Autor: Pelayo, Antonio. 
   El nuevo plan educativo de los socialistas franceses     
 
 Ya.    15/12/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

París

(De nuestro corresponsal.)

EL NUEVO PLAN EDUCATIVO DE LOS SOCIALISTAS FRANCESES

Dos principios para la "integración" de las escuelas privadas • Laicidad: aceptar el pluralismo de

opiniones y condenar la militando política o ideológica en la escuela

• Rechazo del dualismo escolar

Los socialistas ya tienen plan educativo. Su tiempo les ha llevado repararlo: más de dos años. Como lo

han presentado en un pequeño folleto de color naranja, la secretaria de Estado para Universidades, la

avinagrada Alice Sauniér-Seite lo ha definido como un "limón exprimido". Los comunistas le han

aplicado el penoso adjetivo de "vago", y la opinión pública empieza a examinarlo con detención, porque

quizá dentro de tres meses ese folletito puede transformar el proceso educativo de millones de franceses.

A la hora de definir los objetivos de este ambicioso plan de educación nacional, François Mitterrand ha

trascendentalizado el tema. "No se trata—dijo el secretario del Partido Socialista—ni de una reforma ni

de una contrarreforma. Son proposiciones para una política distinta de la educación y de la formación."

He aqui los objetivos, a largo plazo: "Asegurar la igualdad de oportunidades, permitir una formación

general y técnica a todos y la posibilidad, de una formación continua. Convertir la escuela en un lugar

donde se enseña la Democracia. Favorecer la descentralización y el incremento de la autonomía local,

etapa dentro del socialismo de autogestión." Para lograr estos objetivos los socialistas fijan cuatro

prioridades: promover la educación permanente, privilegiar la infancia, generalizar la formación técnica,

asegurar la formación de los formadores.

Nuevo plan del sistema educativo

Los socialistas proponen una nueva sistematización del ciclo pedagógico cuyas fases básicas serían las

siguientes:

• Jardines de infancia, en los -que se integrarían las guarderías, las escuelas-cuna, los centros de

ortogenia, etc.

• Un ciclo básico y fundamental con nueve niveles diferentes, que se prolongarían hasta el segundo

ciclo del actual sistema, es decir, hasta el final del bachillerato.

• Un ciclo politécnico con el fin de asegurar a todos los alumnos una formación global, general y

técnica, de la que se derivaría una orientación profesional realista.

• Unificar los niveles superiores de formación: universidades, escuelas superiores, altas escuelas de

formación.

Todo esto se haría desde la organización de un gran Ministerio de Educación, que englobara las

responsabilidades ahora disperdigadas. Al mismo tiempo se reforzaría la descentralización para

incrementar el poder regional de decisión. El plan prevé un programa para rehabilitar la lengua y cultura

regionales.

El tema polémico de la enseñanza privada

El sexto y último capítulo del "plan socialista" está consagrado a "renovar la institución escolar".

En él se evoca la "integración" —ya no se habla de nacionalización—de la enseñanza privada. Se parte de

dos principios: respeto a la "laicidad" de la enseñanza, que supone la aceptación del pluralismo de

opiniones y la condena de la militancia política o Ideológica en la escuela; por otra parte, rechazo del

"dualismo escolar" y, como consecuencia, la "Integración como norma general de los establecimientos

escolares que reciben dinero público" Mitterrand se ha esforzado por quitar hierro al problema y ha

descartado la "asfixia económica" como arma y el monopolio.

Los partidarios de la escuela libre no se sienten, sin embargo, asegurados. Los obispos franceses se

inquietan ante la falta de garantías para una libre opción de los padres en materia educativa. Y es que

nadie puede garantizar que una escuela única —nacionalizada o integrada, como se quiera—no se

convierta de hecho en una escuela uniformadora de los ciudadanos a la medida del Gobierno y sistema

político en el poder.

Antonio PELAYO

 

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