Se calienta la precampaña electoral. 
 Los partidos, nerviosos y sin dinero  :   
 Serán elegidos 350 diputados y 208 senadores. 
 Informaciones.    02/01/1979.  Página: 1, ?. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

SE CALIENTA LA PRECAMPAÑA ELECTORAL

LOS PARTIDOS, NERVIOSOS Y SIN DINERO

• SERÁN ELEGIDOS 350 DIPUTADOS Y 208 SENADORES

• TENSIONES, PRESIONES Y DIMISIONES PARA FORMAR LAS LISTAS DE CANDIDATOS

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

LAS Cortes constituyentes han quedado oficialmente disueltas hoy, y las elecciones generales convocadas

en el «Boletín Oficial del Estado». El día 1 de marzo, los españoles elegirán 350 diputados y 208 -

senadores.

Los partidos políticos han comenzado el año poniendo febrilmente en marcha la máquina electoral. Esta

tarde se reúne la ejecutiva del Partido Socialista Obrero Español, y mañana la de U.C.D. En Alianza

Popular y en el Partido Comunista también se trabaja, contra reloj. El presidente de A. P., don Félix Pas-

tor, ha reunido con carácter urgente a su ejecutiva, y el señor Praga ha regresado precipitadamente de

Galicia.

Los dos problemas acuciantes, aparte del establecimiento de la estrategia respectiva, son: confeccionar las

listas de candidatos y lograr dinero para la campaña, que además va a ser doble: para las elecciones

parlamentarias y para las elecciones municipales.

La confección de las listas siempre provoca tensiones. Todos los partidos buscan el equilibrio entre la

democracia interna y la eficacia. En principio las listas deberían ser preparadas de abajo arriba por las

diversas agrupaciones provinciales y regionales. Sin embargo, el «aparato» de cada partido tiene ha-

bitualmente la última palabra, y en algunos casos la última y la primera. Las luchas internas por colocarse

o colocar a los políticos de la misma tendencia dentro del partido respectivo han comenzado.

En el partido gubernamental ya se han reunido los liberales de Garrigues y los so-cialdemócratas de

Fernández Ordóñez, por separado. Se confirma que la mayor parte de los ministros se presentarán como

candidatos de provincias. Algunos se resisten a esta «emigración» forzada y prefieren ir en la «lista de

oro» de Madrid, que encabeza el presidente Suárez. Sin embargo, parece que prevalecerá la disciplina.

Muchos altos cargos están a punto de dimitir o lo han hecho ya, como los secretarios de Estado señores

González Seara y Leal, para sortear la incompatibilidad y poder concurrir a las urnas. Por cierto, que el

señor Leal se perfila como futuro ministro de Economía, parece que van a dimitir la mayoría de los secre-

tarios de Estado y subsecretarios, aunque sólo se cubrirán ahora los cargos que se consideren

imprescindibles.

Se sabe que ha habido también contactos de conocidas personalidades de U.C.D, con don Alfonso Osorio,

seguramente en busca de algún tipo de acuerdo preelectoral entre el partido del Gobierno y la Derecha

Democrática, que nació del «pacto de Aravaca» y que está formada por el propio señor Osorio con los

señores Fraga y Areilza. No se espera que haya pacto formal, pero puede haber algún tipo de acuerdo

entre caballeros. Pasado mañana, jueves, habrá reunión tripartita —Fraga-Areilza-Osorio— para

establecer definitivamente la Confederación y establecer la estrategia electoral.

Mientras tanto, el señor Sa-trústegui, presidente del Partido Liberal Progresista, anuncia su pase a U.C.D.,

lo mismo que un diputado del Partido Socialista Obrero Español de Galicia (el diputado más joven).

Izquierda Democrática, del señor Ruiz-Gimé-nez, adelanta su disolución al próximo día 14. Sus

miembros tendrán libertad para irse a un partido o a otro, aunque se espera que la mayoría se integre en

U.C.D.

Los primeros cálculos indican que aproximadamente un 35 por 100 de los hasta ahora diputados de los

dos partidos grandes se quedarán en la cuneta, suplantados por otros candidatos de más peso. Se trata de

evitar los «diputados mudos». Habrá, por tanto, «a priori», una considerable renovación en la

composición del nuevo Parlamento.

En cuanto a la tesorería de los partidos, la situación es, en general, penosa. «Si nos descuidamos —le

oímos a un destacado ministro—, vamos a caer todos los partidos y los sindicatos en manos de los

Bancos.» Para paliar en parte estas dificultades económicas, el Estado contribuirá de cara a las próximas

elecciones, por lo menos, con unos 1.000 millones de pesetas.

2 de enero de 1979

 

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