Autor: Cuadra Fernández, Bonifacio de la. 
 El debate sobre el divorcio.El senador centrista Calvo Sotelo un documento para la reforma del proyecto de ley. 
 El crítico Villar Arregui reta a Fernández Ordóñez a un debate público sobre el divorcio     
 
 El País.    12/02/1981.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

El senador centrista remite a Calvo Sotelo un documento para la reforma del proyecto de ley

El "crítico" Villar Arregui reta a Fernández Ordóñez a un debate público sobre el divorcio

BONIFACIO DE LA CUADRA

El senador centrista Manuel Villar Arregui, secretario general de Coordinación Legislativa del Ministerio

de la. Presidencia, confirmó ayer a EL PAÍS que había remitido un documento al candidato a presidente

del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, Dará la posible modificación del proyecto de ley de Divorcio

aprobado por la Comisión de Justicia del Congreso en el Pleno de esta Cámara o en su tramitación en el

Senado. Villar calificó el texto citado de «regresivo, por machista», y retó al ministro de Justicia,

Francisco Fernández Ordóñez, a un debate público sobre la ley de Divorcio «desde la pura óptica del

Derecho civil».

El mencionado senador, ex presidente de Izquierda Democrática y perteneciente al sector critico de Unión

de Centro Democrático (UCD), manifestó que invitaba a Fernández Ordóñez, «con todo respeto, a un

debate público, a través de televisión, en EL PAÍS o en el medio que él elija y con las condiciones que

desee, sobre la ley de Divorcio, desde la pura óptica del Derecho civil y del Derecho procesal, para

clarificar posiciones y para que la opinión pública sepa quién tiene la concepción de una ley más

progresista y más justa, al margen de las creencias religiosas».

El documento remitido a Calvo Sotelo aborda varios de los puntos que, en opinión de Villar Arregui (uno

de los principales colaboradores del anterior ministro de Justicia, Iñigo Cavero, parada redacción del

inicial proyecto de ley), deben modificarse en la ley de Divorcio, algunos de los cuales, como la

disposición adicional sexta, «están hechos con los pies», en palabras del senador. Calificó también de

«falta de seriedad» y «extravagancia» incluir determinadas normas, que afectarán al nuevo Código Civil

reformado, en disposiciones adicionales.

El proyecto "vulnera la libertad"

Manuel Villar aseguró que su propósito de modificación del proyecto de ley nada tiene que ver con sus

creencias cristianas, y que lo único que pretende es lograr «una ley de Divorcio justa». Como abogado

matrimonialista, Villar entiende que es, por ejemplo, inadmisible ir al divorcio sin que transcurra un año

desde la interposición de la demanda. Estimó especialmente incorrecta «la presunción de que la

separación está libremente consentida por el solo, hecho de que el cónyuge abandonado no haya

interpuesto demanda de separación durante seis meses. Esta presunción es inconstitucional, porque

vulnera la libertad. A nadie se le puede imponer la carga de una interpelación judicial que puede no

desear, bien porque no quiera la separación o bien por respeto a la intimidad personal o familiar».

El texto del proyecto de ley al que se refiere el senador Villar es el número cinco del artículo 82 del texto

aprobado por la Comisión de Justicia del Congreso, según el cual es causa de separación «el cese efectivo

de la convivencia conyugal durante seis meses, libremente consentido. Se entiende libremente consentido

cuando el cónyuge legitimado para pedir la separación en los demás supuestos de este artículo no hubiera

pedido, al menos, las medidas provisionales contempladas en el artículo 103 de este código, o no hubiera

planteado demanda de separación».

Por su parte, el ministro de Justicia vincula su permanencia en el Gobierno al mantenimiento por el

Gabinete Calvo Sotelo del texto aprobado por la Comisión de Justicia para su debate en el Pleno del

Congreso. Preguntado sobre las ulteriores modificaciones del proyecto de ley de Divorcio, caso de no ser

retirado antes por el Gobierno, Fernández Ordóñez señaló que no puede privar a los senadores de su

derecho a enmendarlo, pero que, en todo caso, sobre las modificaciones que pudiera introducir la Cámara

alta tendría que decidir en último término el Congreso de los Diputados, adonde tendría que regresar el

proyecto de ley en caso de ser alterado por el Senado.

 

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