora de poner condiciones para su participación en las elecciones. De todos modos, fuentes

de la O. R. T. han afirmado su deseo de participar, bien en un bloque de fuerzas democráticas o bien solos

(«tenemos listas de 600 candidatos preparadas. Quienes piensan que somos un grupo minoritario se van a

llevar sorpresas», decía a PUEBLO un representante del citado partido). Otros grupos «muy a la

izquierda», como el P.T. E., M. C., O. I. C. E.. L. C. y L. C. R., mantienen una postura expectante: «A ver

qué ley electoral tenemos y luego ya se verá.

 

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