Autor: Jiménez Blanco, José. 
   Guía para electores indecisos     
 
 Diario 16.    11/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Guía para electores indecisos

José Jiménez-Blanco

La encuesta que publica "Cam-bio16" en su último número (9-1S mayo 1977), arroja un total del 60 por

100 de "indecisos"; es decir, de personas que no tienen todavía decidido su voto, cuando queda menos de

mes y medio para las primeras elecciones generales después de cuarenta años de dictadura personal. La

cifra es muy alta si la comparamos con el porcentaje de "indecisos" que suelea ofrecer, en el inundo

occidental, este tipo de elecciones: entre un 12 y un 1S por 100. Primer hecho que me determina a escribir

esta serie de artículos. En. la Facultad de Ciencias Económicas, donde enseño, como profesor de

Sociología, las últimas clases de los cursos superiores (cuarto y quinto) las estoy teniendo que dedicar, a

petición de los alumnos, a explicarles cuál es el significado de los partidos españoles actuales, porque su

confusión es máxima entre la sopa de siglas, los partidos diferentes con el mismo nombre, la ausencia de

programas concretos, la falta de definición de la mayoría´de los líderes, y, sobre todo, la inexistencia de

una neta diferenciación ideológica entre las múltiples opciones que se le ofrecen al electorado. Si unos

estudiantes universitarios, que, según se dice, es-tán máximamente politizados, se mueven en tamaña

confusión, ¿qué no ocurrirá con el españólito de niveles educativos inferiores, especialmente los que no

han recibido ninguna educación formal, ni leen el periódico, porque no saben leer; a! escuchan mítines

políticos, porque apenas se han dado hasta ahora; ni están inmersos en el mundillo de la clase política del

país. Segundo hecho que me mueve a escribir, por si de alguna manera pudiera ayudar a alguien a

decidirse a votar en un sentido concreto. Tercer hecho. Con independencia de las personas, de los más

diferentes linajes, que me preguntan a mí por quién tienen que votar, porque ellos no lo saben, y se

imaginan que yo puedo ayudarles en la eleccióa, me ha ocurrido que he preguntado yo mismo a una

persona de condición digamos "normal" por quién va a votar, y he obtenido esta obtestación: ¿Que qué

voy a rotar? Pues lo de siempre: que "si" No creo que tenga que extenderme más para señalar el hecho da

que, en las vísperas de las elecciones, la indecisión, y lo que es peor, la confusión, está alcanzando cotas

muy altas. Como desde hace más de un año y medio vengo pidiendo en mis artículos de prensa

clarifieacióa, y dado que los partidos políticos, que son quienes tenían que hacerlo, por diferentes razones,

ao lo han hecho, me apresto a confeccionar esta guía política para electores indecisos y confusos, por &

les puede servir de algo. Para llevar adelante esta labor no tenga otra cosa que ofrecer que mi

conocimiento de otros procesos electorales dentro y fuera de España, desde un punto de vista científico d«

sociología política, Quisiera en esta introdúcelo» hacer dos advertencias: Primera, que la campaña

electoral todavía, oficialmente, no ha comenzado, y que en los veintiún días que va a durar? es posible

que se despejen para el elector muchas de las indecisiones y confusiones que ahora le aquejas. Lo ´dudo,

pero es posible. Esto ág-nifica que mis artículos van a tener necesariamente qna alta dosis de

próvisionalidad, en el sentido de que probablemente en el decurso da la campaña tendré qué modificar

algunas de mis apreciaciones, a la vista de lo que los partidos nos quieran dar a conocer, y, desde luego,

prometo que rectificaré todo 1» que haya que rectificar cuando sea menester. Segundo. De la indecisión y

confusión del elector en estos momentos no le echo la culpa en exclusiva a los partidos políticos, sino a

ios cuarenta años de dictadura personal, que ha impedido la más mínima vida política de cara a una de-

mocracia pluralista, cómo la que ahora vamos a tener —espero—, imposibilitando toda clase de organi-

zaciones, reuniones, publicaciones, « incluso informaciones veraces,

antelación este momento electoral. Sis embargo, en el tiempo transcurría» desde la muerte de Franco,

creo (gis ha habido tiempo suficiente para poder llegar a estos comicios eos alguna mayor clarificación

que la que realmente nos ofrece el actual panorama político español. Pero de todo esto iremos escribiendo

en días sucesivos.

 

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