Satisfacción moderadas de los centristas. 
 Desencanto de la izquierda y euforia nacionalista     
 
 Diario 16.    22/03/1980.  Página: 1. Páginas: 3. Párrafos: 21. 

REACCIONES TRAS LOS COMICIOS CATALANES

Satisfacción moderada de los centristas

Desencanto de la izquierda y euforia nacionalista

El desencanto de la izquierda catalana, incluidos los comunistas, a quienes

evidentemente perjudica el retroceso del PSC, contrastó, en la jornada de ayer,

con la lógica euforia de los nacionalistas, indiscutibles vencedores en las

primeras elecciones autonómicas. Los centristas, el grupo que ha registrado las

pérdidas más considerables, mostraron, por su parte, un optimismo moderado,

basado en el reflujo izquierdista y la similitud de los modelos sociales que

propugnan CiU y CC-UCD.

Barcelona — Jordi Pujol, el líder de CiU y virtualmente presidente de la nueva

Generalitat, fue suficientemente expresivo al manifestar su satisfacción, y

mucho menos concreto cuando se refirió a sus planes de Gobierno.

«Nosotros nunca hemos estado cerrados en el orden político con los socialistas.

En el orden humano por supuesto que estoy abierto en grado superlativo», dejó

caer el número uno de Convergencia, en entrevista transmitida por Radio

Nacional, tras haber excluido explícitamente la víspera a los comunistas del

próximo Gobierno catalán.

Pujol insistió, por otra parte, en las características fundamentales del modelo

social que propugna su partido. «Un modelo —dijo-, muy rígido, europeo

occidental, sin dejarnos arrastrar de planteamientos utópicos o tercermundista

que llevan a la ineficacia.»

El líder nacionalista reiteró también sus deseos de paz y concordia con el resto

de España. «Cataluña y todos los catalanes somos los más interesados en que la

concordia y la comprensión, así como la ayuda mutua, sean la tónica de las

relaciones entre Cataluña y el resto de España», afirmó.

Y, en otro momento, dijo, que la victoria de su partido no hará las cosas más

difíciles al Gobierno de Madrid.

«Tenemos un objetivo, y es hacer que Cataluña vaya bien en lo que le

corresponde, que es el Estatuto, que es una comprensión, una cosa que distingue

de todos los elementos, de todo tipo, que necesita para su existencia y su

desarrollo como pueblo», concluyó.

PSC-PSOE: Sorpresa tras el escrutinio

Eduardo Martín Toval, responsable de la campaña de los socialistas catalanes, no

ocultó su decepción por lo ocurrido. «Sin duda —dijo— los resultados han

sido sorpresivos para nosotros. Sabíamos que CiU subiría, pero no imaginábamos

que lo hiciera en esta proporción.» «Al propio tiempo —añadió— pensábamos que

nosotros podíamos experimentar una baja, pero no de esta forma.» Joan Reventós,

candidato del PSC a la Presidencia de la Generalitat, a quien todavía el

miércoles se le consideró, casi unánimemente, como seguro vencedor, dio la

siguiente interpretación de los resultados: «Estas elecciones demuestran que ha

habido un desplazamiento del voto a la derecha.» Como causas del fenómeno,

Reventós apuntó a la crisis económica, a la campaña del miedo que, dijo, ha

desatado UCD en Cataluña, encubierta en el argumento del «voto útil» y a la

actuación de «otros partidos» —sin duda aludía al PSA— , que han quebrado la

unidad del electorado socialista. Tras destacar el hecho de que «el partido del

Gobierno ha sufrido también una baja importante», Reventós afirmó que «se abre

ahora un periodo de tiempo en el que todos los partidos deberán reflexionar

seriamente y no tomar ninguna decisión hasta que lo hayan dormido un poco».

El catalán Raimon Obiols, miembro de la ejecutiva federal del PSOE, subrayó en

un comunicado que a pesar de «una campaña prepotente y que ha tratado de impedir

la elección de un Parlamento con mayoría de izquierda», no se ha logrado en el

Parlamento de Cataluña una mayoría de derechas.

El senador Josep Benet, candidato independiente y cabeza de lista del PSUC,

consideró «lamentable el bajón sufrido por el PSC», - que explicó por «la

política equivocada de los socialistas de ruptura de la unidad de la izquierda,

sobre todo en el campo sindical». A su entender, las elecciones han configurado

también un sistema tripartito para Cataluña, ya que, dijo, «UCD pasa a ser un

pequeño partido homologable prácticamente a la Esquerra Republicana». Dijo

también Benet que el ascenso de CiU se explica, en parte, por un corrimiento del

voto centrista hacia el nacionalismo. «Sectores de UCD —afirmó— han encontrado

en Pujol el líder con prestigio, con fuerza y hasta con el punto de dureza que

le gusta a la derecha.» A pesar de que parece indudable que el PSUC quedará

marginado en cualquier alternativa de Gobierno, Benet insistió en que «no hay

otra forma de crear una Cataluña de todos y para todos, más que crear un

Gobierno de unidad, en el que estén representadas todas las fuerzas que han

hecho posible llegar a la autonomía de Cataluña».

UCD: Rota la hegemonía de la izquierda

Los centristas catalanes destacaron el triunfo del «voto moderado», que,

destacaron en un comunicado oficial, ha supuesto la ruptura, «por primera vez,

dé la hegemonía de la izquierda marxista que se venía dando en todas las

elecciones anteriores». El comunicado menciona expresamente «el fuerte retroceso

de los socialistas, que son los grandes perdedores de estas elecciones, así como

de todas las fuerzas marxistas, incluidas las que se presentaban como

independentistas y nacionalistas». «Por otra parte—prosigue el comunicado—, los

resultados electorales confirman la tesis de que ningún partido puede gobernar

en solitario la Generalitat de Cataluña.» «Centristas de Cataluña-UCD —

concluye la nota— afirmó con rotundidad que sólo estaba dispuesto a pactar con

los partidos que defienden un tipo de sociedad occidental, y ésta es la opción

que ha elegido la mayoría del pueblo catalán.»

 

< Volver