Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   La suerte está echada     
 
 Informaciones.    09/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La suerte está echada

Por Abel HERNÁNDEZ

YA están todas las listas en las Juntas electorales. La suerte está echada. Miles de españoles han sentido,

de pronto, el deseo acuciante de participar activamente en la política. El pueblo llano vive todavía al

margen del espectáculo. El hombre de la calle está receloso o indiferente. Se da cuenta de qué todo se le

da hecho todavía. Como mucho, se acerca a los :olgo-rios mitineros a contemplar de cerca la complicada

farsa. Y no entiende nada. Si acaso, siente un visceral miedo a que volvamos a las andadas cuando ve

puños en alto y banderas rojas. El miedo y la desconfianza hacia la política y hacia los políticos sigue

anidando en el alma popular. La izquierda marxista se ha echado al ruedo. Los socialistas y los

comunistas han comenzado este fin de semana espectacularmente su campaña electoral. Las ideologías no

sirven, en estas circunstancias, casi para nada. Se trata de buscar el mayor número de alicientes: figuras

extranjeras, «fiestas de la libertad)), grandes discursos demagógicos, besos a cinco duros, bocadillos,

organillos... Xodo; sirve. Se trata de hacer sobre la gente sencilla la máxima presión emocional. Para

ganar, todo sirve. Es la fiesta de la democracia. A la hora de elaborar las listas, con largas noches sin

dormir de unos cuantos dirigentes, las grandes coaliciones y algunos de los partidos más consolidados han

planeado todo desde Madrid —o casi todo—. El centralismo ha sido feroz, como en los buenos tiempos.

Desde la capital del Reino, unos cuantos privilegiados han movido todos los hilos. Este ´pequeño grupo es

el que tiene realmente el Poder en España, y, probablemente, el que lo va a seguir teniendo. Es la fiesta de

Ea democracia. La Unión del Centro, un conglomerado heterogéneo que va a saltar por los aires, ganando

y todo, al día siguiente de las urnas, ha quedado escorada a la derecha. Han ganado los «ex», los «pepes»

y los democratacristíanos no homologados; han perdido los liberales y socialdemócratas. El espacio del

centro-izquierda ha quedado prácticamente vacío,´para que lo ocupen los marxistas. Definitivamente, las

elecciones del 15 de junio se van a reducir a una pugna por el Poder entre íos continuistas de derechas y

los reformistas también de derechas. Una pugna entre dos concepciones derechistas. Tal como se han

sucedido las cosas en los últimos tres días,- consejeros cercanos a la Monclóa dudaban angustiosamente

de que- el presidente Stórez debiera haberse metido en este berenjenal. Aunque se da por seguro su

triunfo, los riesgos han aumentado-con estas listas. Vencer no es todo; también hay «ue convencer;

 

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