Autor: Álvarez Gendín, Sabino. 
   El matrimonio canónico debe excluir el civil     
 
 Ya.    17/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

EL MATRIMONIO CANÓNICO DEBE EXCLUIR EL CIVIL

EN un programa político que leí recientemente de uno de los partidos demócrata-cristianos me enteré que

propugnaba por el matrimonio civil obligatorio para los que lo contraían canónicamente, lo que me

sorprendió.

La Iglesia—como se dice en la Declaración "Gaudium ét Spes" del Concilio Vaticano II, número 76—,

que por razón de, su, misión y de su competencia´ "no se confunde en modo alguno con la comunidad

política ni está ligada a sistema político alguno, es a .la vez signo y salvaguardia del carácter trascendental

de la persona humana".

No parece que a la Iglesia, sobre todo hoy a la española,-le plazca que haya partidos confesionales que

puedan interpretar erradamente en el programa político que postulan el verdadero «redo, evangélico,

como en el caso arriba expresado.

Así el presidente de la Conferencia Episcopal, el cardenal Tarancón, en carta publicada «n "Iglesia en

Madrid" (27-11-1977), dice: "... un partido que se presenta como confesional —cristiana—siempre ofrece

el peligro de que sea considerado cómo portavoz de la jerarquía o como la expresión genuina —la

única—del Evangelio. Lo cual sería sencillamente funesto, la Iglesia no debe dar la impresión de que se

vincula a un determinado partido ni que ambiciona el poder para imponer sus postulados evangélicos".

EN la LXII Reunión de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal, proclama en su

Declaración IV, "Ante las próximas elecciones", que "a nadie ie es lícito arrogarse . en exclusiva a favor

de. su parecer político la autoridad de la Iglesia. Desde el ámbito de la fe cristiana caben diversas

opiniones políticas con tal de que no sean opuestas, ni en programas ni en métodos de acción, a los

contenidos evangélicos."

Sí debe aconsejar sit. apoyo a los partidos de inspiración . cristiana y hasta negar su apoyo (Declaración

"IV, citas números 5 y 6) a partidos "o programas incompatibles con la fe, como, por ejemplo, los que

niegan los. derechos y las libertades del hombre los que propugnan la estificación´de la enseñanza contra

el derecho de los.,padres a . elegir la. escuela que prefieren para sus hijos; los que hacen del lucro él

motor esencia] y exclusivo del progreso económico; de la concurrencia, la ley suprema de la economía y

de la propiedad privada de los medios de producción con derecho absoluto...", no debiendo colaborar los

cristianos´ "con los que emplean la violencia, el odio y la mentira para conseguir sus fines."

OMITEN los "prelados en las Declaraciones de la aludida Reunión el tratar sobre ,1a legislación civil de)

matrimonio, para hacerlo, sin duda, más adelante, con más detenido -estudio doctrinal, y efectivamente

en. la nota de la Comisión para la Doctrina de la Pe. Dubl´cad.a en la prensa diaria de Madrid el día 8 del

corriente mes de mayó; así lo afrontan sobre la estabilidad del matrimonio, y consiguientemente hacen

suya la doctrina sentada por 1a Iglesia diesde el Concilio de Trento, sobre su indisolubilidad.

Y aunque no pretende que los católicos se sientan obligados al matrimonio canónico por imperio de la

ley, estiman innecesaria para los casados canónicamente celebrar la ceremonia civil.Así dice la Comisión

Episcopal: "Teniendo en cuenta que notable parte de nuestros conciudadanos c o n-traen matrimonio

según la Iglesia, ésta considera que el reconocimiento civil del matrimonio canónicamente contraído es

una opción legítima y realista avalada por nuestra tradición católica. Así parece exigirlo, además., el

mismo carácter público de la Iglesia:.."

HAY quien no da importancia el´ tener que reiterar la ceremonia nupcial por vía. civil, y sí la tiene,

como luego demostraré.

No es, pues, aceptable para un católico este axioma preconizado en la prensa por un jefe de un partido

socialista: "Corresponde... al Estado la regulación jurídica ,del matrimonio y deben ser los tribunales ordi-

narios los que tengan competencia exclusiva sobre las causas .matrimoniales."

Ello puede ser un atentado a la conciencia de la mayoría de los españoles "que son católicos, al prescindir

de los efectos ´civiles de] matrimonio canónico.

Y aunque el Estado no sea, confesional, sino liberal y democrático, no debe imponer e) matrimonio civil a

los casados en la Iglesia, pues entonces pudiera aquél establecer impedimentos dirimentes en vez de

inipedientes, así como el de consaguinidad entre parientes en tercero y cuarto grado civil, por razones

simplemente de mejoramiento étnico. La Iglesia católica los dispensa a los que se aman y se quieren casar

canónicamente,- y .si se celebra el matrimonio canónico, sin poder contraer el civil´, sus hijos serían

ilegítimos.

ENTONCES si uno de los cónyuges´, poco escrupuloso, obtiene el-divorcio—supuesto que lo

establececiera el Estado— contra la voluntad del otro y se casa nuevamente por vía civil—por la canónica

no es posible—y tiene hijos.en ambos matrimonios, los del matrimonio canónico, pese a su relación en el

tiempo,´a lo más serían hijos naturales reconocidos; los del civil obtendrían efectos hereditarios

económicos de mejor alcance que los hijos habidos de matrimonio canónico. Dejo el comentario a

discreción del lector.

Si en el matrimonio civil se impone obligatoria mente el aborto, una vez tenidos dos o más hijos, ello

atentaría á la libertad de conciencia de los cónyuges, si aquel se instituye también para los católicos, que

son conscientes del "in primordial del matrimonio.

En tal caso se promovería la desobediencia a la autoridad de la ley laica por parte de los padres y también

de los facultativos católicos (médicos y comadronas), ya que según San Pedro y demás Apóstoles,

replicaron al -Sumo Sacerdote en el Sanedrín, al reprocharles su labor proselitista, c, - e hacían en nombre

de Cristo: Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres" (Lucas, Hechos, V, 29).

Y así reconoció el Santo Padre Pío XII en una audiencia que dio en el Vaticano a facultativos sanitarios,

que ejercían; la obstetricia.

EL lector, concluirá conmigo aceptando el título de este artículo como apotegma indiscutible.

Sabino ALVAREZ GENDIN

Catedrático y Magistrado

 

< Volver