Las candidaturas     
 
 Pueblo.    09/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LAS Juntas Electorales cerraron sus puertas ayer a las doce de la noche. Ya hay candidaturas, ya hay

nombres. Ya se sabe quienes pertenecientes a los partidos políticos legalizados. No es aventurado suponer

que el número total de candidatos oscile entre los 5.000 y los 8.000, y esto aunque no todos los partidos

presenten can didaturas. La aceptación del gran reto electoral, que ha sido fijado para el 15 de junio, es,

desde luego, unánime, y desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, pasando por todos los

colores y opciones del centro, fluyen los candidatos para el Congreso de Diputados y el Senado, que son

350 para el primero y 207 para el último. No será ni un Parlamento muy grande ni demasiado pequeño, y

parece haberse recogido el consejo .de Harald Laski de que un Parlamento con mucho más de 500

representantes es ingobernable. Tenía cerca de 400 senadores, más unos cuatro centenares de diputados:

la última legislatura de la Monarquía, que fue la de 1923, y estaba en torno a los 500 diputados el

Congreso de la última República.

EL éxito de las candidaturas es grande, ya que se demuestra una voluntad de participación política como

raras veces se ha dado en nuestro pais, donde la tónica general, incluso en los momentos más

excepcionales y críticos, había sido la atonía. La democracia necesita para tener existencia efectiva del

concurso de todos, candidatos y electores, y que ni los primeros se retraigan ni los últimos queden en casa

en el día decisivo. Del mal de la indiferencia habia muerto la democracia cuando surgió la dictadura de

Primo de Rivera, y del mal úe los maximalismos enfrentrados sucumbió la democracia que se desplomó

en 1936. Ambos riesgos han de ser evitados hoy, en tal forma que todas las opciones sean no sólo

legítimas, sino plausibles, sin que nadie se proponga ni el hundimiento del Estado, ni la fragmentación de

la unidad, ni el retorno a formas imposibles, porque el tiempo y la historia las han superado en las

circunstancias que vivimos. La soberanía ha vuelto al pueblo, que es quien va a expresar lo que pueda ser,

lo que deba ser, la España de este final del siglo.

YA se conocen los nombres que con ayuda de la suerte y de nuestros votos, podrán representar a todos los

españoles desde el Senado y el Congreso. En las listas de candidatos figuran desde, un príncipe que no es

ciudadano español, y que, por tanto, no puede ser candidato, y acaso sean escasos ios intelectuales, más

dados a la observancia que a la presencia activa. La gran novedad es la lista completa del Centro

Democrático, que encabeza Adolfo Suárez, y aquellas otras muy varias y- diversas que . en provincias le

son. afines. La derecha, aunque todavía dispersa, se presenta bastante unida en torno á Alianza Popular, y

la izquierda, con todas sus variedades, opciones y distingos. Acaso la primera Cámara así elegida no

resulte demasiado homogénea, pero en ella van a estar las más diversas tendencias, sin duda posible. Es

bueno que así sea, para que en futuras elecciones las alternativas se clarifiquen. La democracia que nace

no puede no ser aún perfecta, pero es democracia sin ninguna duda. España ha optado por la reforma, y

esto nos evitará la caída en los riesgos encontrados de la pasión y del vacia. En fin de cuentas no

tendremos que comernos los claveles de una política.

 

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