Autor: García Quesada, María Antonia. 
   Los conserveros, partidarios de una empresa estatal de promoción de exportaciones     
 
 Informaciones.    08/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Los conserveros, partidarios de una empresa estatal de promoción de exportaciones

MADRID, 8 (INFORMACIONES, por María Antonia G, Quesada).

LAS conservas vegetales y de pescado suponen paro la economía española un mercado potencial de

exportaciones, cuya explotación hasta el momento ha sido insuficiente, debido a las deficiencias

estructurales, tanto en producción como en comercialización, que padece el sector.

El año 1976 rompió la situación de estancamiento que durante los últimos años había dominado a las

conservas vegetales y de pescado, ai alcanzar las exportaciones un total de 452.159 toneladas para los

vegetales, y 61.737 toneladas, para las de pescado, ventas valoradas en 13.398 y 5.234 millones de

pesetas, respectivamente.

Estas exportaciones representaron incrementos en relación con 1975 del 44 por 100 del volumen total de

conservas vegetales, que fue en este año de 313.940 toneladas, con un aumento en el valor del 48 por 100,

al obtenerse por estas ventas 9.047 millones de pesetas. En lo que se refiere a las conservas de pescado,

los aumentos en 1975 fueron del 35,3 por 100 en volumen, que ascendió a 46.624 toneladas, y del 36 por

100 en valor monetario, al obtenerse 3.850 millones de pesetas.

El incremento de los precios en la industria conservera en general, como puede apreciarse por las cifras

anteriores, ha sido, pese a la situación Inflaciónista prácticamente nulo.

Estados Unidos y Europa, principales clientes de los conserveros espa ñ o 1 e s, poseen una estructura

comercial, que impide a nuestros productores competir con otros vendedores que tienen unas redes de

comercialización más modernas y eficientes.

La concentración de la demanda en estos mercados se contrapone con la atomización comercial de la

oferta española, lo que provoca un estancamiento en los precios impidiendo la autofinanciación y, por

tanto, la modernización del equipo productivo de las pequeñas y medianas empresas, que forman nuestra

industria conservera

La atomización comercial del sector se acompaña de taita de previsión en las ventas, que imposibilita la

planificación, tanto en la producción industrial, como en la producción agrícola, el escaso desarrollo de

nuevos productos y de calidades uniformes, por falta de información y asistencia técnica, y una

producción en la que el volumen de productos semielaborados es muy superior al de los totalmente

acabados, factor que impide la obtención de un mayor valor añadido

CONCENTRAR EL COMERCIO EXTERIOR

Una sociedad de comercialización y promoción de las conservas españolas en el exterior, promovida por

el I.N.I. o cualquier organismo oficial, podría aportar una solución al problema conservero, opinan

fuentes del sector.

Esta sociedad se compondría por los industriales en calidad de accionistas y con participación en la

gestión y fiscalización de dicha entidad. La sociedad se podría financiar ínicialmente con las aportaciones

de los socios, obtenidas de ios beneficios en la comercialización de sus productos.

Una reestructuración comercial del sector en este sentido supondría también, según las citadas fuentes, la

concentración de la oferta, mayor capacidad competitiva frente a otros países, apertura de nuevos

mercados, planificación de la producción, posibilidades de autofinanciación, especialización,

estabilización y uniformidad de la oferta, pudiendo satisfacer la demanda de !os grandes compradores y la

posibilidad de crear en e3 exterior una imagen de "marca" de los productos españoles.

Esta ofensiva comercial del sector conservero sólo se podrá efectuar contando con unas existencias de

calidad adecuadas, en las que jugarla un papel muy importante la potenciación de la Asociación de

Investigación de Conservas Vegetales, que se encargará de prestar asistencia técnica a las empresas del

sector.

Finalmente la resolución de los problemas de comercialización y producción industrial conducirían a una

más eficiente y lógica planificación de los productos agrícolas utilizados por la industria.

Hasta el momento, los problemas de las empresas conserveras se han intentado resolver a través de

medidas coyunturales. como acciones concertadas, declaraciones de interés preferente, desgravaciones

fiscales, ayudas del F.O.R.P.P.A.. soluciones que en definitiva no han logrado, ni lograrán, sacar al sector

de su actual situación.

Si el déficit de la balanza de pagos exige actuar en el terreno de las exportaciones. es preciso iniciar en la

Industria conservera vegetal y de pescado la reestructuración, de un modo u otro, que necesita para

aprovechar todo el mercado potencial que encierra.

 

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