Mientras Tarradellas insiste en que es necesario formar un Gobierno de unidad. 
 Jordi Pujol podría formar un Gobierno centrista en Cataluña     
 
 Diario 16.    21/03/1980.  Página: 1-?. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

Mientras Tarradellas insiste en aue es necesario un Gobierno de unidad

Jordi Pujol podría formar un Gobierno centrista en Cataluña

Cataluña podrá tener en breve un Gobierno centrista, con acentuado tinte nacionalista, presidido por Jordi

Pujol, líder de Convergencia i Unió, partido triunfador en las elecciones. Según algunas fuentes, Pujol se

inclinaría por formar coalición con Esquerra Republicana y Unión de Centro Democrático para lograr

mayoría parlamentaria. Mientras tanto, el todavía presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas, sigue

insistiendo en la necesidad de formar un Gobierno de unidad. Ciertamente, las elecciones no han

proporcioijado un claro tirunfo a ningún partido.

Barcelona — Un Gobierno de centro será establecido en Catalauña tras las elecciones celebradas ayer y

Jordi Pujol, líder del partido Convergencia i Unió, será el presidente de la Generalitat.

Esta parece ser la conclusión de los comicios, realizados en un clima de tranquilidad y que han propor-

cionado varias sorpresas.

De acuerdo con los resultados eí Gobierno será formado por Jordi Pujol con mayoría de miembros de su

partido, el que ha obtenido más votos en las elecciones, y el apoyo posiblemente de Unión de Centro

Democrático (UCD) y de Esquerra Republicana (ER).

Pujol anunció ayer que romperá su pacto con comunistas y socialistas (el llamado «pacto del progreso»),

lo quB evidencia claramente que no será con esos partidos con los que el nuevo líder catalán intentará

lograr mayoría parlamentaria.

CiU y UCD están cerca, con sus 61 escaños, de la mayoría parlamentaria (68 escaños), que es fácil de

lograr con el concurso de ER (75 escaños en total).

Jordi Pujol podría formar un Gobierno centrista en Cataluña

No obstante, Jordi Pujol habló sólo de Esquerra Republicana en sus primeras declaraciones tras conocer

los resultados. Pero CiU y ER sólo logran 57 escaños, once por debajo de la mayoría absoluta, aunque

podría aventurarse a formar Gobierno confiando en pactos temporales con otros partidos.

La distribución de escaños hace sumamente difícil, sobre el papel, un equilibrio estable ya que, por

ejemplo, el bloque de izquierda —PSUC (comunistas catalanes) y PSC-PSOE- ha obtenido 58 escaños,

uno más que CiU-ER.

Negociaciones con los socialistas

En unas declaraciones más reposadas, a las ocho y media de esta mañana, el triunfador Pujol descartaba

cualquier posibilidad de pacto con los comunistas, y dejaba diplomáticamente abierta ana salida de

entendimiento con los socialistas.

Pujol ha señalado que mantiene el rechazo a formar Gobierno con el PSUC y no es posible un pacto con

ellos. «Hay un problema de credibilidad en juego, aparte de ofros, que son los que explicaron las razones

por las que nosotros planteamos esta cuestión en la forma en que lo hicimos. Pero es que hay un problema

muy importante de credibilidad».

«Por tanto —añadió Pujol—, esta actitud nuestra, este compromiso ante nuestro electorado, se ha

mantenido con absoluto respeto.»

Preguntado si tendería la mano al dirigente socialista Joan Reventós, Pujol ha señalado que «en el terreno

humano absolutamente. Y en el orden político, es otra cuestión. Todo el mundo sabe que nosotros no

hemos estado nunca cerrados a hablar con los socialistas. Hemos estado abiertos. Lo cual no quiere decir

que yo ahora quiera decir que tengamos que hacer necesariamente un pacto con los socialistas. Pero

hemos estado abiertos siempre, y hoy, sin prejuzgar nada, no estamos cerrados».

Modelo europeo occidental

Sobre los planteamientos políticos de Convergencia, Jordi Pujol ha señalado: «Nosotros tenemos, desde

siempre, un modelo muy estrictamente europeo occidental, sin dejarnos arrastrar nunca por

planteamientos utópicos, tercer-mundistas, irreales y a veces inviables, que tarde o temprano llevan a la

ineficacia. Creo que hay algunas otras fuerzas políticas que pueden entender esto perfectamente, y creo

que en el fondo hay varias. La diferencia está en que nosotros hemos defendido esto con absoluta

continuidad y coherencia, sin hacer concesión a la facilidad verbal. Lo que ha pajado es que el pueblo se

ha cansado de la facilidad verbal, de la promesa, del jolgorio político, del verbalismo, y nosotros hemos

aparecido como una fuerza dispuesta a hacer, más que a hablar o a aparentar».

Tarradellas

Sobre la figura del presidente Tarradellas, Pujol ha afirmado que ha tenido algunas diferencias con él,

pero ha tenido más coincidencias. «En el fondo, tengo con él una profunda coincidencia de fondo, en lo

esencial, en lo personal y en lo humano, aparte de lo político. Siento un enorme respeto por el presidente

Tarradellas.»

«En estos momentos, en Cataluña en una fase de reconstrucción de nuestra personalidad en aspectos

institucionales, políticos y económicos, situar las cosas a un nivel adecuado, como ha hecho Tarradellas,

es importantísimo.»

Dimensión española

Preguntado si el triunfo de) nacionalismo en Cataluña pondrá las cosas más difíciles al Gobierno de

Madrid, el dirigente de Convergencia ha respondido: «Yo pienso que no. Hablo por Cataluña, aunque

pienso que en el País Vasco podrían decir cosas muy similares. Nosotros tenemos dos objetivos: uno es

hacer que Cataluña vaya bien, y que vaya bien según lo que le corresponde, que es el Estatuto.

El Estatuto es una comprensión de elementos para su existencia y su desarrollo como pueblo, y que eso lo

tenga sin regateos, sin cicaterías por ninguna parte. Por otro lado, nosotros tenemos un especial interés, y

nuestro partido lo ha demostrado en Madrid a través de la Minoría Catalana, en que esto no se haga en

una línea de enfrentamiento, ni de tensión o -trágala por parte de nadie. Queremos que España en su

conjunto funcione, que funcione bien, que vaya adelante en su democracia, en su progreso económico, en

su lucha contra los desequilibrios territoriales».

«Tenemos dos objetivos: la buena marcha de Cataluña, su reconocimiento, la profundización en su

personalidad y la buena marcha de España. Por lo tanto, nosotros somos los más interesados en que la

buena armonía, la concordia, la comprensión mutua, la ayuda mutua, sean la tónica de las relaciones entre

Cataluña y el resto de España.»

 

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