Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
 La entrvista con Rosón terminó sin la presencia del jefe de prensa. 
 El ministro del interior reconoció el esquema que le presentó Diario 16     
 
 Diario 16.    20/10/1982.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

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NACIONAL

20-octubre-82/D¡ario 16

La entrevista con Rosón terminó sin la presencia del jefe de prensa

El ministro de Interior reconoció el esquema que le présenlo Diario 16

Fernando REINLEIN

Madrid — El ministro de Interior, Juan José Rosón, explicó al jefe de sección de Política Nacional de

Diario 16 su opinión sobre la fotocopia del organigrama que le fue presentada en su despacho a las 14,15

de la tarde del día 13 de octubre. En presencia del jefe del gabinete de prensa, Ramón del Corral, y

teniendo en sus manos el organigrama en cuestión, Rosón dijo que un «documento similar había sido

utilizado como hipótesis de-trabajo por la Brigada Antigolpe». El ministro se encontraba sentado en su

butaca tras la mesa de despacho. Frente a él, a su derecha, se encontraba Ramón del Corral y a5su

izquierda el redactor de Diario 16.

Ausencia

Rosón se apoyó en la mesa después de volver a ojear el documento y manifestó «sus dudas sobre la

oportunidad de que esto se publicase». En ese momento, Ramón del Corral se disculpó por tener trabajo

pendiente y abandonó el despacho. Al insistir el redactor de Diario 16, el ministro dijo, concretamente,

«no puedo negar que ese documento haya servido de primera hipótesis de trabajo» de la Brigada

Antigolpe, pero que la mayoría de los que allí aparecían habían sido descartados —extremo que se

explica en la información de Diario 16— y que en otras ocasiones se había llegado a resultados.

«Pero.se trata —dijo— de un informe de ¡a primavera de 1981», refiriéndose a que ya era viejo y que no

tenía conexión con la trama de los coroneles descubierta hacía días.

Otros nombres

En relación con la «Operación Cervantes» el redactor de Diario 16 le dio unos folios mecanografiados

con nombres de militares encuadrados bajo los epígrafes «Dirección, Coordinación y Comandos»,

señalándole que en su opinión se trataba de listas falsas, pero que, no obstante, quería la opinión del

ministro. Juan José Rosón afirmó tajantemente que-eran listas falsas y que en relación con el «dossier»

del golpe del 28-0 se seguía analizando para tratar de delimitar quiénes eran los neutralizabas y quiénes

habían llegado a un grado de compromiso en la conspiración. El ministro miró por encima el documento

del organigrama y no minuciosamente, dando la impresión de que al primer vistazo lo reconocía, lo que

permite aventurar que no se diera cuenta de la posibilidad de que apareciesen añadidos, extremo que sí

especificó Diario 16 en su información. «Y, por último, y para dejar cerrado este capítulo —dijo Diario

16 en su edición del día 18 de octubre— no sería honesto dejar de apuntar una última posibilidad

resaltada .por algunos expertos en el mundo de la política que han examinado el organigrama: siempre

puede haber infiltrados que introduzcan elementos extraños, para utilizarlos más tarde como arma

arrojadiza.» Tal vez a éstos se refirió el ministro cuando manifestó ayer que el documento tenía

«gravísimas adiciones». Por su parte, el jefe de prensa del Ministerio de Interior, en carta enviada a Diario

16, da su versión de los hechos. Se da la circunstancia de que Ramón del Corral olvida en su carta, que es

prolija en detalles, uno muy importante: su ausencia del despacho del ministro a mitad de la conversación

con el redactor de Diario 16, como lo prueba el que no viese, por ejemplo, los folios amarillos en que iban

mecanografiadas las. listas que fueron objeto de consulta al ministro cuando su jefe de prensa no se

encontraba presente.

Versión

Ramón del Corral asegura en su carta que:

1. El jefe de la sección de Nacional de Diario 16, señor Reinlein, solicitó por teléfono, el día 12 de los

corrientes, a través del gabinete de prensa del Ministerio de Interior, una entrevista con el señor ministro,

para tratar un asunto «urgentísimo» y del que no precisó absolutamente nada, pese a mi insistencia por

conocer algún extremo. Comentó algo acerca de trasladar al señor ministro información que afectaba a la

Seguridad del Estado.

2. Como cualquier otra solicitud periodística realizada cerca del gabinete de prensa, fue tramitada, de tal

forma que el día 13, a última hora de la mañana, se entrevistaba el señor Reinlein con el ministro de

Interior. Fui testigo de tal encuentro.

3. A los pocos segundos de comenzar la entrevista, el solicitante sacó de un bolsillo un documento que

entregó ai ministro, mientras afirmaba qué no lo publicaría sin confirmar la autenticidad del mismo.

4. Tras leerlo, el ministro aseguró que ese documento no era auténtico. Que, por supuesto, la Brigada

que entiende los intentos golpistas habría trabajado con diferentes hipótesis, cual era su obligación; que

alguno de los nombres incluidos en ese documento que se le mostraba —sin explicitar cuáles— sí habían

sido objeto de investigación, pero muchos de ellos — siguió sin explicitar cuáles— habían sido hace

tiempo descartados. Pero que ese informe no era de la Brigada en ningún caso. Dejó claro también que

en el documento entregado por el señor Reinlein—se incluían nombres que jamás fueron contemplados

ni, por tanto, investigados por la Policía española en relación con él intento de golpe de Estado.

Era, por tanto, apócrifo, en relación a la supuesta autoría.

5. Aunque esa respuesta del ministro hubiera debido anular cualquier intención de hacer pública tan

información, éste, acaso sobrepasando su propia función, pero con el ánimo de dejar clara su postura

afirmó que «eso no se debe, por tanto, publicar».

6. Aquí termina una responsabilidad no buscada, sino encontrada de forma sorpresiva por el

ministro: Desacreditar un documento que se le mostraba. No cabía, no cabe, hacer más.

 

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