Autor: González Vegas, María Rosario. 
 Las municipales. Enrique Tierno Galván, el alcalde del PSOE. 
 "Sanos principios políticos para la Casa de la Villa"  :   
 El candidato socialista cree que la gestión municipal, dirigida por el alcalde, debe estar en manos de los buenos funcionarios. 
 ABC.    23/03/1979.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

ABC. VIERNES, 23 DE MARZO DE 1979. PAG. 19.

MADRID

ENRIQUE TIERNO GALVAN, EL ALCALDE DEL PSOE

«SANOS PRINCIPIOS POLÍTICOS PARA LA CASA DE LA VILLA»

El candidato socialista cree que ia gestión municipal, dirigida por el alcalde, debe estar en manos de los

buenos funcionarios A lo largo de muchos años, Enrique Tierno Galván ha sabido crearse una imagen que

se resume en ese tratamiento que siempre se antepone a su nombre: profesor Enrique Tierno es profesor

por antonomasia, y cuando habla su auditorio se convierte en alumnado. Es un maestro de la palabra, las

ideas y la oratoria. Su imagen es la del hombre sereno, ponderado y benevolente, dispuesto a aunar

voluntades y a limar asperezas. No es su imagen la del hombre combativo y dinámico, aunque cuenta que

ha luchado mucho y está dispuesto a seguir luchando, porque, según dice, su salud es buena y aguanta lo

que le echen. T lo que le quieren cargar en esta ocasión es la Alcaldía de Madrid. Por eso se molesta

cuando le llaman viejo, adjetivo -—que en tono cariñoso— le anteponen a profesor. Me he dado cuenta

:>iue lo de «viejo profesor» no le hace ninguna gracia, porque se ve con arrestos todavía —es un chiquillo

de sesenta y un años— y porque, como todo hombre que se precie, es su miajita presumido y hasta se dice

que tiene éxito con las mujeres. En algunos momentos se le advierten gestos paternales y en otros se

revela corno una especie de niño grande tirando a despistado. Su voz, a veces recuerda a la de Narciso

Ibáñez Menta. Algo de actor tiene también este profesor, sosegado y afable.

DECIR LA EDAD NO ME MOLESTA

—Sin embargo profesor, cuentan que usted tiene un carácter fuerte y autoritario.

—Los profesores y las personas de estudio toleran con dificultad el raciocinio lento o el error, que es

fácilmente obviable, y eso nos lleva a veces a reprender, a no hacer caso de lo que parecen equivocacio-

nes claras. A mí me lleva a imponer mi razón, que ya está demostrada y sostenida por los hechos. Una vez

que se ha visto que aquello es bueno y razonable, me parece inútil discutir más. De ahí que dé imagen de

autoritario y en cierto modo lo sea. Por el contrario, cuando veo que es ignorancia o dificultad por

entender, tengo una paciencia infinita y hasta acepto las reprensiones y las correcciones. Todos los días

hay que aprender y corregir algo. Aunque el profesor dice que peca de explícito, yo le encuentro un poco

reservado cuando se trata de hablar de su vida privada. Baja los ojos y pone gesto de tristeza al recordar a

su hija, que ahora andaría por los veintitantos, y, desgraciadamente, murió cuando contaba un año, de

neumonía capilar. Su único hijo es doctor en Ciencias por la Universidad de Gie-senn, licenciado en

Física Nuclear por la Universidad de Essex y por la de Ciencias de Madrid. Salvo, parte de su infancia,

que pasó en Soria, toda su vida transcurrió en Madrid, donde nació el 8 de febrero de 1918. «Puede decir

la edad, no me molesta». Estudió en el Colegio Hispanoamericano, primero; después, en el Ateneo

Politécnico y se doctoró por la Universidad de Madrid en Derecho y Filosofía.

• NUESTRA CONSTITUCIÓN ES MUY CONSERVADORA

Ha dado clases de Latín y Literatura y ha preparado para ´su Ingreso en la Escuela a muchas generaciones

de diplomáticos. Es catedrático de Derecho Constitucional en la´ Universidad Autónoma.

—¿Qué opinión le merece la nueva Constitución española?

—Es una Constitución bastante convencional, responde a lo que es común en las Constituciones

europeas. No es que esto sea un defecto, aunque tenemos que dejar la mediocridad, que era conveniente

hasta ahora y empezar a imaginar y pensar. La encuentro también conservadora. Es una de las pocas que

admite el «look-out» y el reconocimiento explícito del sistema capitalista. Como la cuestión es

reformable, siempre queda la esperanza de poder adaptarla al proceso de los tiempos.

La política, las clases, consumen la mayor parte del tiempo del profesor Tierno. El resto lo reparte en la

lectura y sus libros. Es lector asiduo de periódicos y revistas. También va de cuando en cuando al cine.

—Leo revistas de información general y otras especializadas en distintos temas que me interesan. De los

periódicos: confieso que lo que más me atrae son las páginas culturales y -me agrada ver cómo han ido

mejorando. Sobre mis escritos ahora acabo un libro sobre un episodio de Galdós, «Las fuentes históricas

de Montesdeoca», en el que intento poner las bases, para que desde un estudio empírico se pueda llegar a

ver qué diferencias, en cuanto a relato, existen entre la Literatura y la Historia. Quiero marcar la frontera

entre el relato histórico y la obra estética. También estoy haciendo la discusión del Sitio de Nu-mancia en

el Siglo de Oro. y tengo medio hecho un´ libro, que he de repasar, y qué se titula «La Europa de los

guardianes».

—¿Es usted optimista o pesimista, profesor?

—Optimista, desde luego, con un optimismo casi ingenuo. En toda persona se puede encontrar una

remota fuente de bondad.

—Y bajo ese prisma de optimismo, ¿cómo ve usted el resultado de las elecciones? ¿Cree que será elegido

alcalde?

—No creo que vaya a ser alcalde. Pienso, por un lado, que la derecha tiene posibilidades. Claro que lo de

la Alcaldía se resolverá en la segunda vuelta. Lo ideal «erfa qt» la Izquierda consiguiera eso» treinta

concejales que hacen falta,_ porque asi podría haber cambios profundos sin demasiadas contradicciones.

Por otro lado, no veo seguridad en la derecha. Suárez va a hacer la investidura muy pronto para que haya

un reflejo de propaganda. Él tiene una gran capacidad política. Pero puede ocurrir que las derechas estén

creyendo que ganan y a última hora se encuentren con una sorpresa.

—Todos sus contrincantes de uno ü otro signo consideran que usted no seria un buen alcalde, un buen

gestor.

—Considero que el alcalde no tiene que ser un gestor. Ni aunque el Ayuntamiento fuese una empresa,

que. no lo es, hace falta que el director sea un gestor. Todo organismo complejo y en el que se admiten las

contradicciones, necesita alguien qpe oriente, coordine, vea las cosas en conjunto y decida sin pasiones.

Un alcalde ges-toí sería una calamidad, se perdería en los detalles o estaría enzarzado en discusiones.

Hace falta un director de orquesta que tenga suficiente carácter, para evitar que algún instrumento

disuene.

• «TENGO MIEDO CÍVICO A LA MÚSICA»

—¿Le gusta a usted la música, profesor?

—La verdad es que no tengo büeii oído. Me gusta, sí, en cierta medida;:aunque considero que no estoy

capacitado para ella. Ahora estoy releyendo «El doctor Fausto», una obra de Thomas Mann, y como habla

de «El cazador furtivo», de Weber, la he escuchado estos días con atención. Creo que la música es moral-

mente sospechosa, porque lleva a la complicidad y en muchos casos a la marginación. Se convierte en

nuestro cómplice y nos aisla. Incluso esta música «rock» colectiva margina en grupo, pero margina e

hipnotiza.

—Se diría que tiene miedo a la música...

—Sí, tengo miedo cívico a la música. Temo que la gente se convierta en virtuo-sa. Nadie debe ser

virtuoso de nada, más que de la honradez. En lo demás no se debe caer en el virtuosismo.

• LOS DELEGADOS DE SERVICIO SON NECESARIOS

De la Ley Especial salta al Plan Especial de Madrid, que le resulta ímperfecto y falto de criterio de

financiación. Le pregunto por la Ley Especial en cuanto a si es conveniente mantenerla y seguir con los

delegados de servicios, al frente de los distintos Departamentos municipales.

—De momento entramos en una Alcaldía que tiene unas normas jurídicas que hay que cumplir; depende

de normas legales aprobadas por las Cortes. Y esto hay que tenerlo en cuenta. Los delegados de servicio

son necesario?. Son personas expertas; lo que hay que procurar es qué sean gente de probidad intachable.

Yo tengo una gran fe en los funcionarios. Me ^parece que hay bastantes desaprovechados sin utilizar.

Vamos a ver si conseguimos buenos gestores, orientados por buenos administradores que respondan a

sanos principios políticos.

—Prioritariamente, ¿qué debe modificarse en el Ayuntamiento?

—Yo creo que la Gerencia, de donde parte mucha de la gestión. Hay que cambiar la orientación, las

actitudes y la estructura legal; pero esto se irá hablando .desde dentro..., si es que estamos.—

Marlchari GONZALEZ-VEGAS.

• En esta serie de entrevistas han aparecido anteriormente Ramón Tamames (13-3-79) y Francisca

Sauquillo (17-3-79). La semana próxima, José Luis Alvares.

 

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