Opinan los lectores. La educación gratuita debe ser para todos los ciudadanos. 
 Dinero que sale de la familia, que retorne a ella     
 
 Ya.    06/12/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DINERO QUE SALE DE LA FAMILIA, QUE RETORNE A ELLA

En relación con la entrevista al vicedecano del Colegio de Licenciados, señor Lobato, publica la en YA el

17-11-77 nos escribe, desde Madrid, don Jesús Garrido Perdiguero. Dice:

"Creo detectar que el hilo conductor de la entrevista radica en la tesis de eliminar la ayuda del Estado a la

iniciativa privada en el campo de la enseñanza. Y quisiera, por medio de la presente, hacer algunas

observaciones al citado señor y por extensión a la Junta de gobierno del Colegio Oficial de Doctores y

Licenciados de Madrid.

Cuando dice el señor Lobato que "es inaceptable que el dinero público subvencione a una escuela

confesional..." le haría la siguiente reflexión: ¿de dónde sale ese dinero...?, y si de loa contribuyentes, ¿no

parece justo que retorne a los mismos?, ¿o 1« parece excesivo considerar la alternativa "dinero que sale

de la familia, que retorne a ella?" Resulta evidente que cada puesto escolar tiene ,un costo; costo que . si

el Estado asume su f inanciación, al final del proceso veremos que el que paga es el ciudadano. Pero un

Estado que se dice democrático no puede ir en contra de su propia definición, y, por tanto, al proceder el

dinero del contribuyente—de la familia—, entiendo debe retornar a la familia y ésta decidirá el centro que

elige para llevar a cabo la educación de sus hijos, ya que considero que todo lo que se salga de esta vía—

libertad de elección para todos—será una forma más o menos camuflada de totalitarismo. Bajo este plan-

teamiento el Estado sería coherente con sus principios democráticos, ya que acudiría donde la .iniciativa

privada no llegase (posiblemente pequeñas ciudades, pueblos), y cumpliría con la verdadera función de

un Estado occidental, su subsidiaridad.

Puestos a ser coherentes, no entiendo como puede serlo una escuela de corte pluralista, porque en el

supuesto de existir el resultado será una casa de locos, siendo el primer perjudicado el alumno, que no

sabrá a qué carta quedarse, pues por un lado es receptivo de lo que respira su familia, y por otro lo que

aprende en las diversas asignatura» educativas..., y si cada profesor va a su aire, ya me. contará...

Comprendo, pues, que los padres, verdaderos responsables de la educación de sus hijos, quieran para ellos

la formación qu« les facilite un centro educativo que, conforme a sus convicciones, sea para sus hijos

prolongación de su hogar.

Lo anterior enlaza con la consideración que hace el señor Lobato: "cuando nadie ha pedido escuelas

socialistas, comunistas o anarquistas...". Yo le diría que en efecto no se piden, pero por lo que veo no

tienen ninguna necesidad, dado que al estar creándose un clima de obstáculos con el fin de que la

iniciativa privada desaparezca de la enseñanza, acabaríamos con el papa Estado, dueño exclusivo de la

situación, el cual, en aras de una mal entendida democracia, no impondría a nadie enseñanzas que diesen

una visión trascendente d« 4a vida; y ¿qué más quieren socialistas, comunistas y anarquistas si no borrar

en el ser humano toda huella de lo religioso? ¿Para qué pedir escuelas si se las van a servir en bandeja?

Finalmente, le diría al señor Lobato que si todos nos ejercitamos a convivir en la democracia, no veo por

dónde surgirá ese afán de tirarnos los trastos a la cabeza, como parece temer ante esa "formación de

trincheras ideológicas"; ¿o es que piensa que para evitar esa posibilidad sólo existe la solución de la

escuela pública?"

 

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