Autor: Cantalapiedra Mortera, Carlos. 
 Elecciones 1979. 
 Apuntes para una alternativa     
 
 El País.    16/02/1979.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Apuntes pana una alternativa

CARLOS CANTALAPIEDRA MORIERA Secretario general de Falange Española de tas JONS

(auténtica)

¿De qué nos serviría definir el amor si no lo experimentáramos? Esto se preguntaba en cierta ocasión don

Miguel de Unamuno. Y su pregunta tenía resonancias de contestación definitiva, casi de manifiesto

existencial.

Nuestra época, la del racionalismo, es la época de las definiciones arquetípicas, de las gigantescas

construcciones ideológicas. Soberbiamente elaboradas para convencer explicándolo todo, diseccionan

cada tema hasta dejarlo vacío de misterio, de claroscuros inquietantes, reducido a un frío armazón

esquelético de silogismos perfectamente comprensibles, pero carentes de atractivos ajenos a todo lo que

signifique belleza, incapaces, en suma, de entusiasmar.

La política no ha escapado al proceso general. La corriente deshumanizadora la ha arrastrado,

reduciéndola a un mero economicismo, como mucho, envuelto en un ropaje ideológico justificativo. Las

motivaciones capaces de arrastrar a los hombres a la lucha política también se han reducido en el mismo

sentido: por un lado, a reivindicar el bienestar entendido en términos, económicos, y por otro, a conservar

en la mayor medida posible el control del poder político poseído como consecuencia de poseer también el

económico.

No es de extrañar que en las sociedades desarrolladas de tipo occidental los conflictos sociales hayan

perdido gran parte de su virulencia. Ante la disyuntiva entre la seguridad garantizada por una eficaz

administración económica y la problemática libertad que traería aparejada la consecución de un tipo de

sociedad alternativa, los hombres de nuestra civilización han optado abrumadoramente por la primera

postura, renunciando a las posibilidades difíciles, pero sugestivas, que ofrecía la segunda, y aceptando un

nuevo tipo de esclavitud, igualmente real a pesar de su sutil camuflaje.

Clientelismo electoral

La política ha quedado reducida a una actividad partidista, a un sucio juego de ofertas, a un clientelismo

electoralista. No es de extrañar, pues, la indiferencia creciente e incluso el desprecio que los hombres van

sintiendo hacia una actividad política concebida en estos términos, ni el surgimiento de movimientos

marginales que rechazan violentamente la dorada mediocridad que se les ofrece como señuelo, mientras

buscan una motivación alternativa que justifique la entrega, el esfuerzo, la lucha por destruir el círculo

vicioso a que nos vemos abocados.

Ideas originales y objetivos claros

Falange Española de las JONS (auténtica) tiene un programa político completo y detallado. Tenemos

ideas originales y objetivos claros, pero, sobre todo, tenemos una actitud diferente que ofrecer. Decía José

Antonio que la política es un imperativo de amor. La frase es lo suficientemente clara y define nuestra

principal motivación. Frente al odio, al egoísmo, a la revancha y la explotación, el amor al hombre, al

hermano que sufre al lado, al hombre dividido, al hombre esclavizado y sometido a la injusticia en nuestra

patria y en cualquier parte del mundo.

No hemos descubierto nada nuevo. Quizá nuestra mayor originalidad ha sido aplicar a la actividad

política un mensaje antiguo como nuestra era. Desafiamos la carga de utopía que tienen nuestros

planteamientos, pues pensamos también que sólo mediante ellos puede lograrse la única revolución

posible: la ética, que, lógicamente, implica también la económica y la política.

Sólo si se logra realizar un cambio tal que haga prevalecería solidaridad sobre el egoísmo, el ansia de

libertad sobre el de seguridad, los valores espirituales del hombre sobre el materialismo, podrá construirse

un mundo mejor. Sólo mediante el amor podrá alumbrarse una sociedad más humana.

 

< Volver