Urgencia de las municipales     
 
 Arriba.    30/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

URGENCIA

OSE LAS MUNICIPALES

SE hace imprescindible regularizar con modelos democráticos la vida de nuestras

Corporaciones Locales, columna vertebral del movimiento ciudadano y sostén indispensable

para que los asuntos de cada día transcurran por cauces normales. No se puede prorrogar

indefinidamente el mandato de los actuales concejales de nuestros Ayuntamientos ni tampoco

el de los miembros de las Diputaciones. Son precisas elecciones municipales cuanto antes, sin

dilaciones, pues de lo contrario se estará consagrando una anormalidad que paraliza y asfixia

la actividad de las Corporaciones, con consecuencias negativas para todos. Martín Villa, desde

su elevado pedestal de Ministro del Interior, asegura que el Gobierno no quiere retrasar las

elecciones municipales, lo que no deja de ser una noticia reconfortante que no puede pasarse

por alto sin alguna glosa. Hay que decir antes que nada que nuestros municipios están

trabajando ralentizados, a una presión mínima, tapando urgencias, pero sin afrontar decisiones

duraderas ante la precariedad del mandato de sus cabezas rectoras. El reciente

acuchillamiento verbal entre el Alcalde de Madrid y algún miembro de la Ejecutiva de UCD

responde sin duda a este clima de provisionalidad que se respira á la espera de las muy

necesarias elecciones municipales. ¿Con qué espíritu Alcaldes, diputados y concejales se

enfrentan con e| trabajo de cada día cuando su cese está al cabo de la calle y la Implantación

de la democracia en nuestras Corporaciones es un hecho que debe producirse forzosamente?

No es difícil darse respuesta a este interrogante, afirmando que los problemas se amontonan

sin darles adecuada solución y los proyectos que no tengan un carácter de inmediatez, se

archivan celosamente, pero no se entra en ellos. Según parece, el proyecto para convocar

elecciones municipales está ya sobre el tapete de la mesa del Consejo de Ministros, paso

previo a su remisión a las Cortes que, en definitiva, tendrán que dar la ultima palabra, con las

correcciones que los señores diputados y senadores estimen conveniente introducir, para

definitivamente dar luz verde a un asunto que ya admite pocas esperas. Con las revelaciones

de Martín Villa en Salamanca se despejan algunas incógnitas y. sobre todo, se cierra el paso a

ciertos rumores que apuntaban a unos deseos de| Gobierno de retrasar las municipales, ante

los datos que arrojaban algunos sondeos de opinión, sobre la cesión de terreno de UCD frente

al PSOE, en relación co/i las legislativas del pasado mes de junio. Con ligeras diferencias, las

elecciones municipales, según el proyecto que está manejando el Gobierno, parece que se

harán con moldes muy similares a los utilizados el pasado 15 de junio, es decir, con el firme

propósito de garantizar la libertad más absoluta de todos los electores, en la elección de su

opción concreta para el gobierno municipal, con igualdad de oportunidades para todos y con el

control arbitral absoluto de los órganos de Justicia. Martín Villa, portavoz gubernamental más

que cualificado, no ha dudado en avanzar el criterio oficial: «Cuanto antes se celebren, mejor.

La convocatoria, pues, de las elecciones se hará presumiblemente antes de que finalice ei año

según se prometió en cierta ocasión por el propio Presidente Suárez, artífice primordial de la

transición que, hasta la fecha, ha cumplido a rajatabla sus palabras y sus promesas.

Hasta las redacciones de los periódicos llegan ecos y susurros del malestar que había

producido en muchos Ayuntamientos la posibilidad de un aplazamiento en las elecciones

municipales, cosa que se daba como segura hace un par de semanas por ciertos

comentaristas. No será así, según todos los Indicios. Habrá elecciones municipales antes del

verano, eiuizá mucho antes, y, la convocatoria, ya mismo está recorriendo el último eslabón de

su tramitación reglamentaria, para ser hecha pública en breve. Esperemos que la decisión no

se demore innecesariamente.

Miércoles 30 noviembre. 1977

 

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