Autor: Dávila, Carlos. 
 Tertulia Electoral en ABC. 
 Derecha-Centro-Derecha     
 
 ABC.    27/02/1979.  Página: 47. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DERECHA-CENTRO-DERECHA

A estas alturas de la campaña, los señores candidatos están rotos. Arias Salgado lleva ojeras

profundas de insomnio y palidez electoral. Blas Pinar sustituye las ojeras por unas profundas

bolsas debajo de los ojos. Fraga Iribarne, quizá, el mejor conservado, creo que se encuentra en

la fase cíclica de delgadez. Pinar, de vez en vez, cruza los dedos y con los índices se frota los

ojos; parece incluso que se dispone a rezar; pero no, descansa todo lo que le dejan los

contertulios, que es nada. Pinar, don Blas, repite ocasión, y está tan templado como en la

anterior, se anuda su corbata sempiterna (rayas rojas y gualda e iniciales de Fuerza Nueva) y

escribe, a propósito, con un bolígrafo a tono, también azul. El arco iris nacional completo.

Los candidatos están estratégicamente separados. «Rafarias» en el centro, una silla vacía y a

su izquierda don Blas (caprichos de la distribución lugareña); otra silla sin posaderas ilustres, y

a la derecha (en su sitio, naturalmente), don Manuel Fraga. El número uno de los coaligados —

no todos somos iguales— lleva todo el día por los aires. Esta es su quinta intervención pública:

Viene de Colmenar Viejo y antes se ha paseado, triunfalmente, claro está, por Almería, Málaga

y Alicante. Cuando llegó a la sala de autoridades de nuestra tertulia, preguntó: ¿A quién

esperamos? Fraga sabe todo, todo lo lleva preparado, pero siempre tiene el gusto de averiguar

lo inesperado.

Pinar lleva a cada lado dos gigantes del «xondo». Tengo la impresión de que es el militante

más atemperado de Fuerza Nueva. Toda la noche la consumió en apenas dar consejos,

pareció que nos regañaba; ni siquiera se indignó. Si no le parece mal, le diré que tiene una voz

frailuna, aunque precon-ciliar. Tiene el notario, una cara nostálgica y cuando dice cosas como

«en el fondo del pasado nace mi revolución» utiliza el tono de los versos imperiales. Blas Pinar,

se sabe coplillas del FET y de la JONS (¿se acuerdan del significado completo de estas

siglas?) y tiene, por otra parte, muletillas bíblicas. A la crispación terrorista él contesta con la

«santa indignación» y cuando responde impertinencias apenas apercibe con ponerse serio. En

resumen, que Pinar ha pasado por la tertulia sin despeinarse. No esperábamos tanto. Fraga y

Arias no se miraron, se contestaban, se soltaban pedradas dialécticas sin siquiera echarse un

vistazo. Don Manuel sustituyó al padre de don Rafael en el Ministerio de Información, ahora el

hijo del integrista es más Mberal, el centro del Centro, cosa ésta que Fraga, que presume de la

patente, acepta de mala gana. Acusa al partido gubernamental de «haber entrado a saco en los

Municipios», y habla de «los jefes provinciales de UCD»; luego, sin respirar, larga una

andanada contra los «ministros que reparten subvenciones por los pueblos». Incluso se le

entiende todo y es que debe haber dado clases de dicción para no atrepellarse. Arias Salgado,

el segundo del presidente, tiene un leve nerviosismo y se enfada bastante cuando acusan a

«su señorito» de utilizar helicópteros oficiales para hacer campaña. Es Pinar el que ataca,

«Rafarias» le desmiente, «ciclón» Fraga se sonríe y el público queda defraudado porque los

candidatos amagan, pero no pegan.

Faltó la izquierda. Quizá estén sus hombres cansados de llevar la voz cantante. Algunos

candidatos no hablan, gritan y se están dejando las cuerdas vocales por los salones. Termina

la campaña y las tertulias. La primera ha servido para nada, las segundas para darnos cuenta

de ello.—Carlos DAVILA.

 

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