Autor: Espina, Wilfredo. 
   Las tres fuerzas     
 
 El Correo Catalán.    16/03/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

El Correo Catalán

Domingo, 16 de marzo de 1980

Opinión 4

Las tres fuerzas

¿Por qué no decirlo?

¡Claro, que hay que apelar a la conciencia de cada cual! Pero remitirlo todo a la conciencia de cada uno,

sin más es como lavarse las manos en los momentos decisivos.

La conciencia necesita también elementos de juicio. Por esto hay que decir algo más que simplemente

limitarse a apelar a la conciencia. Esto ya lo hizo Pilatos...

Hay que decir, por ejemplo, que si deseamos una Catalunya gobernable será imprescindible la

potenciación, equilibrio y colaboración de esas tres fuerzas: la nacionalista, la centrista y la socialista^ Y

luego, el diálogo constante de estas con todas las demás que también forman la realidad del país.

Pero dar votos a las fuerzas más a la derecha o más a la izquierda o más radicalizadas en cualquier sentido

es tanto como introducir elementos distorsio-nadores del juego político o echar esos votos a perder. Y sea

dicho esto con todos los perdones por delante...

No nos engañemos. Sólo estas tres fuerzas pueden tener peso y posibilidades reales de gobernar. Sólo

estas tres fuerzas responden, .cada una en su aspecto y en su medida, a una necesidad real y a la

idiosincrasia catalanas. Responden a nuestra manera de ser y se complementan. Las tres por tanto, son

imprescindibles para el equilibrio político del pais.

Votar comunista es fortalecer un elemento desequilibrador de un juego político normal. Ni su filosofía ni

sus planteamientos responden a la características propias del hombre catalán y de la sociedad catalana. Es

un intento falsificador de Catalunya. Y el aspecto legitimo y viable de las reivindicaciones de quienes

suelen darle de buena fe su voto, es perfectamente asumible por un socialismo operante y moderno.

Votar otras opciones minoritarias, puede ser también muy legítimo y testimonial, pero es, a efectos de

«utilidad», desperdiciar el voto. Hay que valorar hasta qué punto merece la pena...

El futuro de Catalunya será difícil. Nos encontramos ante una Catalunya dividida e invertebrada.

Solamente será gobernable, insistimos, con la potenciación equilibrio y colaboración de estas tres fuerzas:

la nacionalista de Jordi Pujol (con las aportaciones de Untó y de la Esquerra), la centrista de Antón

Cañellas, y la socialista de Reventos.

Catalunya necesita volver a afirmar su identidad y reencontrar su personalidad (el sueño de Prat de la

Riba) a través de un nacionalismo sincero, abierto y dialogante. Catalunya necesita intervenir

directamente (como propugnaba Cambó) en la política general del Estado -de la que dependerá, en último

término, la suerte de la política catalana— a través de un partido de centro autónomo, pero vinculado a un

gran partido de implantación en toda España. Y Catalunya necesita un fuerte revulsivo social (como

deseaba Pallach), corrector de injusticias e integrador de la masa de inmigrantes, a través de un partido

socialista catalán y de corte europeo.

Sin un nacionalismo claro y decidido Catalunya cada vez más irla viendo desdibujada y diluida su

personalidad de pueblo con una historia, un futuro y unos valores propios. Sin un centrismo que le

permita influir directamente en los asuntos generales del Estado, nuestras posibilidades de desarrollo

autonómico se verían cada vez más recortadas y quedaría seriamente dificultada la imprescindible y

permanente colaboración que ei Estatuí y la Constitución establecen entre la Generalitat y el Estado en las

materias más decisivas: política económica, fiscal, exterior, orden público, etfcétera. Y sin un socialismo

fuerte y templado al mismo tiempo, propugnador de una sociedad más justa en su estructura y en el

reparto de renta y riqueza, pero sin poner en peligro ni la libertad ni la creatividad —libre inicialiva y

economía de mercado—, nuestro progreso social se estancaría y la conflictividad que de ello se derivaría

sería el suicidio colectivo.

Por esto estas son las tres fuerzas necesarias y suficientes para Catalunya en la hora actual. Tres fuerzas

que pueden vertebrar nuestra política. Y dar un sentido nacional, estable y progresista a la sociedad

catalana.

De la capacidad, habilidad y visión de futuro de sus tres líderes -Jordi Pujol Antón Cañellas y Joan

Revenios -dependerá, en gran medida, que ello sea posible. Pero también, y sobre lodo, del respaldo que

encuentren sus partidos en las elecciones del próximo día 20. Usted lector, tiene la palabra.

Y dicho esto, que cada cual obre en conciencia.

Wifredo Espina

 

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