Autor: Luca de Tena y Brunet, Torcuato (MERLÍN; ABC). 
   Votar con la cabeza, no con los pies     
 
 ABC.    27/02/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

ABC. MARTES, 37 DE FEBRERO DE 1979. PAG. 3.

LA ROSA Y LA ESPADA

VOTAR CON LA CABEZA, NO CON LOS PIES

¿Quién aoa ib» a decir que un oscuro Jurisconsulto belga, nacido en Gante en 1841, nos iba a

proporcionar tantos quebraderos de cabeza a los españoles de 1979? Me refiero al profesor de Derecho

Civil. Monsieur Víctor d´Hondt, autor del «Sistema electoral proporcional del promedio más fuerte», que

es el vigente en España y de trascendental importancia a la hora de repartir los escaños tras el escrutinio.

Estamos tan poco habituados a este complejísimo método electoral importado de Flandes, que entender

cabalmente sus triquiñuelas es tan difícil como poner una pica en su lugar de origen.

Por incapacidad de comprender las combinaciones aritméticas que tal método impone (lo que es en cierto

modo disculpable, pues el slstemita es realmente complicado), o por no detenerse a estudiar con

minuciosidad (lo cual es menos disculpable) los distintos resultados a que puede dar lugar, hubo

conservadores, en las anteriores elecciones, que dieron varios escaños a los partidos socialistas y

comunistas.

Este artículo no pretende otra cosa sino clarificar el sentido y la eficacia del voto en relación con la

voluntad del elector. Insisto en la anterior afirmación de que no pocas gentes provocaron por ignorancia

unas soluciones distintas a las que pretendían.

Me refiero a casos muy concretos, con nombres y apellidos, quienes me confesaron que, a pesar de militar

en Alianza Popular (hoy día integrada en Coalición Democrática), dieron a última hora su voto al partido

de centro-iquierda para evitar una avalancha socialista triunfante.

Este razonamiento, que seria licito en una segunda vuelta o «ballotage», según el sistema electoral

francés, carece de sentido en el «Sistema proporcional del promedio más fuerte» que se sacó de la manea

hace cerca de un siglo el señor D´Hondt,

Por Torcuato LUCA DE TENA

(D« la Reail Academia Española)

Y voy a probarlo con tres ejemplos esclarecedores. El cuarto puesto de la candidatura por Madrid de

Alianza Popular lo cubría José María Ruiz Ga-llardón. Los votos conservadores que huyeron en

desbandada hacia el mal menor impidieron, por sólo 1.800 votos de diferencia, qu« esta gran figura del

foro (y que hubiera sido en la pasada etapa constitucional un formidable parlamentario) ganara su escaño.

Mas he aquí que quien lo obtuvo en su lugar no fue UCD, sino el comunista señor Tamames. Y en Teruel

los sólo 300 votos que le faltaron a esa otra gran cabeza, que es Cruz Martínez Esteruelas (y le faltaron

por el no entendimiento del «sistema» a que antes me he referido) no le dieron tampoco un solo escaño

más a UCD, ya que el escaño que perdió Cruz Martínez Esteruelas lo cubrió el socialista don Carlos

Zayas.

El caso de Santander es igualmente luminoso. El. escrutinio arrojó un saldo de dos escaños para UCD,

uno para AP y uno para los socialistas. Pues bien, si se repitieran ahora las mismas cifras que entonces

(con la sola variación de que el PSOE y el partido del señor Tierno en esta coyuntura van unidos), si la

mitad de los votos que obtuvo AP se pasaran a UCD, el partido del centro no obtendría, por ello, un solo

escaño más, sino que quien lo obtendría seria el PSOE. Esto que parece contradictorio es atemáticamente

exacto.

He hablado sólo de tres provincias. Los ejemplos podrían acrecentarse a muchos más. La oferta de

Coalición Democrática al electorado es la formación en el Parlamento y en el Senado de un

«centro-derecha» fuerte y coherente, que condicionaría cualquier posibilidad de «.pactos poselectorales».

O para imposibilitar unos o para potenciar otros. En ambos casos, al servicio del orden, la seguridad y la

prosperidad de España y los españoles.—T. L. de T.

 

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