Preparativos electorales. Ataques a Fraga, por no unirse electoralmente. 
 Blas Piñar: Aguanto la Constitución y la acato para reformarla     
 
 El País.    16/01/1979.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL PAÍS, martes 16 de enero de 1979

POLÍTICA

Preparativos electorales

(Viñeta, tira cómica)

Ataques a Fraga, por no unirse electoralmente

Blas Pinar: "Aguanto la Constitución y la acato para reformarla"

El presidente de Fuerza Nueva, Blas Pinar, pronunció el domingo por la tarde una conferencia en el cine

Europa, en la que —bajo el título de «Una convocatoria nacional»— atacó a Manuel Fraga por no unirse

a la coalición ultraderechista y defendió la reimplantación de la pena de muerte. En presencia de los

líderes falangistas Girón y Fernández Cuesta y de unas 3.000 personas dijo que «Franco no es un

recuerdo, es una consigna» y «soy de los que aguantan la Constitución y me uno a los que la acatan para

reformarla».

El señor Pinar se felicitó de que la fecha coincidiera con el doce aniversario de la aparición de la revista

Fuerza Nueva, cuando ya —dijo— «veíamos con claridad lo que se estaba fraguando». Criticó el discurso

pronunciado el 12 de febrero por Carlos Arias Navarro y le calificó del «fantasma del 12 de febrero». No

hizo, en cambio, ninguna alusión al colaborador de entonces en la reforma Arias, Luis Jáudenes,

coaligado ahora con el señor Piñar.

Constitución muerta

Respecto, al momento actual, manifestó que la Constitución se había aprobado en un clima frío, sin un

viva a España, ni siquiera un viva al Rey. «Esta Constitución ha nacido muerta —dijo— y, por ello, es

absolutamente inviable.»

Blas Pinar hizo una dura crítica de Manuel Fraga, por haber dicho que no quería tratos electorales con

Falange ni con Fuerza Nueva, «lo que dice muy poco —señaló— del hombre que decía que España era lo

único importante».

Más tarde enumeró las fuerzas políticas a las que dirigía su convocatoria, además de a la totalidad de los

españoles de buena fe y especialmente a los trabajadores manuales de España, «no a los que presumen de

trabajadores y nunca se mancharon las manos». También se dirigió a las mujeres, que según dijo, habían

sido reducidas por la democracia y la libertad al sexo y al atraco, quedando a merced de los «criminales

amnistiados y los presos de vacaciones fin de semana».

 

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