PCE: La Iglesia cambia de actitud respeto a la democracia     
 
 El País.    05/02/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

PCE: "La Iglesia cambia de actitud respecto a la democracia"

El PCE manifiesta que la declaración episcopal «supone un cambio radical sobre lo que fue la actitud de

la jerarquía de la Iglesia durante todo el primer período de la transición política», en el cual «supo

mantener una actitud positiva hacia la democracia española, manifestada en el respeto del sufragio

universal, de sus representantes y de las instituciones democráticas, no inmiscuyéndose en la lucha

política. La declaración sobre la ley de Divorcio comporta un cambio radical en esta actitud, interviniendo

en el desarrollo legislativo democrático y ejerciendo presiones negativas».

«La declaración presiona con una orientación política determinada no sólo a los legisladores y a la

autonomía del poder civil, sino particularmente a favor de un de-terminado sector de UCD, en vísperas

del congreso de Mallorca. Esto es de particular gravedad en la actual coyuntura de crisis gubernamental,

en que la declaración ´constituye una intervención que no puede dejar de calificarse de política».

«La declaración es de una particular gravedad en un país como el nuestro, que ha tenido un pasado

histórico en el que las cuestiones religiosas, han dividido con frecuencia a los españoles, abortando todo

proyecto de convivencia democrática».

«Hay que recordar que, en los países democráticos, temas como el divorcio se han resuelto hace tiempo y

sin intervención de la jerarquía de la Iglesia».

La declaración «contrasta con determinadas actuaciones de los tribunales eclesiásticos en lo que se refiere

a anulaciones matrimoniales, cuyas presuntas irregularidades han motivado una pregunta del Grupo

Comunista y la apertura de una investigación por el fiscal general del Estado. Estas presuntas

irregularidades ponen de manifiesto la existencia de una doble moral, que el PCE rechaza».

«La declaración de la comisión permanente de la Conferencia Episcopal lesiona con toda evidencia los

principios de no confesionalidad del Estado».

 

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