Superávit en la balanza comercial con Cuba     
 
 Arriba.    05/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Entre las medidas propugnadas para salir de la actual crisis

MADRID. (Cifra.)—Siete han sido los paquetes de medidas eco. nómicas dictados desde el comienzo de

la crisis económica y los problemas económicos siguen sin ser resueltos, afirma el economista Ramón

Tamames en una entrevista que publica "El Europeo".

Señala que la economía española se halla en estos momentos en una situación de estancamiento de

actividad, paro creciente, elevada tasa de inflación y un endeudamiento que se sitúa a niveles

preocupantes.

Respecto a los paquetes económicos de la crisis, cita Tamames los siguientes: dos de Barrera de Irimo, en

29 de octubre y 30 de noviembre de 1974; los de 7 de abril y 19 de noviembre de 1975, de Cabello de

Alba; el paquete de 7 de marzo de 1976, enviado en dicha fecha a las Cortes por Villar Mir. Cita como

último paquete el del 8 de octubre pasado, limitado a algunos aspectos bursátiles, y que no tuvo gran eco

en el mundo económico.

De cara al futuro, el economista propugna como medidas para la salida de la crisis el restablecimiento de

la confianza con la lucha antiinflacionista, impulsar la demanda de bienes de consumo y relanzamiento´

de la inversión, basando la política económica en libertades plenas.

Superávit en la balanza comercial con Cuba

BARCELONA. (Europa Press.) La balanza comercial con Cuba en 1976 presentará, por primera vez

desde 1971, un amplio superávit. Para el período comprendido entre enero y noviembre de 1976 el saldo

positivo se elevaba ya a 8.357 millones de pesetas y este hecho es aún más relevante si se tiene en cuenta

que en los dos años anteriores ,se habían registrado déficit comerciales del orden de 6.318 millones y

7.837 millones de pesetas, respectivamente, según Informaciones recogidas por el Banco de Expansión

Industrial —EXBANK— en su último informe «España exporta».

«Existen —dice— notables diferencias en la estructura de la exportación española a Cuba y en la de las

adquisiciones españolas a dicho país. Nuestros productos llevan incorporado un grado de tecnología

«intermedia» que responde a las necesidades del proceso industrializador cubano, en tanto que las

importaciones españolas procedentes de la «perla de las Antillas» están constituidas básicamente por

producto de escaso valor añadido. Al analizar la trayectoria, durante el quinquenio, de la exportación

española a la isla y los distintos elementos que la integran, se observa el «boom» que ha registrado en

1975. En efecto, en sólo doce meses, el valor de la exportación —10.160 millones— es tres veces

superior a la alcanzada en 1974 —3.590. millones—. En este incremento sin precedentes destacan las

ventas de «vehículos automóviles» y «barcos», cuyos valores ascendieron a 1.919 millones y 1.305

millones, respectivamente. El valor de ambas partidas supuso el 31,7 por 100 del total exportado en dicho

año. La exportación española a la isla está muy diversificada; en 1975 han destacado, asimismo, por sus

rápidos crecimientos interanuales, las ventas de tractores, motores de explosión, estufas, caloríficos y

cocinas y maquinarias agrícolas y hortícolas.»

Finaliza diciendo que un 99,3 por 100 de la importación española procedente de Cuba en 1975 lo

componen seis partidas arancelarias, lo cual demuestra e! alto grado de concentración de la misma. De

este porcentaje, el 82,9 por 100 corresponde a las adquisiciones de azúcar, cuyo valor, en cifras absolutas,

ha supuesto 14.900 millones de pesetas en 1975, magnitud 7.519 millones superior a la de 1974. En

segundo lugar figuran las importaciones de tabaco en rama, que junto con la de tabaco elaborado han

significado un 9,3 por 100 del total importado en 1975. Han destacado, asimismo, durante el período

analizado las importaciones de café, mariscos y níquel.

 

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