Autor: Saiz, José Ramón. 
   Segundo round: las municipales     
 
 Pueblo.    05/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

SEGUNDO ROUND: Las municipales

José Ramón SAIZ

HASTA ahora, que sepamos; la «cumbre» política de La Moncloa no ha entrado a tratar el tema de las

primeras elecciones que a nivel nacional se tienen que desarrollar en el marco de la democracia recién

inaugurada. Elecciones que son esperadas por la izquierda, que confía obtener un triunfo resonante, y

elecciones también decisivas para el centro, que confía, a pesar del deterioro que conlleva la gestión

gubernamental, nutrirse de la victoria de las elecciones legislativas. ¿Qué importancia tienen estas

elecciones municipales? En primer lugar, las municipales van a ser la pieza clave del afianzamiento de la

democracia á nivel de la calle, en la vida diaria de los pueblos y ciudades de España. La convocatoria

rápida de estas elecciones parece inevitable, pues se trata de salvar las discrepancias que existen en la

actual situación, entre unos cuerpos legislativos elegidos por sufragio universal y la subsistencia de unos

órganos de la Administración —contó son los municipios—, constituidos, todos, a través de los más

estrictos principios de la democracia orgánica.

*Actualmente a nadie se le escapa la grave crisis por la que atraviesa la Administración local, reflejada en

los muchos conflictos acaecidos en los últimos dos años, y que ha provocado numerosas dimisiones.

Parece normal. En la coyuntura política de la transición y cambio que estamos aún viviendo la

problemática referente a cuestiones locales, comarcales o regionales es materia de amplios debates y

múltiples pronunciamientos por unos vecinos que, ya asociados, tratan cada día de participar en la política

municipal, de la que son parte muy viva. De ahí que las cuestiones de carácter loca! no sean un problema

estrictamente administrativo, sino político, lo ,que supone que la democracia política ho puede limitarse a

los grandes temas nacionales exclusivamente. Las transformaciones económicas y sociales (concentración

urbana, especulaciones, etcétera) han convertido los problemas locales en problemas básicos para una

mayoría de la población.

* No es suficiente, sin embargo, decir que las elecciones municipales son necesarias. Hay que urgir a que

sean pronto, que se regulen por una ley electoral justa; es decir, que permita que los Ayuntamientos y su

composición reflejen fielmente el voto ciudadano; una ley, en definitiva, que recoja el derecho de los

ciudadanos de dieciocho años a votar y ser votados, que ampare a las minorías, etcétera. Socialistas,

comunistas, centristas y aliancistas están preparando las futuras listas y coaliciones, porque la

competición va a ser dura y las sorpresas no van a faltar. En primer lugar, intentarán ampliar sus filas,

buscando pactos con fuerzas casi afines Por ejemplo, la Unión del Centro está trabajando en este sentido

en Cataluña, mientras socialistas y comunistas, que irán, salvo imprevistos, por separado a las elecciones,

tratan de captar personalidades independientes, sobré tocio para las grandes ciudades. Asimismo

tendremos ocasión de medir la fuerza de los partidos que no están hoy representados en el Parlamento,

como los que representan la extrema izquierda maoísta o los que encarnan los ecologistas, que ya

demostraron su fuerza en las municipales de París.

* Por último, si comparamos las elecciones municipales con las legislativas habría que decir que los

partidos y asociaciones de vecinos deberán presentar objetivos concretos y muy definidos. No bastarán ya

las vaguedades de la campaña anterior, que presentaban los candidatos a diputados y senadores, pues

ahora será distinto, y quienes deseen dominar los Ayuntamientos tendrán que ser mucho más explícitos

respecto a los problemas que tiene planteada la vida local y sobre .todas y cada una de las necesidades

específicas de un municipio concreto. Es decir, la naturaleza de unas elecciones municipales es

sensiblemente distinta a la de unas elecciones generales, cuando en éstas lo que importa es la «estrella» y

menos los programas específicos. Pero en las municipales no se podrá recurrir ni a Suárez ni a

González..., porque en los pueblos y ciudades se votará a Fulanito de Tal, que tiene nombre y dos

apellidos, que es carnicero o barrendero y que deberá presentar un programa de alternativas concretas

para solucionar los problemas de su Municipio,

* Y después, tos que salgan elegidos, tendrán también una ingente tarea por delante: cortar las

corruptelas, suprimiendo los malos hábitos adquiridos durante la etapa anterior; coordinar los distintos

servicios de la Administración local; lograr una efectiva descentralización o conseguir unos presupuestos

dignos... Todo ello, sin engañar, que quiere decir que sepan y anuncien de antemano qué problemas

pueden solventar y qué problemas no, y lo expongan honestamente al pueblo. En otras palabras, que las

nuevas -corporaciones que se vislumbran en el horizonte deberán poner en práctica la democracia.

 

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