Autor: López Alonso, Álvaro. 
 La tertulia electoral en ABC. 
 Mujeres     
 
 ABC.    25/03/1979.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

MUJERES

Don Fernando García, situado en ei balconcillo superior da la biblioteca de ABC, asomó el busto s hizo la

pregunta: «¿Por qué no hay aquí, esta noche precisamente, representación del Partido Socialista Obrero

Español?». «Eso quisiéramos saber nosotros», contestó a/ moderador. Don Femando García, delegado de

tos vadnos de Cuatro Caminos-Tetuán, distrito en el que los socialistas obtuvieron mayoría de votos en el

77 y en el 79, no pudo lucirse con su representante político. No estaba; don Alonso Puerta se había

convertido en «la visita que no tocó el timbre». El timbre de ABC, abierto a todos los quo han querido

venir a esta Casa, se lleno da sonoridades increíbles, de do-re-mi-fa-soles esparcidos por la Mesa que más

interés ha despertado entre propios e invitados en los últimos tiempos. Algunos, machistas, temieron lo

peor: «Aquí tenemos diálogo feminista para rato», corrió eí pensamiento por la .sala. Pasaban ios minutos

y «/a» Paquita —como lúe denominada con afecto por ei candidato da UCD— y «la» Isabel se repartian

el juego ellas solas, como hadan en los años cincuenta Lola Flores y Paquita Rico. Ante la situación, e!

señor Vázquaz, ucedista, tornó ia palabra en un descanso de las té-minas y metió baza por afusiones. Si

no lo aludan, no -habla. Y hay que reconocer que, soto ante el peligro que supone dos mujeres ¡untas, las

dos de izquierdas, las dos muy preparadas, las dos muy ¡ntetigentes, es atgo que es necesario pensárselo,

como se lo pensó don Alonso Puerta, del PSOE.

•Las feministas se perdieron la ocasión del mes. Porque aquello se /teñó de hermosas voces femeninas,

presidentas de asociaciones vecinales, como !a de Carabanche!, como la d&legáda de /as Asistentas

Sociales, u otra /inda espectadora. Aunque TVE nos diera ¡a otra noche «La fierecilla domada", aquí no

existia Shakespeare, sino la razón de la inteligencia unida a la telíezs. Los machistas respiraban entre

conformes Y resignados. Por supuesto que ninguno había llevado a su mujer, ¡Paitarla masl Alonso

Munárriz, el famoso -fabricante de pan, se declaró vencido: «¡Hasta que el 53 por 100 de los ministros no

sean mujeres, no hay nada que hacer» 3 persona} se animaba, fas preguntas se sucedían, nadie quería

marcharse, pero el reloj caminaba Inexorable y ya nadfo sa acordaba de qua e/ PSOE había hacho no-

villos.

Una tormenta da palabras correctas, bien dichas, formidablemente documentadas, ¡han dasgranándose

entre los tomos encuadernados de ABC, que tanta historia, tanto respeto y tanta democracia lleva escrita

en su. varios mülones de páginas. Paquita Sauquillo. Isabel Vilallonga y Antonio Vázquez —fas mujeres

siempre primero— estuvieron mandones, en su sitio, sin perder los papeles en ningún momento. Manuel

üsi Moral supo ver, con inteligencia, dónde estaba el extraordinario interés efe los espectadores.

Las mu/eres, ¡Dios, tas mujeres!, todas las mujeres, achicaron a fos machistas. ¿Quién podría decirles eso

tan. automovilista da «tú, a ¡regar, que es lo tuyo?». Uno tiene que pensar que en casa de estas señoras

quines Megan son tos nombres.—Alvaro LÓPEZ ALONSO.

 

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