Autor: Aller, Ramón María. 
   Elecciones legislativas y municipales     
 
 Arriba.    21/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

ELECCIONES LEGISLATIVAS Y MUNICIPALES

LAS elecciones constituyen un sistema de integrar preferencias individuales en decisiones colectivas. La

emisión del voto supone una formación y una expresión de preferencias individuales .que determinan e)

comportamiento electoral que puede medirse tanto en el grado de participación (total de sufragios

emitidos) como en la distribución de preferencias (total de sufragios a favor de una opción determinada).

El comportamiento electoral del pueblo español el pasado 15 de ¡unió demuestra un elevadísimo índice de

participación y una distribución de preferencias hacia la moderación (centro democrático y socialismo)

que, por otra parte, ya se había previsto en todas las encuestas. Lo que todavía no parece que se haya

estudiado a fondo es el tema de las motivaciones de este comportamiento para obtener conclusiones que

puedan ser útiles para realizar previsiones de cara a las próximas elecciones municipales. En cualquier

caso, nadie puede dudar que los resultados de las elecciones municipales no serán similares a los de las

legislativas, ni en grado de participación ni en distribución de preferencias. Después del rodaje de las

distintas alternativas no puede esperarse un comportamiento electoral permanentemente uniforme de

nuestro pueblo. El alto índice de participación —e incluso la determinación de las preferencias— en las

pasadas elecciones responde a algo que puede expresarse mejor con una imagen: pensemos en un hombre

maduro y normalmente constituido al que se le ha privado durante toda su vida de relaciones sexuales.

Evidentemente; su primera noche de amor fio sería idéntica a las futuras. El desahogo democrático de

nuestro pueblo ya se ha realizado. Las posteriores elecciones serán más reflexivas; todos habremos

acumulado una mayor cantidad de información y de conocimientos; será difícil el triunfo de la telegenia

exclusivamente; la abstención será notablemente mayor y beneficiará a las posiciones con cierto grado de

radicaiización; las influencias de la clase social del elector serán mucho más perceptibles. Pero las

desviaciones más importantes de este nuevo comportamiento electoral derivarán, sin duda alguna, de la

mayor información del electorado sobré política y temas de interés público. Aunque la gran mayoría de

los electores no poseerá, sin duda alguna, un nivel de información elevado, sí, al menos, tendrá ideas en

torno a los hechos políticos más elementales, ideas que la propaganda tendrá que intentar capitalizar para

una u otra alternativa. Por supuesto, los resultados no dependerán solamente del conocimiento de los

votantes, pero las reacciones electorales estarán muy relacionadas con las campañas que sepan conectar

con el conocimiento e información básica del electorado.

Ramón M. ALLER

 

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