Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Elecciones gallegas/Afirma que "ya existe alternativa al PSOE". 
 El "caso Mariñas" y la sorpresa de CG     
 
 Diario 16.    26/11/1985.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El «caso Marinas» y la sorpresa de CG

José Luis Gutiérrez

Acatarrado, con casi cuarenta de fiebre, Pablo González Marinas, candidato a la presidencia de la Xunta

por la opción nacionalista moderada de Coalición Galega, no oculta, sin embargo, su satisfacción, tras la

primera reunión del comité electoral del partido, para valorar colectivamente, en un primer encuentro, los

espectaculares resultados obtenidos por el partido, con 11 escaños en el próximo Parlamento autónomo de

Galicia.

Resulta curioso cómo el CDS de Adolfo Suárez, entendido como elemento perturbador, no solamente ha

sufrido su más escandalosa derrota al no conseguir ni siquiera un solo escaño, sino que ha impedido que

Coalición Galega redondeara su resultado y obtuviera un resultado inimaginable. Con los cuarenta mil

votos obtenidos por Suárez, CG podría haber alcanzado los 15 escaños y haber obtenido en La Coruña

cuatro, dos más de los alcanzados.

Así, los suaristas se han quedado sin escaño —penoso, tragicómico espectáculo el ofrecido por los

seguidores del duque en su cuartel general de un hotel de Santiago, dando saltos de alegría por el escaño

que ya daban como seguro—, y CG con 11.

Y es que otro de los momentos más sorprendentes de estas elecciones ha sido, sin lugar a dudas, el

fracaso estrepitoso de todos los sondeos de opinión tal como, en su momento, intuyó este periódico.

Desde los cuatro escaños otorgados a CG cuando apenas restaban unos días para las elecciones según el

estudio de una publicación madrileña, hasta el sondeo de «La Voz de Galicia», el que más se aproximó en

sus predicciones, nadie logró barruntar ni el sorprendente resultado de CG, ni, por supuesto, el ruidoso

fracaso del CDS.

Se plantea, ahora, el futuro de Coalición Galega, una formación política aparentemente descabezada, sin

un líder que resaltara poderosamente de los demás y en el friso político de Galicia, aunque, ahora, el

espectacular resurgimiento de González Marinas puede llegar a suplir tal carencia. González Marinas, que

fue definido por Roca en la campaña como el «candidato revelación», llegó a convertirse realmente es

eso. Bien parecido, alto y atlético, con un cierto «glamour» muy «a la americana». «El Kennedy gallego»

fue uno de los piropos electorales que la Prensa gallega le dedicó.

Culto, moderado y simpático, González Marinas consiguió con poco más de doscientos millones de

pesetas, lo que CP no logró con más de dos mil y el PSOE con más de mil, según las estimaciones de

algunas fuentes económicas de toda solvencia consultadas por este columnista. Porque en los gastos de la

campaña, Coalición Galega parece haber sido el único de los partidos que ha respetado la ley gallega que

establecía un máximo de 192 millones para la campaña electoral, uno de los escándalos más lamentables

de estas elecciones.

Porque, en cuanto al origen del dinero, las acusaciones de Fraga, asegurando que la campaña de CG había

sido sufragada por Convergencia de Cataluña, carecían de cualquier fundamento. Los más de doscientos

millones de pesetas de la campaña de CG surgieron del mismo lugar, de los mismos bancos y empresas

que suministraron los fondos de AP. El mundo del dinero no tiene demasiada confianza en don Manuel.

El futuro, en cualquier caso, se presenta agitado y prometedor para Marinas y CG.

Marinas liderará el grupo parlamentario de su partido —son precisos cinco diputados para tener grupo—,

labor en la que ya ha acreditado una gran experiencia, al haberlo desarrollado durante años en el anterior

Parlamento y complicarle la vida a Gerardo Fernández Albor. De momento, en la votación de investidura,

Coalición Galega se abstendrá y no llegará a ningún tipo de acuerdo ni pacto ni con los «populares» ni

con el PSOE. Su labor política en el Parlamento irá dirigida hacia el control estricto y severo de todas las

acciones del Gobierno de Albor.

Y como Galicia es un país singular, las «coagas» ya tienen mecanismos para protegerse de esas prácticas

en las que los aliancistas gallegos son auténticos expertos de intentar comprar, a base de fuertes sumas, a

los diputados rivales para que se pasen a sus filas: la moción de censura contra el Gobierno de Coalición

Popular.

Mientras tanto, ir esperando acuerdos puntuales, jugando con la abstención, el voto a favor o el voto en

contra.

 

< Volver