Autor: Romacho, Francisco. 
 El alcalde de Barcelona, "ministrable" de Defensa. 
 Narcís Serra  :   
 Hay que decirle al país que no se desanime a la primera. 
 Diario 16.    23/11/1982.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

NACIONAL

23 noviembre-82/Di´ario 16

El alcalde de Barcelona, «ministrable» de Defensa

NARCIS SERRA

Hay que decirle al país que no se desanime a la primera!!

Según Narcís Serra, que será el ministro de Defensa en el próximo Gobierno socialista, «hay que decirle

al país que no se desanime en los primeros pasos, que la situación es muy difícil y que es preciso

entenderlo así». Son las primeras declaraciones de un ministro «in pectore».

"Si me dejaron continuar en mi cargo actual, desafío a la derecha a que encuentre un candidato mejor para

la Alcaldía"

"La reforma fundamental para nuestra democracia es la de la administración de justicia"

"Yo estoy en la política por un principio ético"

Francisco ROMACHO, Cover-Diario 16

La entrevista ha sido concebida y .desarrollada desde una óptica muy diferenciada de su actual cargo

político en la Alcaldía de Barcelona. Aunque él, obviamente, no se pronuncie sobre el tema y el partido

guarde oficial hermetismo al respecto. Narcís Serra será, casi con toda seguridad, ministro de Defensa del

primer Gabinete de Felipe González. Seria y contundentemente, como político, como hipotético

ministrable, ha entrado a analizar la inminente asunción del poder por parte de los socialistas, las

reformas institucionales necesarias. Entre ellas, una que en breve fecha puede ser su tarea como ministro:

la de las Fuerzas Armadas.

—Hay en el ambiente una cierta preocupación por esta calma chicha, que antecede a la asunción del

poder por parte de su partido. Algunos lo ven como un dato preocupante. Como si se estuviera cociendo

algo. ¿A usted, personalmente, qué le parece?

Responsabilidad

— Me está pareciendo demasiado largo. Ahora, dentro del enorme problema que representa esta

longitud, inexistente en ningún país democrático, entre unas elecciones y la constitución de un nuevo

Gobierno, creo que las cosas están yendo muy bien. De verdad. Es evidente que yo no soy neutral, yo

soy miembro de un partido. La noche de las .elecciones mi partido lo hizo muy bien, y después de las

elecciones Felipe González está sabiendo llenar ese vacío. Esa calma chicha se va a acabar en seguida,

además.

— Su nombre parece seguro como futuro ministro de la Defensa, aunque el hermetismo por ahora del

próximo presidente del Gobierno sea total al respecto. ¿Personalmente, cómo se está preparando para

asumir esa responsabilidad?

—Sobre ese tema prefiero no hacer ningún comentario. La formación del Gobierno es un tema personal

del presidente, y es fundamental mantener el secreto sobre las consultas que esté haciendo al respecto. Lo

que sí quiero decir es que me siento responsable del esfuerzo que debemos hacer los socialistas después

del enorme apoyo popular que hemos tenido para un proyecto de transformación de la sociedad. Esto

otorga una responsabilidad enorme y sólo hay una manera de llevarla hacia adelante: habiéndole muy

claro al país. Yo estoy convencido de la viabilidad de la política a medio plazo. El medio plazo me parece

fundamental. Pero hay que decirle al país que no se desanime en los primeros pasos, que la situación es

muy difícil y que es preciso entenderlo así.

—Formularé la pregunta anterior de otra manera. Situémonos en el caso hipotético de que usted,

como político socialista, es llamado para asumir una alta responsabilidad, el Ministerio de Defensa

pongamos por caso, en el Gobierno del Estado.

— Le diré que ya estoy ejerciendo, como alcalde de Barcelona, una responsabilidad enormemente

importante en mi país. Además quiero decir, sin ánimo de soslaya/ su actual pregunta, que el cargo en sí

para mí es apasionante y que me gustaría agotar su mandato. acabar lo que inicié en el ´año 79. Pero

también creo que al país hay que empezar a explicarle que político no es sinónimo de arribista, de

carrerista. Hay que hacer en cada caso lo que a cada uno le corresponda y nunca en virtud de una

estrategia exclusivamente personal. Creo que uno de los principales factores de recelo hacia la clase

política, por parte de la sociedad, es porque hasta ahora ha demostrado ésta que existían demasiados

objetivos.

—Uno de los argumentos que la derecha ha manejado electora/mente para desacreditar a la izquierda es la

supuesta falta de preparación para llegar al Gobierno y asumir responsabilidades de Estado. Ustedes, sin

embargo, han gobernado durante casi cuatro años en los principales Ayuntamientos de España: ¿Es

perfectamente extrapolable esta experiencia a la nueva obligación?

—Tanto la preparación como la experiencia pueden ser positivos o negativos. Yo estoy en política por un

principio ético, por un compromiso con la sociedad que me rodea y lo que´en ese caso resulta

imprescindible es la actitud con que los problemas se afrontan encaminados hacia una reforma social más

justa. Si quiero afirmar que, en estos momentos, es radicalmente falso pensar o afirmar que la derecha

tenga mejores momentos de inmodestia: Si me dejaran continuar en mi actual cargo desafío a la derecha

de Barcelona a que encuentre un candidato mejor que yo para la Alcaldía. Hay que acabar, es totalmente

necesario terminar con ese viejo cuento de que la preparación está en la derecha. Esto es una gran

mentira. Y además se lo deben a Franco que, por supuesto, no necesitaba políticos muy preparados o

inteligentes para que lo rodearan.

La involución

—¿Piensa que en este país han desaparecido totalmente las posibilidades involucionistas? ¿Un golpe de

Estado es por ahora inviable?

—Creo que el 28 de octubre, por la enorme afluencia cuidadana a las urnas, fue un paso enorme de

afirmación democrática y, en consecuencia, de afirmación del sistema y de consolidación de este difícil

proceso. Y creo también que la mejor manera de asumirlo es permanecer vigilantes.

—Le he oído decir que con la tolerancia no basta en democracia. ¿Esa filosofía la va a aplicar en su

posible nuevo cargo?

— Hay que actuar en función de que no es un partido el que ha ganado las elecciones, sino algo mucho

más importante, respaldado por muchos millones de votos. Hemos hecho un avance que es mucho más

serio, mucho más trascendente que ganar unas elecciones, que la simple alternancia en el poder. Su

significado es bastante más profundo. La revolución que los socialistas podemos hacer es desde el

Gobierno, es desde el ejercicio del poder. Esto es la revolución. El acceso del pueblo al ejercicio del

poder a través de sus represéntales soberanos.

— Ahora que usted plantea el tema del poder, ¿ello pasa fundamentalmente por la reforma de las

instituciones del Estado, no?

—Evidentemente. Para que los representantes del pueblo puedan gobernar hay que reformar las

instituciones del Estado. La Administración Central, la justicia, las Fuerzas Armadas. Yo he llegado a la

conclusión de que para nuestra democracia la reforma fundamental es la de la Administración de Justicia.

Produciéndose ésta es un gran paso.

—Suárez dijo una vez que cambiaría diez días de su vida por uno solo de poder real. Entonces era

presidente del Gobierno:

—Lógicamente este es un tema complejo. Es que, fíjese, el solo acceso a la información ya es ejercicio

del poder, es que significa que el.pueblo accede al ejercicio de ese poder fundamental. Y en este tema me

siento pueblo, lo comparto con el pueblo y no como miembro de un partido que llega al poder.

 

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