Elecciones 1979. La izquierda se autoabastece con sus propios cuadros. 
 Campañas electorales: sólo el PCE confía en la fidelidad de sus votantes     
 
 El País.    03/02/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

EL PAÍS, sábado 3 de febrero de 1979

POLÍTICA

Elecciones 1979

(Viñeta, tira cómica)

La izquierda se autoabastece con sus propios cuadros

Campañas electorales: sólo el PCE confía en la fidelidad de sus votantes

Las campañas electorales de «los cuatro grandes», es decir, los partidos y coaliciones con implantación

parlamentaria y alcance nacional, ofrecen una primera característica fundamental: sólo el Partido

Comunista de España (FCE) parece estar seguro de la fidelidad de su electorado y, en consecuencia, ha

montado una estrategia ofensiva en busca de nuevos votantes. Por el contrario, UCD, PSOE y Coalición

Democrática tratan —con distintos planteamientos- de conservar al máximo posible los flancos inseguros

de su electorado potencial y, además, ampliar los sufragios arrastrando votantes, por la derecha o por la

izquierda.

Asi es evidente que la lista de UCD por Madrid trata de ofrecer una campaña montada sobre nombres a la

derecha, pero sin renunciar en conjunto a conseguir votos del sector de población progresista y moderado

que pudiera votar al PSOE.

Los socialistas, por su parte, trazan de taponar el hueco por su izquierda, cubriéndose de acusaciones de

excesivo social democratismo, pero manteniendo actitudes escasamente radicales que le aseguren la

confianza de amplias capas templadas del censo electoral.

Idéntico planteamiento de fondo se ha hecho Coalición Democrática, que tiene su mayor voto potencial

en las bases de AP, notoriamente inclinadas hacia el derechismo intransigente. Conservar en lo posible

ese voto —que fue el que los sostuvo el 15-J— e incorporar supuestos desencantados por las «veleidades

izquierdistas» serán los dos grandes vértices de su campaña.

PSOE: "Campaña dura"

En líneas generales, el planteamiento de la campaña socialista es «bastante duro», se volcarán en ella

todos los recursos humanos y materiales del partido, y la totalidad de los dirigentes nacionales

intervendrán intensamente en la campaña. Esta será selectiva, de forma que aprovecharán las experiencias

de 1977 para reforzar las zonas donde el PSOE espera conseguir mejores resultados, y su

objetivo consiste en ganar las elecciones por número de votos, aunque el sistema D´Hont de la ley

Electoral haga que pierdan en número de escaños.

Los ejes de la campaña socialista giran en torno a los conceptos de oposición al actual Gobierno. Tratarán

de afirmar la confianza en la victoria electoral del PSOE; defender los conceptos de honradez, firmeza y

seguridad; considerar el terrorismo como absolutamente contrario a los intereses populares y garantizar el

estricto cumplimiento de su programa.

Los responsables de la campaña son, en primer lugar, Alfonso Guerra, coordinador que dirige y decide,

en última instancia, todas las actividades de la campaña nacional, y junto con él, Guillermo Galeote, que

dirige lo relacionado con propaganda; José Félix Tezanos, responsable de publicidad; Roberto Dorado,

responsable de estudios e informes técnico-políticos; Mercedes de la Peña, responsable de análisis de la

campaña y seguimiento de los partidos; Luis Pérez, encargado de coordinar el equipo de apoderados e

interventores para el día de las votaciones; Miriam Solimán, responsable de las instalaciones y equipos de

trabajo en la sede del partido; Helga Soto, jefa de la oficina de prensa que dirige la campaña en todo lo

relacionado con medios de comunicación; Julio Feo, responsable de la campaña de actos dentro del sector

propaganda, y Leopoldo Torres Boursault, que dirige la asesoría jurídica del partido para la campaña

UCD: control de seis personas

La gerencia nacional de la campaña del partido gubernamental se ha encomendado a Joaquín Abril

Martorell, hermano del vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y hasta hace poco

alto ejecutivo de Enagás.

El gerente centraliza todo el dispositivo de la campaña y sólo da cuenta de su gestión al comité electoral

nacional, presidido por Adolfo Suárez, y que integran Rafael Arias-Salgado, Manuel Núñez, Fernando

Abril y Rodolfo Martín Villa. Los datos completos de la campaña los controlan estas seis personas.

La gerencia nacional cuenta con cuatro departamentos: medios de comunicación (Federico Ysart),

publicidad (Sagarmlna), producción y organización, a cargo de dos expertos ajenos al partido.

De la gerencia municipal dependen las provinciales, que coinciden generalmente con el secretario pro-

vincial, y en todo caso están encomendadas a miembros del partido que no son candidatos. Estas ge-

rencias se montaron hace tiempo con vistas, teóricamente, a unas posibles elecciones municipales.

El comité nacional entiende qué la campaña abarca a todo el país, es decir, no permitirá que varíen los

mensajes según las zonas, salvo en Cataluña, donde se presentan como coalición.

PCE: autoservicio electoral

La campaña electoral del PCE tiene tres características principales: van unidas la programación para las

legislativas y para las municipales, se plantea la gestión en forma descentralizada y el partido, su aparato

y sus recursos, juegan un papel fundamental. Prácticamente lo hacen todo sin acudir a gestiones externas.

La planificación comenzó hace meses. Se formó una comisión central electoral integrada por cinco

miembros y presidida por José González Jerez. Cada uno de los cinco miembros dirige una subcomisión

que tiene, a su vez, varios asesores técnicos.

Cada organización provincial realiza su campaña por su cuenta, con presupuesto y planes propios, en todo

lo que no cubre la comisión central.

CD: un hombre de hierro

Javier Santamaría ha sido nombrado director de la campaña de Coalición Democrática; procede de la

empresa privada, y altas fuentes del grupo lo califican como «un hombre tan desagradable como todos los

tecnócratas, aunque muy efectivo». El señor Santamaría, junto con un equipo en el que se integran

fundamentalmente José Armengod, Vicente Mallach y José López, centraliza todos los aspectos del

programa. Incluso los candidatos de provincias han recibido un minicursillo en Madrid. Aseguran que su

campaña tratará de ofrecer soluciones concretas de gobierno, y los responsables suponen un equipo

«reducido pero muy efectivo».

 

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