Actualmente están constituidas dos grandes alianzas de derecha y centro, mientras que la izquierda plantea tres posibles opciones electorales. 
 Carrera hacia las urnas  :   
 Alianza Popular o R.P.R. De Chirac, Centro Democrático o "tercera vía", el socialismo entre la historia y la realidad y el desmitificar al Partido Comunista. 
 Pueblo.    18/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

Actualmente están constituidas dos grandes alianzas de derecha y centro, mientras que la izquierda

plantea tres posibles opciones electorales

Alianza Popular o el R.P.R. de Chirac, Centro Democrático o "tercera vía", el socialismo entre la historia

y la realidad y el desmitificar al Partido Comunista

MADRID. (PUEBLO.)—Definitiva-mente, entrarnos en una etapa de política seria, racional y europea.´

La convocatoria de unas elecciones para cubrir el Congresp de Diputados y el Senado nos coloca en el

punto inicial de una carrera para terminar con la «guerrilla» de siglas que tanto viene confundiendo y

desalentando al electorado español. La abertura en el próximo mes de mayo de la campaña electoral va a

provocar, sin duda, la configuración posible y estable de cinco o seis grandes coaliciones electorales, que

acudirán a las urnas en busca del mayor número de actas posible. La política española va camino de

clarificarse, ya que sólo hay un camino para ofrecer a los veintidós millones de españoles con derecho á

voto, opciones claras y simples: acabar con los personalismos y llegar a grandes unificaciones de partidos.

Repasemos, pues, con la mayor simplicidad, el espectro político español a menos de tres meses de las

elecciones:

• EXTREMA DERECHA.—Su partido por excelencia es Fuerza Nueva, del que es dirigente el consejero

nacional y notario Blas Pinar. En su reciente congreso de Madrid, celebrado a puerta cerrada, lanzó uii

llamamiento para constituir un «frente nacional», propuesta que hasta la fecha no ha sido, atendida por

otras fuerzas de carácter ultraconservador, como tos ex combatientes o la Falange de Fer-nández-Cuesta.

Para un futuro inmediato es de prever un ligero retroceso de esta opción, con-denada a perder el «statu»

de cierto privilegio con el que se han venido moviendo en los últimos tiempos. Con él asentamiento de la

democracia es posible un corrimiento de estas fuerzas hacia posiciones menos ultras, ya que en el

contexto europeo es una alternativa en decadencia, tras la derrota de los fascismos en la década de los

años 40.

• DERECHA.—Su principal bloque es Alianza Popular constituida por personalidades que destacaron

con el régimen anterior, todos ellos dirigentes de asociaciones políticas formadas de acuerdo él estatuto

del 74. Esta derecha seguirá un largó proceso de asentamiento, ya que sufrirá, muy posiblemente, las

mismas transformaciones que el grupo gaullista en Francia. Así, aquél de un verdadero «movimiento»,

pasó por la U. D. R. (Unión de la nueva República), desembocando, no hace mucho tiempo en el R. P. R.

al ordenarse como un gran partido, que a pesar de todo no ha perdido la mayoría parlamentaria, aunque

tenga que aboyarse en ios republicanos independientes de Giscard. A pesar de que las figuras de Franco y

De Gaulle son irrepetibles, no le será nada fácil a Alianza Popular seguir la experiencia francesa, si bien,

en todo caso, habrá que esperar al veredicto de las urnas. Y habrá que esperar también para saber si la

Alianza Popular es una simple coalición de partidos y ex ministros, para resistir lo mejor posible el

embate de la oleada política actual, o si persigue á largo plazo crear un gran partido conservador y

democrático. Sin duda alguna, la creación de Alianza Popular significó una clarificación para el panorama

electoral y, a la larga, un estímulp a otros grupos ajenos, incapaces todavía de superar mínimas diver-

gencias Su principal dirigente: es el señor Fraga, el único que puede presentar con evidente «gancho» esta

opción y presentarla tal como es: un partido conservador, evitando los titulares de neofranquistas.

• CENTRO DERECHA-CENTRO. —

Constituido por el denominado Centro Democrático (Alvarez de Miranda, Mon-real, Barros de Lis.

Garrigues, Areilza, Larroque, Camuñas, Fernández-Ordóñez, y la posible integración. de A. N. E. P. A

Centro Popular, que encabeza José Ramón Alonso) y el Equipo de la Democracia Cristiana (con Ruiz-

Giménez y Gil-Robles como principales dirigentes). Esta amplia opción trata de conseguir los votos de

los españoles que desean un modelo político, que nada tiene que ver con el continuismo ni con él

marxismo; es decir, un centro político tan separado de las opciones revolucionarias ctímo del

conservadurismo inmovilizador. Recogiendo una definición del profesor Fraga, y para que entendamos el

significado de la opción centrista, «la derecha se resiste a los cambios, la izquierda los desea rápidos y

grandes, mientras el centro desea que las cosas vayan por su paso». Pero el centro tendrá que estar

fuertemente cohesionado para que al moderar a los precipitados y agilizar a los remisos no se abran

rupturas, después inevitables. Sin embargo, es necesario que se perfile la constitución de un centro más

amplio que el actual, espacio que debe ser cubierto, en estas circunstancias excepcionales, por todos

aquéllos colectivos que en verdad sean de centro. Y se es de centro no porque así se afirme, sino porque

del programa político, económico y social que se propugna asi se deduzca. Si esta opción de centro se

consolida y, al mismo tiempo, termina por configurarse un importante partido socialista, con los

comunistas cerrando el campo político de lo legal, uno piensa que nuestro espectro político quedaría

inmediatamente homologado al de las democracias occidentales La formación de un gran centro revela el

temor antiguo a una España de bloques o de frentes «impopulares». De ahí su programa equidistante de la

derecha y del socialismo marxista, optando por una constante perfeccionista de ´ las estructuras sociales y

económicas y una reforma razonable, de manera que la política vaya adaptándose a las exigencias

cambiantes y progresivas de la sociedad; en definitiva, buscando un consenso generoso de la nación en un

cambio progresivo en todos los órdenes.

* IZQUIERDA. — Tres formaciones: Alianza Socialista Democrática (P. S. D. E., R. S. E., P..S. O. E. (h)

y Federación Socialdemócrata); una posible formación denominada Unión Electoral Socialista (P. S. P.,

P. S. O. E. (r) y F. P. S.) y, por último, el Partido Comunista de España.

Estos partidos de izquierda siguen, a excepción del comunista, sin decidir su definitiva estrategia electoral

y, sin embargo, ya puede aventurarse que la unidad de toda la izquierda en el Estado español, para crear

un frente populista que dé la alternativa a las fuerzas de centró y derecha, parece totalmente descartado en

estas primeras elecciones. Actualmente continúa la pugna entre las dos formaciones denominadas

socialistas. El socialismo «anticomunista» o izquierda histórica, que en esta etapa predemocrática ha

vuelto a renovar un viejo duelo, raíz de la tragedia del socialismo español, como ha sido su

colaboracionismo con el comunismo. Por eso no deja de ser oportuno insistir en el drama ´del partido de

Pablo Iglesias, que vivió siempre a la sombra de dos tentaciones: democracia o revolución. En esta pugna

vino desgarrándose desde 1920. pues un año antes una escisión en su seno daría lugar a la creación del

Partido Comunista, que turo como secretario a Merino García. La última escisión del socialismo en favor

de los comunistas se produjo en 1936, cuando Carrillo unificó las juventudes socialistas con las

comunistas. Con estos precedentes, tenemos dos socialismos: uno, el .«histórico» —que será discutido

como tal—, pero que se niega a cualquier colaboración con los comunistas, y el de Felipe González, e)

más radicalizado de Europa y acaso el más «colaboracionista» con el comunismo, después del francés.

¿Hacia dónde va el socialismo espa-ñol, cuándo encontrará la unidad? Ec la II República las alas, del

socialismo (democracia y revolución) se polarizaron, de una, parte, en Prieto y Besteiro, y de otra, en

Largo Caballero. Y así. en el exilio, mientras Besteiro fundó la revista «Democracia», Araquistain pU´ so

en circulación a «Leviatán», partidaria de la bolcheviquización del socialismo. Hoy, el socialismo se

encuentra en este mismo dilema. Si hay diferencias entre Murillo y Tierno con González, todavía hay

más, abismo entre el primer, secretario del P. S. O. E. (r) y Pablo Castellanos, que representa la línea

marxista por excelencia. No debemos entrar en las diferencias de los socialistas españoles. Mientras unos,

los históricos pasan pqr aquellos veteranos del socialismo his. pánico,. que sostuvieron la bandera de

Pablo Iglesias en los balcones de su sede en Méjico, los. otros, el sector joven, re. clama para sí la

autenticidad socialista. Otra incógnita que deberá quedar re-suelta es la del Partido Comunista. En estos

momentos, desde la derecha democrática hasta la izquierda, la unanimidad reclama la normalización legal

de los comunistas. Se viene a decir, en este sentido, que si nuestro país debe homologarse con Europa,

habrá que tener muy en cuenta que los «peces» funcionan dentro déla más absoluta legalidad en todos los

países occidentales. Enmarcar al señor Carrillo en su papel concreto, es decir, ni más ni menos que como

secretario general del P. C, podría ser un objetivo urgente para conseguir la normalización política.

Siendo el P. C. una realidad en el país, las fuerzas democráticas deberán conseguir su asentamiento legal

en el espectro político, desmitificando a un partido sobre el que se ha forjado una epopeya que no lleva a

ningún lado, y convertir a sus militantes en ciudadanos normales, con opciones simplemente respetables

como todas. Ni más ni menos.

* ULTRAIZQUIERDA.—Se desconoce, igualmente, si ¡os partidos que forman esta opción serán

legalizados En cualquier caso, sus formaciones tratan de llegar a consolidar un «frente obrero» de carácter

abiertamente revolucionario. Entre > estos partidos- situados a la izquierda del P. C., cabría mencionar al

Partido del Trabajo, de Nazario Aguado; Organización Revolucionaria de Trabajadores, de Manuel

Guedán; Movimiento Comunista, de Álvarez Dorronsoro, y ia Liga Comunista.

 

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