Autor: Aleixandre, José Javier. 
 Así es y así piensa. 
 Luis Apostúa  :   
 Candidato al Congreso por Madrid. 
 ABC.    18/02/1979.  Página: 42. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

ABC. DOMINGO. 18 DE FEBRERO DE 1979. PAG

«EL CENTRO: LA IDEOLOGÍA DEMOCRÁTICA QUE CONSTRUYE EUROPA»

U. C. D. INFORMA

FALTAN 10 DI AS

LUIS APOSTÚA

Candidato al Congreso por Madrid

Un recado a los lectores.—Cita con una columna.—Torero y fuí-JboJisto.—Campaña znafrímoníaZ en ías

elecciones.—La amenaza de J983.—Un viaje por la Humanidad, que empezó hace más de cuarenta años.-

^La metáfora de los frenos y el peso excesivo.

Tengo un recado de Luis Apostúa para todos los lectoras. Me ruega que les diga de su parte algo que

considera verdaderamente Importante, vital para nuestro país. Aunque, ´bien pensado, puede decírselo él

mismo. Escúchenle:

—Vote usted «1 día uno pensando en el día dos. Vote para qu« podamos gobernar. A la hora -de la

verdad eche en la. urna la papeleta conveniente para que el día, dos pueda haber un gran Gobierno en

España.

Si. Luis Apostúa —su apellido,- vascona-varro, significa algo´ así «orno «´alie de los arándanos»—• es

ese columnlsta que se cita todos los días en una página de «Ya» con el comentario político más actual, sin

•faltar nunca durante meses y años.

A la hora de las fantasías Infantiles creyó que quería ser torero, porque un novillero de su barrio, en

Badajoz, donde vivía, le enseñó a dar unos pases. Luego jugó mucho al fútbol en el colegio. Era portero

del equipo y tenía buena intuición de la jugada. Cosas de chicos. La verdad es que cuando llegó el.

momeno de estudiar en serio •—gracias a una baca que le concedieron y dando clases particulares para

ayudarse—• se licenció er. Derecho, se graduó en Periodismo y lleva, ya. un montón de años de

subdirector del diarlo en el que firma su columna.

Su decisión de seguir una carrera universitaria le proporcionó algún quebradero de cabeza. Su padre,

chófer de una. compañía de autobuses, de gorari, talento natural, tranquilo y macizo, tenía la ilusión, de

que hiciese unas oposiciones a Correos.

—En su mentalidad de obrero no cabía que una, carrera pudiera servirme para nada y me veía más seguro

en un puesto del Estado. Di gusto a mi padres. Saqué la oposáción y después seguí el camino aue yo me

había trazado.

Luis Apostúa salió diputado de UCD por Logroño en la anterior legislatora. Felisa, su mujer, f je su

principal colaboradora en su campaña. Conduciendo su coche, acompañada, de un par de ayudantes,

recorrió miles de kilómetros por la provincia, distribuyendo correo con propaganda, vigilando la

colocación de carteles, ocupándose de la publicidad o alquilando locales para los mítines.

Luis Apostúa tuvo una intensa participación en. las comisiones que elaboraron la recién aprobada

Constitueión y quiere volver al Congreso porque está convencido de que gran parte de la estabilidad .de

nuestro país depende de que esa Constitución ssa desarrollada con los mismos supuestos que la hicieron

nacer.

—Es indudable que con un´ «juipo de continuidad en todos los ´partidos sus leyes y sus reglamentos serán

más coherentes con su intención que si ese hilo- conductor de la continuidad se rompe.

Además quiere contribuir activamente a preparar al país ante la amenaza que los conocedores en la

materia prevén para- el ano 1983, en el que se producirá de nuevo un gran aumento en los precios del

petróleo-, con lo que empezará una peligrosa crisis energética, más grave que-Ia de 1973, para los pueblos

a los que les coja desprevenidos.

—Tenemos poco más de tres años pata prepararnos. Tanto económica como polí-tünente hay que

empezar a sacrificarse desde ahora si se qluiere sobrevivir. ~K no hay más músicas celestiales.

A Luis Apostúa •—cuya opinión ha estado siempre a favor de Ja libertad y en contra de la- opresión—• lo

que más le preocupa es el anarquismo. Comprende al revolucionario si Ye que lleva dentro de la cabeza

un orden nuevo. Podrá estar coii.-fatme o disconforme con ese orden, -paro comprende su -postura. Lo

que le desquicia es el afán de destruir por destruir. Lo que le preocupa es esa componente anarquista del

ser ibérico que surge en los momentos históricos más fcrapcendent-e^ del país y nos ha hecho tanto daño.

A Luis Apostúa, cincuenta y tres años, hombre moderno y curioso de todas las cosas de la vida, para

quien las fronteras están puestas en la geografía con la principal finalidad de ser cruzadas, a ser posible

sin pasaporte, lo que más le divierte es viajar. Y aue de sus Viajes ha adquirido la pequeña manía

coleccionista del billete curioso, de la tarjeta de embarque de llamativo colorido o de una factura de hotel

con alguna característica especial. Uno áe sus más valiosos tesoros son los boletos de las autopistas de

peaje de Thailandia, en los que, naturalmente, no se entiende una palabra.

Sin duda, esta afición suya, por los viajes le viene de cuando acompañaba a su padre en él autobús..de

línea entre Badajoz y Sevilla, -deteniéndose en las catorce paradas de los 220 .kilómetros del recorrido

para que subiera la más heterogénea representación del pueblo llano que se dirigía a sus asuntos a la

capital y que, sin darse cuenta, le estaban metiendo al pequeño Luisitó por los ojos los primaros y

fundamentales conocimientos de la Humanidad. De la que ¡se iba con él o de 3a que le esperaba a su

paso. En un. pueblo, el del bar. En otro, el churrero que Je regalaba churros. Más allá, el cartera que reí´

cogía la correspondencia.

.—Recuerdo que con. aquel autobús, cargado de pcnte hasta las -trancas y con.. I» baca llena de gallina,

maletas y sacos, en. dos » tres cuestas muy fuertes del recorrido mi padre pasaba un auténtico calvario,

porque aquello pesaba^ demasiado para lo» fíenos que llevaba; ¿Habrá querido hacer Luis Apostúa una

metáfora práítica. con esto de los frenos y el peso excesivo?

José Javier ALEIXANDBE

 

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