Autor: Rojas y Ordóñez, Eduardo de (CONDE DE MONTARCO). 
   Las ambigüedades electorales     
 
 ABC.    21/02/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LAS AMBIGÜEDADES ELECTORALES

DICE Joaquín Garrigues Walker, en A B C del domingo pasado, que soto «e te plantearía a UCD tí

formar un Gobierno de coalición en el caso de que obtuviera el 1 de marzo algunos diputados menos de

los que tenia en la anterior legislatura. Pero también se le planteará aunque cuente con los mismos, pues

esa era la dificultad insalvable con que se encontró Suárez para lograr la investidura y por eso optó por

convocar las actuales elecciones.

Está bien que en una etapa electoralista Joaquín Garrigues sostenga que no piensa ahora UCD en

coaliciones, y que cuando un partido tiene este propósito realiza la coalición previamente a las elecciones.

Sin embargo, forzosamente se han tenido que plantear en UCD el escaso porcentaje de probabilidades

favorables de conseguir el 1 de marzo la mayoría absoluta y, por tanto, la consiguiente necesidad de una

posterior coacción.

Entonces, ¿por qué mantener esa casi Inevitable decisión como misterioso arcano? Seguramente para no

perder voto* ni a la izquierda ni a la derecha, declarando anticipadamente hacia dónde se Indinará UCD

para tener mayoría en el Congreso; si pactará con el PSOE o con Coalición Democrática. Claro que, ante

lodo, dependerá de la fuerza que la CD pueda reunir. Esta incógnita es la que únicamente fus-tífica, el

luego pokeriano de UCD. Porque no es plausible pedir tos votos de la derecha para luego desarrollar la

Constitución con un modelo socialdemocrata, o conseguir en (as urnas unos votos soclaldemócratas para

entregárselos a la democracia cristiana.

L« ambigüedad —no «oto de UCD— en esta campaña electoral es poco aconto con «I sistema

democrático, puesto que gran parte del pueblo soberano va a volar dn saber cómo será manipulada su

voluntad, «a posterfori», por loa dos grandes partidos, ya que en ¿I PSOE tampoco sa aclara cuál de las

dos tendencias predominará: si la marxista o la socialdemócrata. Aquí radica el peligro da las

bstenciones. O ia succión de voto* por el Partido Comunista y la Coalición Democrática.

El origen de toda esta ambigüedad sa encuentra en que tanto el PSOE como UCD son una especie de

magmas que aún no se han consolidado. No cabe duda da que nuestra democracia está en periodo da

formación, con todos tos peligros que ello entraña Cuanto antes clarifique la UCD su posición, mejor aera

para la tranquilidad de cuantos conflan en elta.— EL CONDE DE MONTARCO (Empresario).

 

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