Autor: Carandell, Luis. 
 Elecciones. 
 Don Antonio     
 
 Diario 16.    23/02/1979.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Don Antonio

Nadie que escriba en un periódico puede olvidar hoy sumarse al homenaje que se está tributando a

Antonio Machado. Al hacerlo así, me viene a la memoria la enorme importancia que, no ya la obra y la

personalidad de don Antonio, sino simplemente su nombre ha jugado en la historia de la democratización

de este país.

En el recuerdo de los demócratas está el famoso homenaje de Ubeda, en la época en que aún era heroico

homenajear al poeta muerto en Colliure. El nombre de Machado fue durante años una auténtica bandera

que sirvió para bautizar iniciativas político culturales de signo democrático.

Cuando el sector evolucionista del régimen de Franco decidió iniciar su tránsito a la democracia, lo

primero que procuró hacer fue citar a Machado. Así lo hizo, aun con mérito, Francisco Fernández

Ordóñez en su discurso de dimisión como presidente del INI.

Pero la definitiva sanción oficial vino cuando Adolfo Suárez, entonces ministro secretario del

Movimiento, citó al poeta en su discurso a las Cortes orgánicas.

Abierta así la veda .de las citas, vino el abuso, y en las Cortes democráticas o en otras tribunas, hemos

oído discursos muy poco machadianos encabezados por citas de Machado.

La tarea ahora para los demócratas, y de ahí la importancia del homenaje que se le tributa, es rescatar a

don Antonio de citas indebidas y volverle a hacer bandera de lo más puro de nuestra conciencia

colectiva.— Luis Garandell.

 

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