Elecciones 82. Tertulia electoral en ABC. La ley de divorcio y el aborto marcaron la diferencia de los partidos.. 
 La crisis de la familia es una adaptación a la nueva sociedad     
 
 ABC.    13/10/1982.  Página: 29-30. Páginas: 2. Párrafos: 24. 

Tertulia electoral

La ley de divorcio y el aborto marcaron las diferencias de los partidos

La crisis de la familia es una adaptación a la nueva sociedad

Un debate «civilizado y clarificador» —como lo calificó el moderador, Antonio Garrigues Walker—

enmarcó la tercera tertulia electoral de ABC. A pesar de que la problemática de la familia es un tema muy

vivo, de opiniones encontradas, hubo siempre corrección entre el público asistente y políticos, lo mismo

que entre los representantes de los partidos. Temas como la legalización del aborto, la ´ley del divorcio y

la protección fiscal a la unidad familiar suscitaron controversias y tomas de posición polémicas, pero

claras, que despertaron un gran interés entre los numerosos asistentes que llenaron la biblioteca de ABC.

Un asunto quedó claro: la familia, más que en crisis, está experimentando un cambio para adaptarse a la

nueva sociedad, como ya lo han hecho otras instituciones.

La legalización del aborto es uno de los aspectos de la política familiar de los partidos que suscita un

mayor interés en el electorado. En este sentido, la tertulia de ABC fue un ctaro reflejo de ello y acaparó

sobre este tema mucho más espacio de tiempo que el divorcio o la protección fiscal a la familia y su

concepción.

La polémica se suscitó ya en tos comienzos, en torno a una pregunta controvertida: ¿Existe vida en el

momento de la concepción? Dos fueron las respuestas claras; por un lado, Iñigo Cavero, representante

centrista, quien manifestó que «la Constitución expresa claramente que todos tenemos derecho a la vida»,

afirmando a continuación que sí hay vida en el momento de la concepción y, «por tanto, la condenamos».

Esta afirmación fue secundada con matizaciones alusivas a un no rotundo a las prácticas abortistas por el

candidato de AP-PDP, Osear Alzaga. En la otra banda política, tanto la representación del PCE, Carmen

Roney, como el socialista Virgilio Zapatero, se apoyaron en la teoría científica que se basa en que el

electroencefalograma del feto es plano durante los primeros tres meses, lo que se interpreta como que,

hasta cubierto ese periodo, no hay vida humana.

Sobre esta premisa se entró de lleno en la legalización o no del aborto y de las reformas en el Código

Penal o Civil. Abef Hernández, del CDS, rechazó inicialmente la legalización del aborto. «Sin embargo

—matizó—, proponemos que la Ley no sea severa en determinados casos.» Carmen Roney dejó bien

claro que se trataba de legalizar una situación de hecho en nuestro país. Osear Alzaga tenía muy claro que

el aborto, en principio, es un delito. Virgilio Zapatero dijo que su partido no puede declararse

proabortista, aunque argumentó que, en algunos casos, es lícita la interrupción del embarazo. «El aborto

—afirmó— ni siquiera es un homicidio ni infanticidio.» Iñigo Cavero insistió en que el aborto es un

delito, pero que se deben tener en cuenta en su penalización varios atenuantes.

En todos los casos se apuntó la necesidad de una reforma de las leyes en esta materia sobre la base de los

supuestos de violación, peligro de la vida de la madre y peligro de malformaciones, lo que el

representante de AP calificó como «aborto por certificado médico».

UNA LEY ACEPTABLE PERO SUSCEPTIBLE DE MEJORA

La ley de divorcio aprobada en la legislatura pasada fue objeto de las discusiones menos apasionadas en

esta tertulia. Los cinco partidos representados en la Mesa coincidieron en que la ley no es la mejor

posible, pero representa un avance considerable respecto a situaciones anteriores. PSOE, PCE y UCD

justificaron la urgencia social de la ley en el supuesto de que la misma venía a solucionar situaciones de

quiebra irreversible del matrimonio que el Estado tenía el deber de solucionar.

UCD insistió en que esta ley era necesaria para solucionar situaciones de clara discriminación entre

ciudadanos que habían contraído matrimonio civil y ciudadanos que habían realizado un matrimonio

canónigo y, por tanto, con posibilidad de solucionar su problema de divorcio con mayor facilidad. Para

Iñigo Cavero, esta situación de clara discriminación exigía a su partido la elaboración de la ley.

Abel Hernández consideró que el hecho de que la ley existiera y se aplicara cerraba el debate sobre la

misma, sin perjuicio de que en el futuro se hicieran las correcciones necesarias.

La representante del PCE no quiso entrar en discusión sobre el tema y sólo pidió la agi-lización de los

trámites, lo que redundaría en un menor coste para las capas menos favorecidas de la sociedad. La ley

para ellos es aceptable, justa, aunque también susceptible de mejoras.

Óscar Alzaga insistió una vez más en su rechazo al divorcio por consenso y postura favorable a un

divorcio causal. Considera necesaria la elaboración de una ley que dé menos facilidades a las partes y que

amplíe el periodo de reflexión de los cónyuges. Se mostró menos favorable que sus cuatro compañeros de

Mesa a la necesidad de esperar un poco más para modificarla e insistió en la urgencia de retocar estos

puntos.

D LA PROTECCIÓN A LA FAMILIA

Los cinco partidos representados en la Mesa coincidieron en la necesidad de arbitrar una serie de medidas

para —y aquí la diferencia de matices— ayudar, proteger, salvar y hacer menos resistente al cambio a la

familia.

Para el representante del CDS, Abel Hernández, es necesario contemplar al individuo en sociedad y a la

familia como un servicio hacia él y no al revés. Desde este ángulo su partido considera que no es

necesaria una ley especial de protección a la familia, sino un conjunto de normas no específicas que

favorezcan el desarrollo del individuo como miembro de la misma. Se-mostró contrario a un

organismo específico para proteger a la familia.

La representante del PCE, Carmen Roney, pidió también normas que protejan el desarrollo del individuo,

lo que se traducirá a su vez, indirectamente, en normas de protección a la institución familiar. Pero que

sea ésta la que esté al servicio del individuo.

Para la coalición AP-PDP y su representante, Osear Alzaga, una ley específica de protección a la familia

es absolutamente necesaria como pilar básico de la sociedad. Marcó sus distancias respecto a la visión de

los partidos de izquierda, pronunciándose claramente por una política de protección a la unidad familiar y

no a los individuos como seres aislados. AP-PDP considera urgente, y así lo solicitó en la pasada

legislatura, la creación de un Ministerio de la Familia.

Virgilio Zapatero, representante del PSOE, consideró que la familia debía ser protegida y afirmó ser una

institución resistente al cambio, frase que hubo de matizar a lo largo del debate. Precisó que mientras

otros pilares de la sociedad como el Estado y el concepto de propiedad han evolucionado a lo largo de los

últimos años, la familia ha permanecido prácticamente igual. No se ha modernizado ni adecuado a una

realidad que, nos guste o no, es cambiante.

El representante de UCD, Iñigo Cavero, considera la política de familia como algo básico, pero matizó

que no concretada en una ley especial. Cree necesario reforzar la institución en el plano jurídico e hizo

hincapié en tos avances que su partido ha introducido en la legislación durante su gestión de Gobierno.

Aseguró que sus diferencias en este punto con AP son sólo de matiz. Está de acuerdo en que es necesario

proteger a la familia, en cuanto unidad nuclear, pero no con una ley especial ni creando un organismo

específico. UCD considera que una ley de protección será más declarativa que práctica. Por último,

prefirió referirse a tos miembros de la unidad familiar como personas y no como individuos.

Todos los partidos políticos representados en la tertulia estuvieron de acuerdo en que se había cometido

un error en las retenciones a la familia en el Impuesto sobre la Renta. Después comenzaron las

matizaciones sobre él programa de cada uno de ellos. El socialista Virgilio Zapatero explicó que su

partido pretende una reforma sobre la cual se ofrezcan más deducciones en razón a\ número de hijos,

aunque no se atrevió a dar una cifra concreta.

Osear Alzaga aclaró inicia|mente que España es uno de los países de Europa donde es más débil la

protección a la familia por parte del Estado. En este sentido informó que las prestaciones de la Seguridad

Social son ínfimas. Y alargando sus conclusiones hacia vertientes críticas acusó al PSOE de no hacer

política de familia, sino de individuos. La respuesta de Virgilio Zapatero fue inmediata: «Alianza Popular

rechazó una propuesta de desgravaciones en el Impuesto sobre la Renta en la pasada legislatura.»

Iñigo Cavero comentó otra de las facetas de protección fiscal a la familia, para dar respuesta a la carga

que se ejerce sobre aquellas unidades en las que trabajan varios miembros, tanto los cónyuges como los

hijos. Su idea, asumida también por los otros representantes políticos, fue la de efectuar los descuentos en

la declaración sobre la renta sobre el sueldo de la unidad familiar más elevado.

 

< Volver