Autor: Tabernero, Luis. 
 La cultura literaria en España (y 2). 
 La enseñanza de la literatura, bloqueada por la ideología política     
 
 Ya.    15/12/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

La cultura literaria en España (y 2)

LA ENSEÑANZA DE LA LITERATURA, bloqueada por la ideología política

Los alumnos se veían obligados a aprender de memoria o aprobar una asignatura "lejana y extraña"

• la literatura oficial se prodigará en todos los medios de comunicación • Sin libertad no es posible el

desarrollo de la cultura a niveles que no sean sólo los tradicíonalmente minoritarios

"La enseñanza de la literatura aparece bloqueada y lastrada por la ideología y las consignas imperantes."

Con los libros de texto a la vista se puede decir que este tipo de enseñanza era abundante en ausencias,

omisiones, críticas puritanas, excomuniones pedagógicas... La literatura aparece como un auxiliar

pedagógico, como un simple ejercicio para e! mejor conocimiento de la lengua, aunque los especialistas

insistirán en que es necesaria la lectura y el comentario de textos. "No había un caldo de cultivo que

invitara a leer y a escribir, porque los alumnos se veían obligados a aprender de memoria—o aprobar—

una asignatura que sentían "lejana y extraña".

.. Cuando no se siente el estímulo de la lectura, el alumno queda prisionero—en términos generales—"de

toda la gama de publicaciones que ofrece el ´alimento´ subliterario: tebeos, fotonovelas, novelas del oeste,

policíacas"...

El tema de la enseñanza de la literatura es quizá el capítulo más interesante del estudio de Pedro Carrero,

extractado por nosotros exageradamente por razones de espacio. Reconoce finalmente que es un hecho

hoy en nuestro país la puesta al día de la enseñanza de la literatura y su progresiva liberalización, aunque

se queja de la excesiva extension de los programas y del «soaso interés "que ofrecen ¡os planes a las

literaturas extranjeras".

EX LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Lógicamente la literatura no ha estado ausente de los medios de comunicación de masas. Pero si las

limitaciones en general eran fuertes en otros campos, lo eran mayores en éste "dados sus Inmediatos y

multitudinarios efectos". "La literatura oficial —dice el autor—se prodigará por todos los medios, puesto

que todos en la práctica, resultarán oficiales, hasta que «1 paso" de tos años, la descomposición de los

principios ideológicos imperantes y esa inevitable, paulatina e irreversible apertura sembrada de escollos

permitan una cierta independencia y pluralidad."

• Las colaboraciones literarias en ¡os diarios, dados los altos niveles de recepción par ,el gran

público, dan a sus autores una fuerte popularidad: Pemán, Joaquín Calvo Sotelo, eternamente

clásicos. Otros periódicos ofrecen a sus lectores, por medio de páginas especiales, las últimas novedades

literarias y culturales. También las revistas de información general han dedicado importante

atención, a los temas literarios.

• En ocasiones, en la radio aparecen obras de actualidad literaria, aunque la atención a los medios

literarios es bastante menor que la concedida a otros temas. En lo que se refiere a los

seriales, tan populares en épocas ya un poco pasadas, Carrero apunta que "el grado de audición

que provoca el típico serial radiofónico, producto casi siempre de la más baja categoría,

subliteraria, apoyado por un sentimentalismo lacrimógeno, es" una de las realidades más

lamentablemente ilustradoras del estado de indigencia cultural del público, en especial de la postergada

ama de casa".

• Aunque sería injusto decir que no se ha hecho nada en este terreno en televisión en.

nuestro país, "irrita pensar en lo mucho más que se podría hacer". Hay que tener en cuenta que

para buen número de familias menos favorecidas económicamente la televisión es la única conexión con

la cultura. Además resalía el especial control estatal ejercido sobre este medio. Pero atraer la atención

dej telespectador hacia estos temas es cuestión de encontrar las fórmulas capaces de conseguirlo,

como de hecho en algunas ocasiones se ha conseguido con éxito. Valgan como ejemplos, dice el

autor, las series de "Leonardo da Vinci", "Los libros", "Novela", sobre todo cuando-ha ¡levado a la

pantalla títulos de indiscutible interés, "Teatro"..., Este tema enlaza de lleno con la actual discusión sobre

el aumento de ios espacios culturales en la televisión, y su adaptación y elección para públicos

mayoritarios.

• Finalmente, entre las vias de comunicación de la cultura TÍO se puede perder de vista el quiosco como

importante medio de distribución. El quiosco ofrece, sin duda, productos de ínfima calidad, pero puede

difundir con eficacia la verdadera cultura. "La cultura de las ciudades y de los barrios no puede

entenderse sin tener en cuenta la función e importancia del quiosco, ese tenderete multicolor que llega,

con facilidad a aquellos barrios olvidados donde no existen librerías." Es la cultura, de quiosco, aunque a

veces haya que hacer tantas distinciones.

Tras hacer una breve referencia a la encuesta citada al principio, el autor tiene la impresión de haber

ofrecido on panorama más bien pesimista, aunque entiende que el trabajo, que pretende ser científico", no

le permite d«r una visión más feliz sobre la cultura literaria >le los españoles. Entiende, igualmente, que

problemas socio-culturales cíe este tipo se manifiestan también en países desarrollados, con mayor o

menor intensidad. Pero "Sería un error no aludir oon esperanza a la nueva etapa histórica que se está

abriendo en España, siempre que se encamine hacía la libertad y la democracia auténticas, requisitos sin

los cuales no es posible la libertad y el desarrollo de la cultura a niveles que no sean únicamente los

tradicionalmente minoritarios".

Bien podemos terminar con aquella frase de Dionisio Ridruejo: "El instrumento cultural, aunque pueda

ser controlado, no puede ser nunca propiedad estricta de un régimen político." O con aquel paréntesis de

Cela en el que, refiriéndose a la literatura, dice: "eso que los Estados, pese a todo y para fortuna de las

culturas, no "han conseguido amordazar jamás".

Luis TABERNERO

 

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