Retrato. 
 El tenaz Reventós     
 
 Tele/eXpres.    15/03/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

RETRATO

El tenaz Reventos

Hijo y nieto de políticos que ocuparon cargos importantes en los primeros gobiernos republicanos, precoz

militante antifranquista — a los 1 7 años empezó ya su lucha estudiantil—, uno de los motores en la

configuración de las plataformas unitarias catalanas de oposición en los últimos veinte años, líder hoy del

partido mayoritario en todas las elecciones celebradas en Catalunya, Joan Revenios i Carner es,

aparentemente, el antilider.

Hoy es candidato a ocupar la presidencia de la Ge-neralitat, y tiene que seguir realizando un esfuerzo para

hablar en los mítines, para no dominar con su presencia, y con la relevancia en que objetivamente le

colocan siempre sus cargos políticos. Sigue siendo, como se ha dicho y repetido, un hombre tímido,

retraído, amante de pasar desapercibido; parco en palabras, incluso con dificultades oratorias, de gestos

desgarbados. Tiene una mirada franca y algo ingenua; tiene un reputado prestigio de honrado a carta cabal

tan grande como el de su tacañería— y, además, la aureola de una moralidad clásica, férrea.

Pero el antilíder que se negó a ser nombrado secretario general del PSC-Congrés cuando éste fue creado,

gracias entre otras cosas desde luego, a su largo y tenaz empeño personal, ha conseguido algunas cosas

que, vistas con cierta perspectiva, parecían imposibles no hace aún muchos años. Joan Reventós es el

hombre que ha sabido dirigir a un reducido grupo de militantes socialistas por el camino que permitía unir

a sectores socialdemócratas y sectores marxistas, a hombres procedentes del POUM, del FOC, del FSF,

del PSC Reagrupament y, finalmente, del PSOE y el PSP. La constelación de grupos y grupitos que se

han afirmado socialistas en Catalunya y se han negado a aceptar que el PSUC fuera la opción organizativa

en los años en que era en la práctica el único partido digno de tal nombre, eran prueba de la existencia de

una fuerte corriente de opinión que, desaparecido el franquismo, se ha revelado como la mayoría relativa

en Catalunya.

Pero hizo falta mucha fe para llegar a este punto. La fe de un muchacho expulsado de los jesuítas por

rebelde. La fe en el socialismo de un joven criado en una familia de burguesía alta que era testimonio

directo de la defección nacional de su clase. La fe del estudiante que se lanza a hacer agitación cuando sus

aptitudes personales son las de un negociador o un analista de problemas a ser discutidos y resueltos en

equipo. La fe del hombre que lleva siete hijos a un mundo que es franquista. La fe de un hombre que,

perteneciente al MSC desde 1949, sostiene una larga pugna para evitar la social.democralización de su

partido; la fe del político que se arriesga a jugar la carta de la unidad de la oposición con los comunistas

consciente de que ello es necesario, aunque crea problemas. La fe del profesor universitario detenido y

encarcelado, para su fortuna sólo durante tres meses.

Nadie recuerda que Revenios haya salido salpicado de una polémica marxis-las-no marxislas, en el último

trayecto de! PSC y del PSOE. Nadie recuerda que se haya enfrentado en exceso a Tarradellas durante los

últimos años. Nadie recuerda que una problemática tan compleja como la política catalana actual le haya

llevado a enfrenta-mienlos sin punió de relor-no con sus cometidores.

Ahora desea llevar adelante algo que, de hecho, es para su larga historia de militante socialisla una

culminación: esa fuerte co-rrienle de opinión puede manifeslarse nuevamenle como la mayoría relaliva y

él, Joan Reventós, tendría en su mano el timón para dirigir Catalunya hacia una u otra dirección.

 

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