Tertulia electoral en ABC. Los candidatos. 
 Luis González Seara: La población media ha pagado los estudios superiores de la clase acomodada     
 
 ABC.    18/02/1979.  Página: 45. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

LUIS GONZÁLEZ SEARA:

´La población inedia ha pagado os estudios superiores de la clase acomodada»

—Secretario de Estado para Asuntos de universidades e Investigación.

—¿Qué piensa usted de las Uraiversidades es privadas.

—Figuran en el proyecto de ley de Autonomia Universitaria que había sido re-nítida por el Gobierno a las

Cortes. Yo oy partidario de este sistema de Universidades en los términos en que figura este royecto de

ley.

—¿Con el proyecto de Autonomía Universitaria se solucionarán los males de i Universidad?

—Los males de la Universidad no se esuelven con ninguna ley, pero la ley de viitonomía Universitaria es

un paso im-rescindible para que puedan empezar a resolverse.

Los problemas de la Universidad son luy complejos, y su solución no depende e una decisión de la

Universidad misma, tno de la decisión española.

—¿Se deben aumentar más las tesas académicas universitarias?

—En España prácticamente la enseñanza universitaria es gratuita, compañada con otros niveles

educativos. Aquí tetemos una enseñanza media muy cara y na Universidad barata; ello significa que »

enseñanza media es una barrera de tipo socioeconómico para acceder a la Universdidad. Dado que el

sistema fiscal hasta hora vigente tomaba sus ingresos de una intensa mayoría de población que ni ha lo a

la Universidad ni tenía hijos en la Universidad, se daba la paradoja de que os estudios superiores de los

hijos de us clases acomodadas los pagaba la clase líenos pudiente. Era, por tanto, como una orina de

transferir rentas de las clases «ajas a las clases altas. Creo que vale la >ena reconsiderar esta situación.

LUIS GÓMEZ LLORENTE: «Hay que prolongar el período escolar gratuito y obligatorio y variar sus

contenidos»

El pesado jueves, Luis Gómez Llórente afirmaba en un mitin del PSOE, en Vigo, que «el programa del

Partido Socialista Obrero Español está todavía lejos del socialismo». Le pedimos que nos aclare el

contenido de esa, afirmación, que ha dado luger a muy diversas interpretaciones.

—Bien, para entenderlo, hay que partir de que el PSOE no es un partido que se crea para hacer unas

elecciones, sino que nació hace cien años para realizar una tarea histórica de transmutación de la

so-oiedad. Y en un partido con enfoque de la historia hay que distinguir entre el programa máximo, el que

fue redactado en tiempos de Pablo Iglesias, donde destaca la «ciudad ideal» a que aspiran tos socialistas,

por emplear un término clásico, y ei programa de transición qué aprueba el congreso del partido y que

expresa las líneas maestras de cómo se produciría, llegado el momento oportuno, la transición a una

sociedad socialista. Y hay que distinguir el programa electoral que es el contrato o compromiso entre el

partido y el electorado en el que. el partido expresa con todo rigor aquello que cree que puede hacerse en

el período de una legislatura, en coherencia con los fines últimos de dicho partido.

—Cada día preocupa m á s el problema del pero juvenil. Lag Universidades están a tope. Salen miles de

licenciados que no hallan trabajo. ¿Qué se puede hacer? ¿Acaso la selectividad seria, una solución?

—Es un problema complejo. No hay una receta unilateral. Primero hay que llegar a la extensión de la

enseñanza, es decir, más tiempo en las aulas y mejor aprovechado. Hay que prolongar el período escolar

obligatorio y gratuito y variar sus conteníaos adaptándolos a las necesidades de la sociedad, mediante una

programación de la enseñanza más realista y atenta a la coyuntura de empleo. Pero el problema del paro

juvenil tiene otros aspectos. Por ejemplo, en el sector agrario salen despedidos miles de jóvenes que re-

pudian la infracultura. El establecimiento de centros de formación auténticamente adecuados a las

necesidades tecnológicas de la agricultura mejoraría la situación.

JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ PARAMO:

«Antes que la ley hay que reformar la administración educativa»

«Yo no iría a una reforma de la ley General de Educación, aunque creo que hay que cambiar varios

aspectos importantes de esta ley», José Manuel González Páramo, candidato de Coalición Democrática.

«Indudablemente hay una serié de temas que exigen retoques importantes: por ejemplo, la unión de !a

formación profesional y las enseñanzas media* «n un tronco único, los sistemas de selección dol

profesorado y de organización de la Universidad, etc.»

«Pero mientras no se llegue a la reorganización general de la Administración en e] aspecto educativo no

podremos saber hasta qué punto son válidos o no los presupuestos de la ley Crinera! de Educación.»

—¿Cómo vamos a resolver de una vea Ja actual inadecuación entre !a oferta educativa del país y la

demanda del mear-cade de trabajo?

—Para mí ese es t?n tema claro y decisivo. Se parte de un principio teórico: hay que procurar la

formación integral del individuo y hay que lograr su inserción profesional y ciudadana en la sociedad.

Para este menester es necesario, porque resulta insuficiente la actual Secretaría General Técnica, crear un

organismo análogo, a nivel de Dirección General, d« evaluación educativa.

JULIÁN GIL DE SAGREDO:

«Los conflictos universitarios se han agudizado con la ley General de Educación»

—¿A qué oree usted que se deben los últimos conflictos de la Universidad española?

—Mire usted, los conflictos no son de ahora. Los conflictos en la Universidad se vienen arrastrando desde

la época de Ruiz-Giménez y se agudizaron desde la ley General de Educación. Y esa ley, como todo el

mundo sabe, tiene una paternidad clarísima: la Unésco. Y la Unesco no sólo es masónica, sino que dicta

unas directrices claramente marxistas.

—¿Masónica y marxiste?

—Sí, sí. Y sagaz para equivocar a. la enseñanza y a la sociedad. Ahí está su dialéctica. Para la dialéctica

marxista la verdad no existe, sino que la crea la inteligencia; por tanto no es objetiva sino subjetiva. Esta

lleva al subjetivismo y de aquí al relativismo y al escepticismo. E* una ley que corrompe la voluntad.

—¿Cree usted, pues, que la conflictivk dad universitaria arranca de la ley de Educación?

—Desde luego. Como afirmo que es marxista, aunque rece en su artículo primero que está basada en la

concepción cristiana de la vida.

—¿Y los recientes sucesos en la Universidad madrileña?

—El Gobierno achaca a la extrema derecha todo lo malo que pasa en el pala. Claro, eso no se lo cree

nadie. Y al Gobierno le ayudan en ese intento de descrédito Carrillo y Múgica.

PALOMA PÓRTELA: «La Universidad sigue siendo mala»

—¿Cómo se defiende el PCE de las acusaciones que se Je hacen de manejan lia Junta del Colegio de

Ucranianos de Madrid?

—Como miembro de I» Junta del Col».

LUIS GONZÁLEZ SEARA:

:La población media ha pagado os estudios superiores de la clase acomodada»

—Secretario de Estado para Asuntos de Universidades e Investigación.

—¿Qué piensa usted de las Universidades privadas.

—Figuran en el proyecto de ley de Autonomía Universitaria que había sido re-nítida por el Gobierno a las

Cortes. Yo py partidario de este sistema de Universidades en los términos en que figura este royeeto de

ley.

—¿Con el proyecto de Autonomía Uní-enaltarla se solucionarán los males de i Universidad?

—Los males de la Universidad no se esuelven con ninguna ley, pero la ley de lUtonomía Universitaria es

un paso im-rescindible para que puedan empezar a Esolverse.

Los problemas de la Universidad son my complejos, y su solución no depende e una decisión de la

Universidad misma, Lno de la decisión española.

—¿Se deben aumentar máe las tosas -oadémicíus universitarias?

—En España prácticamente la en se-lanza universitaria es gratuita, c o m p a-ada con otros niveles

educativos. Aquí tetemos una enseñanza media muy cara y na Universidad barata; ello significa que \

enseñanza media es una barrera de tipo ocioeconómico para acceder a la Univerdad. Dado que el sistema

fiscal hasta hora vigente tomaba sus ingresos de una nmensa mayoría de población que ni ha lo a la

Universidad ni tenía hijos en la ´Diversidad, se daba la paradoja de que os estudios superiores de los hijos

de us clases acomodadas los pagaba la clase nenos pudiente. Era, por tanto, como una orina de transferir

rentas de las clases •ajas a las clases altas. Creo que vale la >ena reconsiderar esta situación.

 

< Volver