El 28 de octubre, elecciones legislativas. El líder comunista se opone rotundamente a la televisión privada. 
 Carrillo niega que la mera mayoría parlamentaria sea suficiente para el cambio     
 
 El País.    30/09/1982.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL PAÍS, jueves 30 de septiembre de 1982

£] líder comunista se opone rotundamente a la televisión privada

Carrillo niega que la mera mayoría parlamentaría sea suficiente para el cambio

Santiago Carrillo, secretario general del PCE, defendió anoche en Televisión la formación de un gran

frente democrático que componga una mayoría más amplia que la que se pueda tener en el Parlamento,

porque dada la existencia de fuerzas poderosas y poderes fácticos que se oponen al cambio la mera

mayoría parlamentaria no garantiza la aplicación de los programas. En la entrevista a Carrillo dentro de la

serie dedicada a líderes políticos, el dirigente comunista se opuso a la televisión privada porque, a su

juicio, no supondría mayor libertad para todos, sino sólo para unos pocos.

Carrillo resumió el programa de su partido en la lucha contra la crisis y creación de un millón de puestos

de trabajo, defensa de la Constitución y con ella las libertades civiles y autonómicas, y lucha por la paz.

Carrillo explicó la necesidad de un amplio frente democrático en razón de que "los problemas son muy

difíciles, y la mayoría social que puede abordarlos con éxito no es la mayoría parlamentaria que puede dar

la ley D´Hondt, porque ésta permite tener la mayoría absoluta del Congreso con el 38% de los votos, sino

el 70% u 80% de los votantes, que no pueden estar representados por un solo partido.

Carrillo defendió el monopolio estatal sobre la televisión, argumentando que permitir las cadenas

privadas sería dar mayor libertad a los grupos capitalistas pero no a todos los demás. Afirmó que una

televisión pública bajo control democrático del Parlamento es la mejor garantía de pluralidad. Sobre las

emisoras de frecuencia modulada afirmó que ha habido un criterio unilateral en las concesiones y que

éstas deberían concederse a organismos sociales, instituciones incluso fuerzas políticas.

No a una ´guerra de religión´

En el terreno de la educación, dijo que "lo peor que podríamos hacer es desatar una guerra de religión"

entre la enseñanza pública y la privada, pero defendió la necesidad de que el Estado atienda

preferentemente al sector público, sin desplazar al privado, "que respetamos", y que además ha sido

privilegiado por UCD. También afirmó que "la enseñanza es la primera inversión económica rentable de

un país, y por eso queremos elevar el presupuesto educativo".

Asimismo, afirmó que muchos de los que se presentan como defensores de la vida son "redomados

hipócritas" y se declaró no propagandista del abortismo —"hace falta una mayor educación sexual y

métodos de planificación familiar a través de la Seguridad Social— si bien "hay que regular una realidad

social que no se puede ignorar.Hay una serie de casos en que el aborto se presenta como una necesidad".

El líder del PCE dijo que "no vamos a renunciar al referendum sobre la OTAN. Si el PSOE gana las

elecciones tiene que cumplir su promesa y no para las calendas griegas, sino para los prime-rosseis meses.

Si lo deja para dentro de cuatro años, estaríamos metidos hasta el corvejón".

Respecto a Ceuta y Melilla, cuyo caso comparó con el de Gi-braltar, aseguró que "no hay que hacer una

guerra" por ellas, sino negociar, aunque habría que defenderlas si Marruecos las ataca". A la pregunta

concreta de si ambas ciudades "son España", Carrillo afirmó: "Hoy son nuestras, aunque están enclavadas

en territorio de otro estado".

Carrillo dijo que la negativa del PSOE a colaborar con el PCE en el Parlamento o el Gobierno es un

preaviso del peligro de derechización del principal partido de la oposición. Sobre el motivo de sus

ataques, aseguró que "es el PSOE el que quiere destruir al PCE en nombre del voto útil".

 

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