El trigo y la paja electoral     
 
 Informaciones.    09/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

INFORMACIONES

El trigo y la paja electoral

YA tenemos lista de coaliciones y de candidatos. Doce páginas de INFORMACIONES de hoy abarcan la

primera parte de la relación de más de seis mil aspirantes a los escaños del Congreso y del Senado.

(Mañana terminaremos de publicar estas listas.) Ni el peor enemigo de la democracia lo haria mejor. La

inmensa mayoría de nuestra sociedad no ve más que un concurso de oposiciones políticas personales en la

mayoría de los casos. Sin embargo, conviene no olvidar que todo este aparente caos no es más que

producto dé cuatro décadas de despolitización, fraccionamiento y atomización de nuestra estructura

.político-social. De repente han Irrumpido en e) escenario no sólo las tendencias objetivas —no. más de

media docena—, sino ´todas las inclinaciones subjetivas soterradas en la situación anterior. Era casi

imposible que pudiese ocurrir lo contrario; máxime con el tipo de salida de la autocracia que está teniendo

nuestro país. Durante estos largos cuarenta años apenas ha existido algo más que un partido poli tico; de

ahí que el 99 por 100 esté aún por nacer definitivamente. De este modo, el próximo 15 de junio va a ser

una gran criba,; que contribuirá a señalar qué opciones van a predominar dentro de cada familia

ideológica: dos candidaturas democristianas, dos socialistas, tres o cuatro izquierdistas, etc. Con

excepción de Alianza Popular, Centro Democrático y el Partido Comunista, el resto de las tendencias

ideológicas es un abanico de listas electorales más o menos abierto. Por ello, el resultado electoral no salo

va a determinar la composición de las Cortes, sino la linea política que va a con figurar definitivamente la

posterior reunificación poli-tica de dichas organizaciones: don José María Gil-Robles o don Fernando

Alvarez de Miranda, don Felipe González o don Enrique Tierno Galvan, etc. De ahí que el elector tenga

tres opciones ante st después de separar toda esta paja electoral. Primera, elegir entre la candidatura

contraria al carácter constituyente de las próximas Cortes o las candidaturas que defienden el proceso

constituyente; segunda, optar por aquella tendencia ideológica más afín con sus propias opiniones y

sentimientos; tercera, designar qué grupo e fracción concreta de cada tendencia va a dirigir la constitución

definitiva de los pitidos que se presentan divididos.

 

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