Autor: ;Montánchez, Enrique. 
 El Organigrama. 
 Así se investiga la trama golpista     
 
 Diario 16.    18/10/1982.  Página: 1,4. Páginas: 2. Párrafos: 35. 

Diario 16/18-octubre-82

EL ORGANIGRAMA

ASI SE INVESTIGA LA TRAMA GOLFISTA

Una información da Fernando REINLEIN Enrique MONTANCHEZ Antonio HERCE Javier

TORRONTEGUI

He aquí una hipótesis de trabajo. Nada más. Un documento elaborado para, a partir de él, intentar llegar

hasta el corazón de la trama golpista. Y para elaborarlo, no valieron las susceptibilidades. Cualquier

conexión de ciudadanos, libres absolutamente de toda sospecha, puede servir para, a través de ella, llegar

a descubrir intenciones más sospechosas en terceros. Eso pensó la Brigada Antigolpe, allá por la

primavera de 1981, cuando terminó este «puzzle» y lo llevó a presencia del ministro de Interior. No

estamos, por tanto, más que arite una forma de iniciar la investigación de la trama golpista y cuya única

conexión aparente con la «Operación Cervantes» recientemente descubierta es la aparición de unos

apellidos: Crespo Cuspinera. Pero tampoco debemos olvidar que según un alto funcionario del Gobierno,

en la España de la transición no hemos asistido a cinco intentos de golpe —Játiva, «Operación Galaxia»,

intentona de enero de 1980, 23-F y «Operación Cervantes»— sino a diversas manifestaciones de un solo

golpe permanente. Y que en estos momentos, por primera vez se está ante la posibilidad de, a través de

este hilo, llegar del todo a la madeja. Que nadie piense que está ante las listas del golpe, ni muchísimo

menos. Está sólo ante el documento que elaboró un equipo de 20 hombres para iniciar la investigación del

golpe militar en España. L cuadro que tienen los lectores entre sus manos es una hipótesis de trabajo. Que

nadie se llame a engaño. Que nadie piense que tiene ante los ojos la trama de un golpe de Estado. Se trata,

repetimos, de una hipótesis de trabajo para elaborar las bases de una investigación. Pero cuidadosamente

construida por 20 hombres que, a las órdenes del comisario Emilio Sánchez, integran la Brigada

Antigolpe. Esa unidad reducida y de élite fue ia que la primavera de 1981 elaboró este organigrama y su

correspondiente informe para comenzar las investigaciones contra la trama civil y militar del golpe de

Estado. Ambos documentos fueron entregados al ministro Juan José Rosón. Las investigaciones que

comenzaron a partir de este momento fueron desechando algunas de las conexiones, descubrieron que

otras eran erróneas, dejaron absolutamente fuera de toda sospecha a algunas más y en otros casos llegaron

a conclusiones más firmes, como las que les llevó, en junio de 1981, a la detención de varios jefes y

paisanos en Madrid —entre ellos el comandante Ynes-tríllas— que más tarde serían puestos en libertad.

La Brigada

Pero, ¿cómo nace la Brigada Antigolpe? ¿Quiénes la integran? ¿Qué ha logrado hasta ahora? Si queremos

buscar respuestas a la última interrogante nos encontraremos con muchas dificultades. Que se sepa, tan

solo la detención de Ynestrillas, Sicre, Campos y Garchitorena en junio de 1981, además de otros

civiles... y todos ellos fueron puestos en libertad por falta de pruebas. Prácticamente fue la presentación

en sociedad de la Brigada Antigolpe. Hasta entonces, poco o nada se sabía de la existencia de esta unidad

a nivel de opinión pública. El Consejo de Ministros tuvo conocimiento en una de sus reuniones del mes

de junio de 1981. Por estas fechas, dos de los agentes «brigadistas» tomaban nota de las palabras de José

Antonio Girón, encendidas como todas las suyas, de nostalgia hacia el pasado, y dirigidas a los miembros

de la Vil Asamblea de Ex Combatientes, reunida en el hotel Convención de Madrid. Allí se encontraban,

al parecer, personajes como Antonio Oriol, Fernández Cuesta, Federico Silva, Antonio Izquierdo, Ismael

Medina, Carlos Iniesta, Ángel Palomino y Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil. Según se llegó a

publicar en la prensa de entonces, el propio Girón había mantenido una reunión con Sicre, coronel del

Ejército, más tarde detenido y puesto en libertad, y el industrial Luis Olarra. La reunión tuvo lugar en un

piso de la calle Lagasca, propiedad de Rico Zorrilla. Y se habló de financiación. De estas investigaciones

se llegaría a las detenciones de junio, cuando, según se publicó entonces, estaba prevista una acción que

coincidía con la onomástica del Rey.

Primeros pasos

La Brigada Antigolpe daba sus primeros pasos... y casi puede decirse que los únicos... de la mano del

comisario Emilio Sánchez, un hombre próximo a los cincuenta años, ligado al comisario Conesa y que

llega a Madrid desde Oviedo. Estando en. Santander tiene un gran éxito al descubrir unos intentos de los

ultras portugueses de pasar armas clandestinamente por España y hay quien asegura que ese es su

trampolín para llegar a Madrid a mandar la «antigolpe». Cuenta con la colaboración estrecha de Manuel

Sandoval y a la hora de elegir a los integrantes del grupo desecha la idea de hacerlo entre los policías de

conocida trayectoria democrática. Prefiere otro tipo de hombres muy profesionalizados y con contactos en

la extrema derecha, que es el ámbito a investigar. La filosofía de la Antigolpe es que no existe una trama

civil golpista definida, sino «caldos de cultivo» más o menos propicios a una intentona militar. Algunos

compañeros de la Policía no pueden evitar una sonrisa al escuchar esta teoría. «Que Dios les conserve la

vista», aseguran. Pero lo cierto es que con esta filosofía, la Antigolpe recién creada, allá por la primavera

de 1981 comienza a recopilar datos —la mayoría de ellos han saltado a la prensa— y a organizar su

esquema, su hipótesis de trabajo que luego hay que ir matizando, eliminando, cambiando, ampliando... y

de ahí sale el organigrama que echa en el mismo saco a personas tan diferentes como las que en él se

pueden observar.

Grupos ultras

Cinco grupos ultras se habían fundido, aceptando el liderazgo de José Antonio Assiego, jefe de Acción

Sindical Nacional de Trabajadores, escisión de Fuerza Nacional del Trabajo, vinculado a Fuerza Nueva,

cuyo número dos era el abogado Jesús de las Heras. La Antigolpe, al tener noticias de estos hechos, temió

que hubiese algunos grupos preparados para entrar en la clandestinidad a corto plazo después de una

acción importante y espectacular. Y también comenzaron a bucear en la posible «osmosis» entre grupos

de la derecha dura y la ultraderecha violenta y en los intentos de integración de estos grupos. Trataron de

delimitar la «frontera» entre los grupos duros y violentos. Comenzaron a ir haciendo su «puzzle»,

estudiando las conexiones y actividades de Primera Línea, de Falange Española, Movimiento Nacional

Revolucionario (MNR), la Nueva Guardia Española (NGE) y la ASNT. Y sobje todos ellos planea la

figura de Assiego que, al fin, sería detenido. También buscaron, en sus archivos, ya través de. sus

confidentes, la existencia de grupos de financiación, de «tapaderas », de empresas pantalla, de

asociaciones. Todos los nombres, todas las organizaciones que eran objeto de algún tipo de relación

casual o no, fueron entrando en el rompecabezas de los hombres de Emilio Sánchez, incluso nombres de

ciudadanos libres de toda sospecha por el mero hecho de aparecer en una determinada agenda o haber

cenado con un general.

Entrevistas

Ese sería el caso de las personas que durante una temporada se entrevistaron con el general Jesús

González del Yerro... y de las que se dijo que se habían entrevistado y no lo hicieron, pero cuyos nombres

aparecían en la agenda de quien fue intermediario-: Antonio García López que presume de contar con

muy buenas amistades en el mundo militar. Las famosas entrevistas del teniente general Jesús González

del Yerro hicieron sonar los teletipos de las redacciones de los periódicos rilas de una vez. Se trata de un

general que habla muy pocas veces de política en público, pero que ha mantenido numerosos contactos

con el mundo de la política, amén de otros que se le han achacado. Por su cargo —antes de ser teniente

general— en la Jefatura del Estado Mayor mantuvo relaciones con los americanos. Y, como hipótesis de

trabajo, decir U.S.A. es decir Embajada y decir Embajada es decir CÍA.

La CÍA

Por esas fechas, además se encontraba de jefe de la estación Madrid Ronald Ed-wards Estes, que se

enriqueció en experiencia a su paso por Beirut, Grecia y Yugoslavia. Entonces se dijo también que fue

uno de los artífices de que el informe del coronel Quintero sobre el golpe de Turquía tuviese una amplia

difusión entre los altos mandos del Ejército español. En el ámbito estrictamente militar, la Brigada

Antigolpe cuenta con información poco contrastada y casi toda ella aparecida en la prensa. Los artículos

del colectivo «Almendros» son conocidos y se ha hablado muchas veces de sus autores posibles. ¿Y quién

desconoce la actitud de! general Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil, autor del artículo, en «El

Alcázar», «Situación ¡imite», en pleno congreso de UCD en Palma, poco después de que Suárez se fuese

de la presidencia del Gobierno para evitar otro paréntesis en la democracia española, según dijo?

Los que como ciudadanos absolutamente libres de toda sospecha aparecen en el organigrama que se va

elaborando, son tachados ai poco tiempo. Otros tardan más. Es de sobra conocido que el propio Oscar

Alzaga, inequívoco defensor de las libertades desde posiciones conservadoras, ha sido objeto de ataques

por estas reuniones. Y nada hay nuevo. Las conexiones de Enrique Múgica (PSOE) con el general

Armada se limitaron a una comida en Lérida, suficientemente aclarada durante el juicio del 23-

F. Y la pretendida entrevista de Luis So/ana con el general González del Yerro famas llegó a realizarse

como luego pudo demostrar la propia Antigolpe. Pero las agendas" de los interlocutores son muy amplias.

Y por último, y para cerrar este capítulo, no sería honesto dejar de apuntar una última posibilidad

resaltada por algunos expertos en el mundo de la política que han examinado el organigrama: siempre

puede haber infiltrados que introduzcan elementos extraños para utilizarle más tarde como arma

arrojadiza. Porque no hay peor mentira que una verdad a medias... ¿Quién en su sano juicio sospecharía

de Valls Tabemer a estas alturas de curso? Pero no es menos cierto que a la hora de elaborar una hipótesis

de trabajo todo es válido. Un hombre libre de toda sospecha es precisamente el mejor aliado de una

investigación porque nada tiene que ocultar.

Nombres

Una de esas razones, o tal vez la mezcla de ellas, es la que permite ver en ese organigrama algunos

nombres que provocan la sonrisa al pretender introducirlos en una trama golpista...

Pero también pueden sustraerse enseñanzas importantes, según tos expertos consultados por Diario 16.

Una de ellas es que asistimos, no a la aparición de diversos intentos de golpe de Estado, sino a la

manifestación periódica de uno solo que nació allá por 1977, con la misma transición política.

Interrogantes

Un alto funcionario del Gobierno aseguró a Diario 16 que en estos momentos nos encontramos ante la

posibilidad seria y real, por primera vez, de comenzar a tirar del hilo que lleve a la madeja del golpe, de

un golpe permanente que desde Játlva a la «Operación Cervantes» ha tenido amenazada ¡a convivencia en

este país. Sin embargo, todavía subsisten interrogantes en relación con la última aflo-ración del «golpe

.permanente» y que fue el descubrimiento de la «Operación Cervantes». En el organigrama de la Brigada

Antigolpe aparece el apellido Crespo, y en apariencia, el único nexo de unión entre la primavera de 1981

y el actual«golpe de los coroneles», pero... Los servicios de información militar y muy concretamente el

CESID, investigaba las actividades de estos militares desde hacía meses, según aseguró el propio ministro

de Defensa. Y Juan José Rosón, ministro de Interior, reconoce que toda la investigación y éxito de la

operación pertenece al CESID. Entonces, ¿qué ha hecho entre tanto la Brigada Antigolpe? ¿De verdad fue

una unidad de veinte hombres la única respuesta del Gobierno al golpe de Estado del 23-F? Lo cierto es

que allá por los primeros días de julio de 1982, los agentes de los servicios de información de los tres

Ejércitos comienzan a tener indicios de las actividades conspirativas de algunos miembros de las Fuerzas

Armadas. Y se habla ya de «efecto dominó». Fue una de estas «fichas» de las que debían esperar a que

cayese Madrid para entrar en acción, según los golpistas, la que comunicó sus sospechas al CESID que

organizó teda una operación de seguimiento integral, de escuchas e investigaciones, hasta llegar a ios tres

jefes en cuestión... como mínimo.

El otro capó

Hoy se asegura que se esperó hasta tener más pruebas, hasta poder averiguar cuál era todo el alcance de la

operación, hasta dar con la fecha. Y, sin embargo, sólo tres jefes están detenidos y procesados en plena

campaña electoral, por otra parte. También existe otra versión, que explicaría la razón de las dos

versiones de cómo se llegó a los documentos. Al principio se aseguró que fueron fotografiados de un

coche mientras su conductor comía. Luego que aparecieron en el registro domiciliario, en Azuqueca.

Ambas cosas pueden ser ciertas, si se las coloca distanciadas en el tiempo. Según esta versión, un día

caluroso de verano, ¡os agentes secretos habrían abierto el coche del coronel Muñoz, fotografiado sus

documentos y elevado eí informe a la superioridad. E´ 1 de octubre, al proceder al registro del domicilio

del coronel, en Azuqueca, apareció el resto de la «Operación Cervantes». ¿Por qué se ha dejado pasar este

tiempo? ¿A quién beneficia que haya sido precisamente ahora cuando se descubra el impresionante golpe

de Estado militar que se preparaba? Las investigaciones continúan. Pero ahora lo.hacen con varios

factores en contra. Al sigilo que caracteriza siempre a todas las conspiraciones hay que añadir la

contrainformación, la intoxicación continua que está apareciendo en todos los canales de información

desde que se conoció que tres militares estaban detenidos y que un golpe brutal y feroz se había

descubierto y... que sólo son tres. El 23-F fue —como muy bien describe el periodista José Luis

Morales— el fogonazo que nos deslumhró a todos y nos impidió ver la auténtica trama golpista. Ojalá el

descubrimiento de la «Operación Cervantes» — aseguró un ¡efe militar— sea el hilo de la madeja y no se

convierta «en el fogonazo que, de nuevo, ai deslumbrarnos, oculte cómo se prepara et golpe 204 y haya

que darle la razón a Pedro Rodríguez».

 

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