Coloquio sobre la situación económica  :   
 Hay que adoptar medidas importantes y graves después de las elecciones. 
 ABC.    22/01/1977.  Página: 36-37. Páginas: 2. Párrafos: 32. 

ABC. SÁBADO 22 DE ENERO DE 1977. PAG. 36.

LAS CENTRALES DE ABC COLOQUIO SOBRE

LA situación económica, sus precedentes y posibles soluciones fueron analizadas en el curso de un

coloquio celebrado por la Redacción de «ABC Económico» con el profesor Prados Arrarte, catedrático de

Economía Política de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, y con el profesor

Irastorza Revuelta, catedrático de Política Económica de ia Facultad de Ciencias Económicas de la misma

Universidad.

El acuerdo sobre la génesis de la actual crisis económica a nivel internacional fue unánime. A la etapa de

expansión de ios años sesenta, favorecida por la liberalización del comercio, el Plan Marshall y la

creación del Mercado Común, sucedió una etapa depresiva que culminó con la caída del patrón oro en

1971 y acentuada por has pésimas cosechas de cereales y, posteriormente, la subida del precio del

petróleo.

En relación con España, el profesor Irastorza destaca el intenso desarrollo de la década de los sesenta con

tensiones ciertamente inflacionistas, pero muy inferiores a !as actuales; este desarrollo si vio favorecido

por la fuerte expansión de la economía internacional.

1 LA EUFORIA DE LA EXPANSIÓN

Prados Arrarte analiza a continuación las características de la crisis española: endeudamiento, por valor

de 12.000 millones de dólares («España ha tenido que vender parte de sus recursos); más de 800.000

personas en paro, cura que se verá incrementada en julio próximo con la petición de trabajo de 150.000

jóvenes más; el alza de precios, el desarreglo de las finanzas públicas (100.000 millones de déficit del

sector público) y la tendencia al incremento de los salarios por encima, en algunos casos, del alza del

coste de la vida.

Irastorza se muestra básicamente de acuerdo con este diagnóstico, y señala que a finales de 1973

estábamos viviendo los últimos momentos de la fase expansiva del ciclo y deberíamos haber previsto el

inevitable cambio de tendencia. «Pero eso es difícil cuando se vive la euforia de la expansión.»

«La política económica española reacciona muy mal, reacciona de una forma pésima. Es más, no

reacciona de ninguna manera», añade Prados Arrarte. No se quiso reconocer públicamente que había

crisis e Incluso fueron inhábiles políticamente al no haber culpado de esa crisis a la situación mundial;

pero en 1974 el triunfalismo era total. Hasta que volvió Barrera de Irimo, en septiembre, del Fondo

Monetario Internacional no se tomó ninguna medida Algo te debieron contar en Washington para que, en

la misma escalerilla del avión que le trajo, el entonces ministro de Hacienda hablara de un programa de

austeridad que fue "el chocolate del loro"», agrega Prados Arrarte.

HAY QUE ADOPTAR MEDIDAS IMPORTANTES Y GRAVES DESPUÉS DE LAS ELECCIONES

2 PÉSIMA REACCIÓN DE LA POLÍTICA ECONÓMICA

La realidad es que, hasta fecha muy réeciente, las autoridades económica» no han tomado en serio la

crisis, cuando ya hemos caído en una situación política, no económica, que tiene muy difícil solución

hasta que no lleguemos a las elecciones. Mientras tanto, todos los grupos sociales se pelean por llevarse la

mayor parte del P. N. B.

Si Prados considera pésima la reacción de la política económica española, Irastorza la califica de

superficial, ecléctica, porque la recuperación se hizo depender de la reactivación de la economía mundial.

Y de ese error vivimos todavía en la actualidad.

«Es necesario sanear el sector público y definir las prioridades en los objetivos de política económica»

(Irastoza Revuelta ).

3 LA PESETA ESTA SOBREVALUADA

Como solución posible más inmediata, Prados Arrarte propugna actuar sobre la balanza de pagos

mediante el establecimiento de un depósito previo a las importaciones y la devaluación de la peseta. «La

peseta —dijo— está sobrevaluada. ¿Por qué no devaluar ya cuando es indudable que va a ocurrir?»

Irastorza, por su parte, estima que por muy trascendentales —y discutibles— que sean esas medidas

técnicas habría que adoptar una actitud previa más general: clasifica el horizonte con que se enfrenta el

empresariado y los distintos grupos sociales. De nada servirían esas medidas técnicas si las expectativas

de los empresarios no son dirás y el mundo laboral se mueve en un contexto institucional poco claro.»

Después es necesario que el Gobierno detina las prioridades en los objetivos de política económica. «No

es posible conseguir el equilibrio de la balanza de pagos, la estabilidad de los precios y la reducción del

paro a la vez y sin ningún coste social.» Se debe concienciar a la opinión pública acerca de esta

imposibilidad y no insistir en lo contrarío.

4 FRENAZO A LA INFLACIÓN

Se han ensayado toda oíase de medidas con la idea de que iba a flexionar la economía; pero creo que el

proceso de deterioro todavía no ha tocado fondo. Cuando la clasificación y tas prioridades estén fijadas,

entonces podrá pensarse en- una instrumentación de política económica, añade Irastorza.

Entra en escena la inflación. «Primero hay que parar en seco, pegar un frenazo a la inflación», añade

tajante Prados Arrarte. Es necesario que el país entero se convenza, a través de un Gobierno que tenga la

capacidad de convicción suficiente, de que no va a haber más inflación; que jure y perjure que no va a

contraer déficit en el presupuesto y que todo el mundo se compromete, en un pacto social sagrado, que

vamos a acabar con la inflación en el plazo de seis meses. Entonces estaríamos en la situación de, poco a

poco, con una legislación muy dura, violenta en los precios —en la que deberían de colaborar las

Cámaras de Comercio, trabajadores y consumidores— volver a la normalidad.

LA SITUACIÓN ECONÓMICA

5 PROBLEMA DE CAPITAL POLÍTICO

Pero si tenemos grupos políticos —añade Prados Arrarte— que continuamente van a provocar conflictos,

tratando de destruir el funcionamiento de la economía, con intereses en Dios sabe qué maquinaciones en

el futuro, entramos en un problema político, duro, grave y difícil. En todo caso, lo que deberíamos haber

hecho es lo que ha hecho Alemania, y lo que estamos haciendo es lo que hace Italia.

Irastorza se muestra convencido de que la política económica actual del Gobierno no puede frenar la

inflación porque con una actitud de permisividad en todos los frentes es imposible hacerlo. Es un

problema de capital político. «¿Es éste suficiente para enfrentarse con una situación tan gravé como la

actual?» Prado Arrarte reconoce que en algunas materias el Gobierno está atado de pies y manos por

decisiones anteriores que ahora no puede superar.

6 EL PARTIDO COMUNISTA

De todas formas, Prados Arrarte señala que no es posible un programa económico de urgencia porque

tenemos una situación política conflictiva. «Está el problema del Partido Comunista, que tiene mucho

dinero y funcionarios profesionales y está haciendo lo posible porque la situación de las empresas sea

insostenible con conflictos constantes. Después de las elecciones, como estos grupos tienen un número

pequeño de votos, con todo el peso de la votación del país encima se les puede poner contra la pared e

impedir que realicen ese intento de destrucción de la economía española.»

7 HAY QUE HACER ALGO

Sin embargo, Irastorza, consciente de que el coste social del deterioro económico será mayor a medida

que transcurran los meses, no se muestra partidario de esperar a las elecciones para aplicar una política

económica consistente. «Yo —dijo— haría algo, puesto que ahora no se está haciendo nada.» Dentro de

este algo Incluye el saneamiento del sector público, * través del presupuesto, de la Seguridad Social, la

racionalización del gasto público, la realización de un Inventario de todas las subvenciones y apoyos —

apuntalamientos o parches, en definitiva— que han ido creando una maraña espesísima sobre el cuerpo

económico de España hasta el punto de que no se puede distinguir si estamos en una economía de

mercado o en una economía de fuerte intervención, lo que nos hace padecer los inconvenientes de ambos

sistemas.

Se trata de que el mercado pase a ocupar un papel mucho más rector en la economía española. Con todo

esto —dice Irastorza— se amortiguaría el coste social de aplicar con rigor los programas económicos

necesarios para que la economía española flexione, cosa que, en el mejor de los casos, tardará dos o tres

años en hacerlo.

«Dos medidas ineludibles: depósito previo a las importaciones y devaluación de la peseta.» (Prados

Arrarte.)

8 SANEAMIENTO DEL SECTOR PUBLICO

Prados Arrarte insiste, como medidas de aplicación inmediata, en la devaluación de la peseta y en el

depósito previo para corregir, con rapidez, e! déficit de la balanza de pagos. «Claro que —dice— si el

grupo político que apoya al Gobierno piensa presentarse a las elecciones, es lógico que no entre en sus

cálculos la devaluación de la peseta.» Si las elecciones &3 hacen en mayo, el deterioro de la balanza de

pagos no será tan grande, quizá de mil a mil quinientos millones de dólares de endeudamiento adicional, y

es posible que se considere que ese precio, políticamente, vale la pena pagarlo. De todas formas insiste en

que es necesario poner la «casa en orden» en el sector público. Claro que —se pregunta— cómo es

posible sanear las finanzas públicas si va a continuar ese ritmo feroz de Inflación, con la consiguiente

aceleración de las reivindicaciones de los funcionarios, etcétera

Añade Prados Arrarte que ahora estamos pagando las culpas de aquellos economistas o seudoeconomistas

que decían que la inflación favorece al desarollo, cosa que realmente puede ocurrir en los dos primeros

años, pero luego viene la catástrofe.

9 CONCIENCIAR AL PAÍS

Irastorza, por su parte, insiste en la racionalización del gasto público y en la necesidad de una actitud

enérgica de orden y austeridad para aumentar el margen de credibilidad del Gobierno. Es necesario

concienciar al país de que estamos en una crisis grave, porque hay muchos que todavía no se lo creen o, al

menos, eso parece.

Los últimos comentarios del coloquio giraron en torno a la reforma tributaria, como base integrante del

saneamiento del sector público, y cuya realización tardaría por lo menos tres o cuatro años; y sobre la

balanza agraria, cuyo déficit se podría haber solucionado, a juicio de Prados Arrarte, en dos campañas

(«El comercio exterior agrario es un desastre. Se ha operado de una manera inicua en las importaciones

de maíz y otros productos»)

CONCLUSIONES

A modo de conclusión, las soluciones propuestas por los profesores Prados Arrarte e Irastorza Revuelta

fueron las siguientes:

PRADOS ARRARTE:

Es muy difícil que se pueda llegar ahora a una solución rápida de los problemas.

El Gobierno y los medios de comunicación deben poner ai país al corriente de la situación.

El país debe saber que, una vez que terminen las elecciones´, constituido un Gobierno mayoritarío, se van

a tomar inmediatamente medidas Importantes y graves para hacer frente a la cuestión económica.

Hay que preparar también el camino para un pacto social después de tas elecciones.

IRASTORZA REVUELTA:

Desconfío de nuevos paquetes de medidas técnicas concretas de relanzamiento o antiinflacionistas.

Antes hay que clarificar el horizonte económico saneando el sector público —todo el sector público— y

haciendo que el mercado adquiera el protagonismo que le corresponde.

Señalar de una vez las prioridades en los objetivos, siendo ahora la principal la lucha contra la inflación.

Las medidas técnicas serían «paños calientes» si no se abordan las dos premisas anteriores.

 

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