Ante el avance del partido nacionalista. 
 Euforia en los locales de Convergència i Unió     
 
 El Correo Catalán.    21/03/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Ante el avance del partido nacionalista

Euforia en los locales de Convergencia i Unió

La sorpresa por el avance de Convergencia i Unió en las elecciones al Parlament de Catalunya, en

relación con anteriores consultas, se tradujo en los locales de CiU en una incontenible oleada de euforia y

alegría.

Sobre la una de la madrugada, Jordi Pujol hizo una entrada triunfal en los locales de la calle Provenza.

Las calles estaban llenas de militantes que daban muestras de júbilo. Pujol fue recibido en medio de

atronadores aplausos y con gritos de «Pujol, president; Pujol, presidente».

Lo primero que hizo antes de dirigirse a los militantes fue fundirse en un emotivo abrazo con su mujer.

Las primeras palabras de Pujol fueron: «Llego aquí y en verdad voy bastante desorientado sobre los

resultados. No obstante, la impresión que tengo es que CiU va muy bien y ha dado un gran salto hacia

delante en el número de votos. Pero todavía no se puede asegurar nada».

«Hemos de estar muy contentos ya de lo que se ha conseguido. El propio President Tarradellas acaba de

decirme que CiU ha hecho mucho más de lo que se podía esperar, y que él había sido el primer

sorprendido.» El President Tarradellas felicitó a Pujol y a los dirigentes de su partido por haber sabido

comunicar la ilusión por levantar Catalunya.

Pujol añadió: «Esto es ya un triunfo. A partir de ahora, las fuerzas nacionalistas de Catalunya, sobre todo

CiU, tienen un peso determinantes. Catalunya ya no es un peón de ajedrez en manos de los políticos de

Madrid. Esta es una victoria que ya se ha logrado.»

Pujol recomendó a sus seguidores que controlen y moderen su alegría, y que no se dejen llevar por la

petulancia.

JOSEP MARÍA CULLELL «Es increíble. Estamos ganando de largo en todas partes, según los primeros

resultados que están llegando», manifestó Josep Maria Cullell, exultante, mientras intentaba entrar en los

locales de Convergencia de la calle Provenza, que estaban abarrotados de militantes y simpatizantes del

partido.

Al filo de las once de la noche, en los citados locales de Convergencia, el ambiente era de una gran

euforia y alegría, que se extendía de forma contagiosa. «¡Ganamos en Barcelona! ¡También ganamos en

Lleida!», eran algunos de los gritos que la gente iba intercambiando. Tanto Josep Maria Cullell como

Miquel Roca Ju-nyent, dirigentes del partido, intentaban moderar los ánimos. «Calma, calma -decía Roca-

Todavía es pronto. Hay que esperar».

En declaraciones a El Correo Catalán, Roca Junyent se mostró cauteloso aunque, no obstante, manifestó:

«Empezamos a estar ya en condiciones de discutir la presidencia de la Gene ral itat».

Antes de medianoche en base a los primeros datos y según un muestreo efectuado, ya se perfilaban

tendencias claras. Según uno de los técnicos electorales de Convergencia, se detectaba ya un gran

despegue dt este partido, con una subida de seis puntos sobre los votos obtenidos en las pasadas

elecciones generales.

 

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