Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Felipe     
 
 ABC.    18/02/1979.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 17. 

Felipe y Juanita Alarcón juegan a la petanca con Julio Feo y «El Galleta»

Felipe lanza la bola con mucha parábola, flexionando al máximo las piernas consigue una buena jugada.

Al final, él y Jnanito AJarcón ganan por el estrecho margen de un punto, «Ya podía ser este el desenlace

de las elecciones», exclame divertido. Todavía queda tiempo para comerse un delicioso melón de

Invierno, regalo de unos familiares de Felipe en Val-verde del Camino, pueblo de te provincia por el que

pasó la campaña dos días atarás. Está, sujeto por el típico armazón de hierro, destinado a impedir Que

madure en exceso por contacto con «1 suelo. Mientras Julio Feo va partiéndolo con una afilada navaja y

distribuyendo las catas entre todos, «Johnny Falcone, del volante campeones juega a !os espadachines con

«a trozo de antena de automóvil. Ana ha depositado al pie de un olivo un ramo de claveles rojos ya

marchitados.

• Viernes. 16 de febrero, 1,20 p. m. — «¿A eme tú nunca has visto olivos de tres patas?

Solamente los hay en esta zona.» Felipe contempla extasiado la pro. cesión inagotable del paisaje

andaluz, a través de la ventanilla del coche. «En mi tierra se dice eso cíe que eres más de campo que

un olivo. Pues bien, yo soy más de campo aue un olivo. Muchos antes de lo tiae la geni" cree lo dejaré

todo y me vendré a vivir aquí, a mi tierra, con mi eente.s

• Viernes, 16 de febrero, 1,35 p. m. — Hablamos de política. Me explica cómo durante su última

conversación con Suá-rei, el 20 de septiembre, le ofreció la at>s-tendón del PSOE en el voto de

investidura si a la hora de comparecer ante el Congreso incluía en su programa la convocatoria de

elecciones municipales y generates para finales de 1979. Le preguntó por les tensiones internas del PSOE

y me con-testa que le preocupa la pretensión de algunos sectores de la TJGT de erigirse en una especie de

partido paralelo, olvidando que su ámbito de juego es el estrictamente sindical. Hablamos largo y tendido

de Carrillo y el oro de Moscú.

• Viernes, 16 de febrero, 2,20 p. m. — Miguel Boyer y su esposa Elena nos esperan en el restaurante

«Las Perolas, de And´Ujar. Jaén es el feudo del «socialismo de alpargata». «¿Miguel, que hace un

chico «orno tú en nn sitio cómo éste 7^ je pregunto. Y Miguel me contesta: «Aquí la senté no entiende de

matices. Entiende de derechas y de izquierdas y sabe Que yo soy de izquierdas.» Durante el

almuerzo explica que su rival de la ÜCD, él ministro lavilla, ya diciendo por los pueblos que er. ¡as

elecciones hay que optar entre marxismo y cristianismo. Felipe le pide entonces a Ana que traiga, del

coche un cassette con unos tanguillos que hablan de «Don Iiandelino» y la reforma penitenciaria. Es

una grabación realizada meses atrás por la derecha pasota —«que también la hay», dice Felipe— y que ha

llegado hasta sus manos por un conducto que no quiere revelar. Hay además piezas muy divertidas

contra «Rodolfo el taimado», contra el «nuevo duque» y contra el vicepresidente Abril. La sátira sobre

este último lleva el fondo del chotis «Madrid»: «Abril, Abril, Abril, político de loco sex-appeal», dioe

el estribillo. Todo el grupo estalla en carcajadas cuando mas adelante, en el más puro acento castizo,

el cantautor añade que «puso a su herma-no de Jefe de Butano» e Insiste: «Abril, Abril, Abril, político de

loco scx-appeal.»

• Viernes, 16 de febrero, 3,15 p.m. — Jnanito Alarcón te advierte a Boyer que sólo está, dispuesto a

darle un Montecristo de los que fuma Felipe, «si haces aquí mismo una declaración expresa de

marxismo». Juanita Alarcón parodia con mucha gracia la prisa con la que Julio Feo se quita de en

medio cada vez que al final de los mítines suenan los acordes de «lia Internacional».

• Viernes, 16 de febrero, 6.00 p.m. — Miguel Boyer saluda puño en alto a los miles de compañeros que

abarrotan la caseta municipal donde tiene lugar el acto de Jaén. Nunca le había visto de tal guisa y debo

reconocer que, a falta de convicción, lo hace con estilo. El recinto está adornado con farolillos de verbena

y banderolas anunciando el «Tío Pepe» de González Byass. El maestro de ceremonias defiende a Boyer

contra las «maniobras sa-duceas de quienes quieren comerle el coco al sano y sencillo pueblo». Se trata

de una alusión al comunista Ignacio Gallego que pocos días antes ha llamado a Miguel «extranjero» por

haber nacido en San Juan de Luz. Boyer se mete en seguida a la gente .en el babe^ arremetiendo contra el

gobemalor civil y retando a land«üno La. villa a una confrontación pública. Felipe toma entonces el

relev.o, sin perder el son: «Como no va a tener bastante con un ministro, que se venga también el de

Economía.» Un momento después la masa coreía el calificativo de «cobarde», referido a ese presidente

Suáreí que no se atreve a discutir ante la televisión.

• Viernes, 16 de febrero. 9,00 p.m. — E. espectáculo que nos aguarda en Fuente Vaqueros no tiene nada

que ver con el resto de la gira. Más de diez mil personas se han concentrado en el pueblo de García Lorca

para escuchar a Felipe. Están apretujados entres grandes naves en tas instalaciones de la cooperativa local.

Hs un público radical, agresivo, fiero. A la derecha del estrado, una bandera republicana. A la ízquerda,

dos pan cartas con inscripciones del estilo de «¡Arriba el mar. sismo!». «Hacia tiempo que no sentí» tanto

miedos, comentará Felipe al acabar. Su intervención es, sin embargo, la misma de siempre: más una

exhortación a 3* ciudadanía de todos, que una arenga electoral. Paira satisfacer a ;;u audiencia tan sólo se

permite elevar un poco el listón de la agresividad contra UCE´. Abril, al que califica, de «inútil total», e»

le. bestia negra del día. Entre pulla y pulla, Felipe pide aue retiren las pancartas sobre el marxismo. Los

portadores de una de ellas le hacen caso, pero no. así los de la otra que la mantendrán desplegada hasta el

fina¿. a ellos irán, en.cierto modo, dirigidas algunas de sus últimas palabras. «Estoy, harto de demagogia,

de gente que grita y que no es capaz de ponerse en marcha para cambiar paso a paso la sociedad.»

• Sábado. 17 de. febrero, 1,45 a. m. — £3 «María IV» se dispone a tomar tierra en Barajas. Hemos tenido

que esperar casi hora y media en el aeropuerto de arañada antes de poder despegar y ese paréntesis de

inactividad nos ha embargado a todos de cansancio. Felipe acaba de explicar en el avión que está contra el

«eray moltetismo» de quienes creen que la única manera de estabilizar en el PSOOB una praxis

moderada, consiste en mantener un todo muy radical en los discursos. Aunque está prácticamente

agotado, todavía tiene fueraas para defender su punto de vista. Cuando el avión se detiene, se dirige a´su

médico, pasándote la mano por el hombro: «Pactó, yo creo que esta noche voy a tener fiebre.» — Pedro J.

RAMÍREZ.

 

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