Autor: Infantes, Juan Pablo. 
 Los ultras de Fuerza Nueva sólo llenaron un cine en Madrid. 
 Blas Piñar estuvo rodeado de familias golpistas del 23-F     
 
 Diario 16.    11/10/1982.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Los ultras de Fuerza Nueva sólo llenaron un cine de Madrid

Blas Pinar estuvo rodeado de familias de golpistas del 23-F

Texto: Juan P. INFANTE fotos: Enrique CANO

Madrid — Mañana soleada ce domingo y cita con ei «caudillo" Blas en un cine situado en plena «zona

na-ciona/» madrileña. Todos estos ingredientes hacían suponer una asistencia masiva de seguidores, que

desbordaría ei reducido recinto de un cine de barrio. Pues no. Cabían todos y aún sobraba e! hall de ía

sala Cid Campeador, que no llegó a llenarse salvo de parejas de avanzada edad, que buscaban el descanso

de los sillones.

El líder de Fuerza Nueva, Blas Pinar, a veces en tono enardecido, otras grandilocuente y las menos mesu-

rado, conectó perfectamente con su audiencia y la obligó al continuado ejercicio de levantarse y sentarse

para aplaudir sus frases, todo ello entremezclado cor brazos en alto y cantos patrióticos.

«Nos tienen miedo —dije—, porque saben que somos portadores de la verdad», y los jóvenes seguidores,

cargados de emblemas y pegatinas, aplaudieron a rabiar ante esa imagen temerosa que provocan.

A las doce de la mañana, y en contra de lo .que viene siendo habitual en actos como éste, ia calle de Prín-

cipe de Vergara ofrecía un aspecto tranquilo, un grupo de gente se agrupaba a la puerta del cine y, de no

ser por ios uniformes azul-rojos de la concurrencia, se hubiera podido confundir con una sesión matinal.

Control ya cerca de ía puerta, vinas jovencitas colocaban a todos ios que iban entrando el emblema

distintivo de una pegatina de gran tamaño con los símbolos de FN y no sóio eso, sino que traspasada la

puerta, un cordón en formación militar y que minutos antes había abierto el paso a Blas Pinar, obligaba a

todas las asistentes a abrir su bolso.

«Pero mira, hija, si no llevo más que doscientas pesetas, ¿no ves que ahora no se puede ni salir a la

calle?» «Pues nada, señora, vote usted a Fuerza Nueva, que nosotros traeremos el orden», le contestó la

moza con la gorra al hombro.

Cuando los asientos del cine estaban llenos, un militante desde el estrado pidió: «¡Avanzad hacia ade-

El líder de Fuerza Nueva, Blas Pinar, se dio cita ayer con sus seguidores en un cine situado en la llamada

«zona nacional» de Madrid y, pese a la hora y el día, sólo consiguió llenar el aforo de la sala.

Acompañado de los cánticos y gritos de rigor, Blas Pinar recordó a sus militantes su obligación de votar a

su partido y arremetió contra Fraga, que le está robando votos. Entre el público, caras conocidas, como la

del marino Camilo Menéndez, juzgado en el 23-F, que aplaudieron las afirmaciones de Blas Pinar cuando

calificó el complot del 27-O de «golpe de la risa».

/ante, camaradas, que hay gente en ¡a calle!» Su frase, que obligó a los últimos de las puertas a

comprimirse ,como sardinas, también despertó fervores: «¡Eso, hacia delante, nunqa hacia atrás, como los

cobardes!», exclamó un jovencito sin darse cuenta que en la calle no quedaba nadie que quisiera asistir al

mitin y no tuviera sitio.

Pedir el voto

Abrió el acto uno de los candidatos, quien aseguró que el único voto serio era el voto a FN, que era la úni-

ca forma de luchar contra el sistema. A continuación cedió el micrófono a la mujer del coronel golpista

Muñoz Gutiérrez, uno de los tres detenidos la semana pasada en Madrid por el intento de golpe de Estado,

Sol Lafita, candidata al Senado por el partido ce Blas. Con una voz tan tenue que ia mitad del auditorio se

quedó sin oír su mensaje, afirmó que las calles de la patria estaban llenas de vileza y cobardía. Sus pala-

bras fueron acogidas con gritos de «¡Libertad, libertad!», con los asistentes puestos en píe y el brazo en

alto.

A continuación, otro de los candidatos, con gesto encendido, comunicó al público el asesinato de un

taxista militante de FNT, que había sido encontrado muerto junto a su coche. «¡Y esto no se puede tole-

rar!», gritó, mientras una voz entre el público clamaba: «¡Más metralletas, más metralletas!» Y otro

asistente de edad madura comentaba a su mujer: «¡A ver qué dice la prensa de esto, seguro que ni lo

publican!» Cuando por fin tomó el micrófono Blas Pinar, el ambiente de la sala estaba dispuesto a

aplaudir cualquier frase. «España está desunida y partida. Atacando las causas y aplicando los remedios

—dijo— es como se buscan las soluciones y se consigue una España como debe ser.»

Contra Fraga

Como era de esperar, el principal objetivo de su alocución fue el partido de Fraga, y es que no en vano las

encuestas están poniendo sobre el tapete el hecho de que gran parte del voto de FN puede vascular en

estas elecciones hacía Fraga y su coalición.

«Fue Fraga quien, cuando era embajador en Londres, comía con Tierno Calvan y posteriormente le dio el

pasaporte a Carrillo. No puede ahora venir diciendo que el socialismo es malo», afirmó.

Blas Pinar aseguró a sus seguidores que el voto útil era un voto inútil y que quien lo aplica «está contri-

buyendo a la muerte de España».

El líder de Fuerza Nueva se defendió de lo que él llamó «una campaña orquestada contra mi persona» y

relacionada con las fotos en las que apareció en compañía del coronel gol-pista Muñoz. Con respecto a

este último, aseguró que se conocían desde tiempo atrás y «de cuya amistad me honro».

Antes de finalizar el mitin, y tras asegurar el notario madrileño que su partido aboliría la ley del divorcio,

castigaría a las abortistas y reimplantaría la pena de muerte, los asistentes, puestos en pie, cantaron el

«Oriamendi», el (Cara al sol» y el himno nacional, entre ellos el procesado por el intento de golpe de

Estado del 23-F Camilo Menéndez, quien , acompañado de su mujer, ocupó un sitio de honor en la

primera fila de butacas. Como despedida, gritos de vivas a Franco,

 

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