Elecciones autonómicas. Aunque el PSOE aumentó el número de escaños, fracasó en sus feudos industriales. 
 Coalición Gallega rompió las expectativas de C. Popular     
 
 El Alcázar.    26/11/1986.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Aunque el PSOE aumentó el número de escaños, fracasó en sus feudos industríales

Coalición Gallega rompió las expectativas de C. Popular

• Los 34 escaños del grupo conservador, a dos de la mayoría absoluta, abre numerosas incógnitas sobre el

futuro gobierno gallego

• Desaparecen del espectro parlamentario autonómico los comunistas y los centristas de Suárez

El escrutinio de las elecciones autonómicas gallegas, prácticamente finalizado en la madrugada de ayer,

ha puesto de manifiesto la consolidación del bipartidismo, aun teniendo en cuenta la sorpresa ofrecida por

la reciente Coalición Galega de la operación reformista, y la notable pérdida de votos del Partido

Socialista con relación a las elecciones generales de 1982, del orden de 75.000 sufragios.

La Coalición Popular, por su parte, ha logrado incrementar el número de votos y escaños con relación a

su anterior posición, aunque la mayoría obtenida no le permitirá, en principio, gobernar en solitario sin

que hayan mediado pactos o coaliciones con fuerzas políticas afines.

La Coalición liderada por Gerardo Fernández Albor contará con 34 escaños en el Parlamento gallego, de

los 71 de que consta la Cámara autonómica. Desde las elecciones regionales del 81. el partido

conservador (sin coaligarse todavía con el PDP y los liberales) había ganado 26 escaños y consiguió

gobernar en mayoría absoluta con los 24 puestos de la extinta UCD. En esta edición, la formación política

encabezada por el presidente de la Xunta ha logrado 510.000 votos, superando ligeramente el resultado de

las generales de 1982 y notablemente los 300.000 votos de las primeras autonómicas de 1981, pasando en

cuatro años del 30 al 41 por ciento del electorado que ha ejercido su derecho en las urnas.

Por el contrario, el conjunto de la izquierda no ha conseguido acercarse al resultado alcanzado por la

Coalición Popular. Dispersado y casi inexistente el voto comunista, prácticamente estable el de las

formaciones nacionalistas y habiendo descendido el nivel de confianza de los socialistas, parece

confirmarse que los antiguos feudos industriales del actual partido en el poder central han expresado de

esta forma su rechazo a una política que se ha venido calificando como «de castigo» para la región:

reconversión naval, ordenación pesquera, discriminación ante la entrada en la CEE. La formación

encabezada por González Laxe ha reunido 356.000 sufragios, equivalentes al 28 por ciento de los

votantes y perdiendo casi cuatro puntos desde las generales del 82. en que el PSOE obtuvo su mayor

victoria en esta tierra, con 426.000 votos. Únicamente mejora el resultado con relación a las autonómicas

de 1981, en que todavía existía la UCD y sin duda muchos de aquellos votos de centro-izquierda fueron a

parar al socialismo en octubre del 82.

La sorpresa de estas elecciones la ha dado la Coalición Galega de Pablo González Marinas, apoyado por

Miguel Roca. Con sus once escaños y su aptitud de «fuerza bisagra», la Coalición Galega está en

condiciones de convertirse en los próximos días en la «novia» de los dos partidos mayoritarios, que

contando con su apoyo, pueden conseguir, tanto socialistas como populares, instalarse en el poder

gallego.

 

< Volver