Sectarimos en la campaña electoral     
 
 Diario 16.     Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Sectarismos en la campaña electoral

Espectáculos como los registrados el pasado fin de semana en Badajoz y Atarfe son sencillamente

bochornosos en la democracia. Es grave que el líder dé un partido sean zarandeado y abucheado

amenazadoramente por adversarios políticos. Pero lo deplorable es que a Adolfo Suárez, que también es

un ciudadano, se le negara el derecho de andar por las calles. Una cosa es manifestar la discrepancia y

otra muy distinta el avasallamiento, el insulto y casi la agresión física.

Si estos hábitos se imponen ante la tolerancia o la inhibición de los responsables de los partidos, a este

país volverá el enfrentamiento violento entre los que tienen distinta manera de pensar. Hay que cortar

estos brotes radicalmente. Si durante años los demócratas han luchado contra un sistema que reprimía al

discrepante, es inconcebible que ahora se quiera silenciar por las bravas a quien piénsale distinta manera.

Esta vez Suárez fue la víctima de la intransigencia y el sectarismo de grupos identificados con signos

fascistas, socialistas y comunistas. Pero el mismo riesgo corren los dirigentes de esas tendencias políticas,

si todos no hacen un llamamiento a la moderación y el comportamiento democrático. En este país

tenemos que convivir todos, aunque algunos se empeñen en lo contrario.

 

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