Sigue la política de alianzas     
 
 Pueblo.    01/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

* «SIGUE LA POLÍTICA DE ALIANZAS»

Así titula Josep Melià su habitual comentario de actualidad en la revista barcelonesa «Destino»:

*El claro escoramiento a la derecha ha sido una de las causas del, retraso que ha padecido ¡a política del

gran centro En la Federación So-ciaidemócrata existen tensiones. El abandono de la U, S. D. E. nada tiene

que ver con e! tema, por cierto. Proviene básicamente de su negativa a desaparecer como partido

centralizado para transformarse en una pieza más del mecanismo confederal. En cambio es ya público y

notorio qus Ferná´n-dez-Ordóñez estaría bien dispuesto a integrar ¡a. la socialdemocracia en el pacto

centrista, mientras que José Ramón Lasuén cree que el centro izquierda debe conservar su identidad

defini-toria y vería más razonable que el pacto oscilara hacia el P.S.P. y !a F P, S.. que han quedado

descolgados debido a la intransigencia de! P. S. O E. y de su negativa a impulsar ía unidad socialista.

Curiosamente, la F, S. D. ni siquiera se toma ía molestia de considerar su eventual aproximación a la

alianza integrada por el P. S. D. E! (García López), R. S. E, (Cantarero) y el P. S, O. E. histórico. Y es

que hay motivos de incompatibilidad persona, que están por encima de¡ parentesco ideológico Y asi.

señores, no se va a ninguna parte. Luis Apostua ¡es ha dicho a ios socialctemócratas y cristianos de

izquierda que si han perdido la iniciativa es exclusivamente por su culpa. Pero el tema, de todos modos,

no está zaniado Ruiz-Giménez y Fernández-Ordóñez se van a reunir para tratarlo. Pero además podrán

colocar nuevos datos en el planteamiento del esquema de situación. Porque en las bases regionales ha

caído fatal el pacto del Partido Popular con la U D E. y con los liberales En Madrid se sigue jugando al

su-cursalismo como en las mejores épocas. Y eso en determinadas regiones no se quiere aceptar por

cuestión de principio. O sea que pueden surgir fuertes problemas a la hora de componer las candidaturas.

Y los éxitos de ahora convertirse en oróvt-mas tempestades Si es que naturalmente, no se demuestra una

gran habilidad para reorganizar el panorama político.»

 

< Volver