Autor: Baeta, Fernando. 
 El ministro de Justicia expone sus propósitos. 
 Ordóñez: Tendremos un divorcio a la europea     
 
 Diario 16.    16/10/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

El ministro de Justicia expone sus propósitos

Ordóñez: «Tendremos un divorcio a la europea»

«Estoy dispuesto a sacar adelante una ley que permita divorciarse a los españoles a bajo coste y sin plazos

excesivos, que mantenga el prestigio del matrimonio», ha declarado el ministro de Justicia, Francisco

Fernández Ordóñez, en el momento de mayor polémica del proyecto que debate la ponencia del

Congreso.

Zaragoza: Fernando BAETA, corresponsal

Francisco Fernández Ordóñez, ministro de Justicia y diputado de UCD por Zaragoza, ha señalado que los

españoles tendremos divorcio europeo. «El texto de la ley de Divorcio que va a salir va a ser asimilable al

de cualquier país europeo. Estoy dispuesto a sacar adelante una ley que permita divorciarse a los

españoles a bajo coste, en el sentido de que no sea un privilegio de los ricos, sin unos plazos ´excesivos y

que, en cambio, mantenga el prestigio del matrimonio.»

Esta es una de las escasas declaraciones del ministro Fernández Ordóñez sobre el debatido tema del

divorcio que publica en exclusiva DIARIO 16, junto al periódico semanal aragonés «Andalán»,

Tras señalar el entrevistado que su nombramiento al frente de la justicia española no significa un cambio

de actitud del Gobierno de UCD hacia este tema, indicó el ministro de Justicia que el mutuo acuerdo

como causa del divorcio de la pareja no es importante.«Para mí no es un tema importante, aunque pueda

parecer mentira. En Suecia o Alemania, por ejemplo, no hay divorcio por mutuo acuerdo. En estos países

no hay causas de divorcio, sino sencillamente, y creo; que es el modelo hacia el que debemos ir, una

separación de hecho y un plazo, que no debe ser largo, que es lo que se llama tiempo de reflexión.»

Más adelante añade Fernández Ordóñez que «con la legislación que yo voy a defender se podría pedir el

divorcio sin la necesidad de estos plazos. Que se diga o no, mutuo acuerdo es igual, no quiero caer en la

trampa de las palabras. De lo que se trata es de que los españoles que estén de acuerdo en que no pueden

vivir juntos, se puedan divorciar».

A la pregunta de que si tiene previsto el ministro de Justicia la laicización del Estado y, en un sentido más

amplio, la modernización de la sociedad española, Fernández Ordóñez respondió i estar «completamente

decidido. Y el que yo esté defendiendo una ley de Divorcio que yo llamaría europea; el hecho de que

estemos defendiendo en estos momentos la. afiliación ilegítima, el tema de los hijos legítimos e hijos

naturales; el hecho de que se hayan comenzado las conversaciones con otras confesiones religiosas...,

todo esto da una idea de que el principio de libertad religiosa que recoge la Constitución hay que tenerlo

en cuenta».

«Lo que a mí me preocupa —añade el ministro— es que se origine un caos que creo debemos evitar, y es

que vuelvan las guerras de religión. Es decir, que frente a los planteamientos integristas y reaccionarios

de determinados sectores de la Iglesia surjan planteamientos anticlericales desde el otro lado.»

Para Francisco Fernández Ordóñez la voz de la Iglesia, como tal, todavía no se ha dejado oír en el tema

del divorcio. «Bueno, yo no soy un experto, pero creo que cuando se habla de Iglesia, ésta va desde el

canónigo González Ruiz hasta el cardenal de Toledo. Quiero decir, con esto, que la voz de la Iglesia como

tal no suena todavía, están sonando voces.»

La justicia debe cambiar

El tema de la justicia española actual también tiene un apartado importante en la entrevista que publica

«Andalán». «Vamos a vivir un momento trascendental en la justicia española», señala Fernández

Ordóñez, quien añade que «la justicia española es independiente ya, y por tanto, no depende del

Ministerio de Justicia. En nuestra Constitución y en la ley orgánica del Poder Judicial hemos declarado

una independencia judicial, que no tiene precedentes en el mundo».

Para el ministro, la justicia debe de cambiar. «Cambio en muchos sentidos, que creo que los propios

jueces, mis compañeros, están convencidos de que se debe operar. Un cambio en el sentido de que

debemos movilizar toda la Administración de Justicia para incorporar la jurisprudencia a unos cuadros de

valores que han cambiado sustancialmente.»

«El segundo problema que tiene la justicia española es que es lenta, pobre y, en estos momentos, que está

en los niveles de mayor postración.»

 

< Volver