Autor: Aguilar, Miguel Ángel. 
 El 27 de octubre, la fecha elegida para una intentona militar. El director general de la Seguridad del Estado asegura que sólo son tres los detenidos. 
 "Yo estoy muy tranquilo", afirma Francisco Laína en Sevilla     
 
 El País.    04/10/1982.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

El director general de la Seguridad del Estado asegura que sólo son tres los detenidos

"Yo estoy muy tranquilo", afirma Francisco Laína en Sevilla

JOSÉ AGUILAR, Sevilla Francisco Laína, director general de la Seguridad del Estado, confirmó ayer en

Sevilla que son solamente tres los jefes militares detenidos en Madrid "en estos momentos" (13.30 horas)

y se mostró completamente tranquilo con respecto a la situación política del país. "Un director de la

Seguridad del Estado", dijo, "debe ser un hombre tranquilo y, además, procurar y ser capaz de infundir

tranquilidad a los demás. Yo estoy muy tranquilo". Laína, que acudió a la capital andaluza a presidir la

inauguración de un cuartel de la Guardia Civil y el acto de entrega de banderas constitucionales a más de

ochenta comandantes de puesto de la provincia, se negó, ante un reducido grupo de informadores, a

explicar detalles de la presunta conspiración militar. Por tres veces consecutivas se remitió a la nota

oficial hecha pública en la tarde del sábado. El director general aseguró que las elecciones del 28 de

octubre se celebrarán con toda normalidad: "Haremos cuanto esté de nuestra parte, porque esa es nuestra

obligación, para respetar y hacer respetar la voluntad del pueblo español". Añadió, ante un hipotético

cambio de Gobierno tras estos comicios, que "cada vez se van asentando más las instituciones

democráticas" y que la seguridad del Estado va avanzando en ese camino. Laína excusó la ausencia del

ministro del Interior, Juan José Rosón, en los actos de ayer en base a que había llegado muy tarde el

sábado a Madrid y que "era necesario que se quedase allí para conocer cómo se iban desarrollando los

acontecimientos". No obstante, agregó que "eso no es motivo de extrañeza, porque una parte importante

de los servicios de la Seguridad del Estado estamos aquí presentes y todo se está desarrollando con

absoluta normalidad". Asistieron, en efecto, a los actos de Sevilla el director general de la Guardia Civil,

el inspector jefe de la Policía Nacional y el jefe del Mando Unido de la Lucha Contraterrorista.

Tampoco se encontraba presente el capitán general de la II Región Militar, Manuel Saave-dra Palmeyro,

que estuvo representado por el gobernador militar de Sevilla. Fuentes dignas de crédito aseguraron a EL

PAÍS que Saavedra había regresado desde Badajoz hacia la capital andaluza a las 21.00 horas del sábado

y que, probablemente, había sido convocado a Madrid.

Defender la democracia

Previamente, Francisco Laína había presidido, junto al ministro de Hacienda, Jaime García Año-veros, la

inauguración del nuevo cuartel de la 211 Comandancia de la Guardia Civil, elogiando durante su

intervención la capacidad de adaptación de este cuerpo a los cambios experimentados por la sociedad

española en los últimos años. "La Constitución", indicó, "ha añadido a las funciones tradicionales de la

Guardia Civil la de proteger el libre ejercicio de los derechos democráticos". En el transcurso del mismo

acto intervinieron también el arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, que ofició la misa y pronunció una

homilía llena de elogios a la Guardia Civil; el alcalde de Sevilla, Luis Uruñuela, que hizo el ofrecimiento

en nombre de los 84 alcaldes presentes de la entrega de banderas a los respectivos comandantes de puesto

("la bandera es el símbolo de una España que hoy vive organizada en un régimen democrático porque así

lo hemos querido la inmensa mayoría de los españoles"); el director general del Cuerpo, Aramburu

Topete, y el propio García Añoveros, quien expresó que la bandera simboliza "la unidad y libre

convivencia de todos los españoles que quieren serlo".

 

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