Autor: Marín López, Carmen (KARMENTXU). 
 El 28 de octubre, elecciones legislativas. 
 Santiago Carrillo, inicia su campaña con visitas a la fábrica Pegaso, feudo de Comisiones Obreras     
 
 El País.    30/09/1982.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PAÍS, jueves 30 de septiembre de 1982

POLÍTICA

El 28 de octubre, elecciones legislativas

ESPAÑA /15

Santiago Camilo inicia su campana con la visita a la fábrica Pegaso, un feudo de Comisiones Obreras

KARMENTXU MARÍN, Madrid

Santiago Carrillo llegó ayer a las 10.30 horas a la fábrica Pegaso, vestido con un impecable traje azul,

corbata del mismo tono y mocasines negros, más delgado que de costumbre y sin su habitual pitillo, que

alterna entre la mano izquierda, al encenderlo, y la comisura del labio, cuando está mediado. Era una

visita preelectoral fácil, a una fábrica de la que siempre han salido, voluntarios, los miembros de su

servicio de seguridad, desde la época de la clandestinidad y la peluca, y en la que de 5.400 trabajadores,

2.200 están afiliados a Comisiones Obreras (CCOO), sindicato mayori-tario en el comité de empresa, y

250 al PCE.

Tenía que haber visitado la Talbot el día anterior, pero una ruptura de las negociaciones del convenio

colectivo hizo a sus asesores considerarlo inoportuno. Por eso estuvo en la Empresa Nacional de

Autocamiones, Sociedad Anónima (ENASA), que fabrica los camiones Pegaso y acaba de "sacar un poco

la cabeza de debajo del agua", según explica a Carrillo su presidente, Federico Sotomayor, gracias al

contrato con los egipcios, firmado a últimos de agosto, la operación exportadora más importante que

España ha realizado. Cuando Carrillo, flanqueado en todo momento por el secretario de CCOO de la

fábrica, escolta, algún miembro de seguridad y varios militantes de su partido, entra en la rebarba de

fundición ya ha encendido el pitillo. Ha pasado por montaje casi inadvertido — "Aquí deben ser de UGT,

pero en la sección siguiente tenemos por lo menos mil votos", comenta alguien del séquito —, y para

cuando llega al almacén de piezas terminadas ya le han pedido que se acuerde de la colza y que "ponga

verde esta noche a Fraga", en su intervención televisiva. "A Fraga le puse verde antes de ayer por la

radio", dice el secretario general del PCE, "pero lo de televisión ya está grabado, porque lo hicimos todos

el mismo día".

Leña a Fraga

No hay sección por la que pase en la que no le hablen, antes que del paro o del trabajo, de la televisión:

"que le dé leña a Fraga", "que le dé donde le duela". El explica una y mil veces que eso ya está grabado,

pero que el viernes van todos al programa La Clave y ahí se va a enterar. Y hace gestos con las manos

reiterándolo, mientras les dice a los obreros en voz no muy alta, como si no quisiera que lo oyeran más

que ellos, que "Fraga se va a los mercados a ver a las señoritas, pero yo vengo a las fábricas a ver a mis

compañeros".

Luego comenta que han buscado con intención las entrevistas televisadas de cada líder político: "Suárez

salió después de un programa de magia; Fraga, después de 300 millones; yo, después de una película de

miedo; cuando la gente esté asustada, entonces salgo yo; Felipe saldrá después de Cosmos y Landelino,

cuando termine Un, dos. tres".

A media mañana Santiago Carrillo fuma ya imparablemente, mientras estrecha manos tiznadas y da

pequeños consejos en tono paternal: "Vosotros, mientras más dificultades, más fuertes"; "la vida es

luchar". Saca entonces un encendedor Dupont de oro en el que confluyen varios pares de ojos. El

secretario general del PCE se encoge de hombros en un gesto asi exculpatorio y explica rápidamente que

"la Televisión nos ha regalado a todos un mechero, para que prendamos fuego al país".

Los compañeros de Comisiones quieren que el secretario del PCE diga unas palabras en las cadenas de

montaje. "Cuando está claro que los compañeros del PSOE van a ser el partido más fuerte, "hay que

asegurar el voto útil al PCE para que lleve la lucha en la calle a la izquierda del PSOE y exigir que se

cumplan las promesas".

El gran gesto de la mañana lo tiene Carrillo en la nave de prueba del motor, a la que los trabajadores

llaman celda. Alguien le presenta a un obrero, como si enseñándole a un niño que ha hecho algo malo,

pero que puede obtener el perdón si entona el mea culpa. El trabajador le sonríe y grita ¡Viva Santiago!

:"Santiago, a ver si arreglamos este país ahora y a ver cómo te portas en las Cortes, que voy palla y me

cago en la leche puta. Acuérdate de mi sueldo o...". Mientras termina su retahila, un miembro de la

comitiva explica que "éste es uno de los que eran renovadores y se fue del partido, tuvo un bache ahí...

Pero está integrado, sigue trabajando y, ya ves, ha gritado ¡Viva Santiago!. Quizá por lo intenso del

momento, Carrillo no se da cuenta de que, en una máquina enroscadora, un hombre se lava la mano sin

que llegue a tener la oportunidad de estrechar la del líder comunista.

Antes de ver al comité de empresa y charlar con los miembros de UGT, el presidente de ENASA le invita

a café, "solo, porque soy alérgico a la leche. Es una de mis manías". Está ya muy avanzada la mañana y

Santiago Carrillo se queda discutiendo la conveniencia de que la empresa venda los camiones Pegaso a

países como Irak "o a otros en los que nosotros podríamos influir".

Fraga busca votos en el Metro de Madrid

Manuel Fraga hizo precampaña ayer en el Metro de Madrid. A las diez en punto de la mañana, el

presidente de Alianza Popular salió disparado desde la puerta de la sede de su partido hasta la Puerta del

Sol. Durante el trayecto, hasta tres veces repitió el líder aliancis-ta: "La misión de un diputado es conocer

su ciudad, y si llueve, que llueva". El molesto chirimiri no abandonó durante toda la mañana a la singular

comitiva aliancista que se lanzó a la calle y bajó al Metro en busca de votos. Fraga dejaba algo

asombrados a los transeúntes a causa de .su indumentaria: un traje serio, un abrigo loden y un enorme

paraguas con los colores de la bandera española.

El líder de Alianza Popular no se detenía más de lo imprescindible. Los escasos segundos que empleaba

en saludar, sonreír y disimular su timidez con una invariable pregunta: "¿De qué pueblo es usted?" eran el

único respiro para la comitiva que seguía su camino a galope tendido.

Fraga se acercó a los comercios de la calle Preciados, se quedó entusiasmado ante uno de los escaparates

—"¡Qué bonito es este jer-sei!, si tuviera tiempo me lo compraría"—, saludó a algunos dependientes,

intentó comprar Prensa extranjera en uno de los quioscos de la Puerta del Sol —"Lo siento, llega por la

tarde". "Bueno no importa", decía él, "yo de joven compraba en aquel otro quiosco de allí"—, adquirió

una tira del cupón de ciegos y tranquilizó a algunas señoras de cierta edad, que se mostraban muy

alarmadas ante la presunta destrucción organizada de la familia española.

Un perturbado trató de agredir al líder de AP en Granada En una rueda de prensa previa a un mitin,

Manuel Fraga aseguró ayer en Salamanca que un "fenómeno intentó apuñalarme" en Granada el pasado

sábado, informa María del Mar Rosell. Fuentes de Alianza Popular indicaron que, cuando el político

caminaba por una calle céntrica de la ciudad, un individuo, aparentemente con las facultades mentales

perturbadas, se lanzó contra él con una navaja. La agresión no pudo consumarse gracias a la rápida

actuación de la escolta personal de Fraga.

 

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